En el así denominado Mapa de las tierras de Oztoticpac, también llamado Mapa de Oztoticpac, pueden verse numerosos deletreos de la escritura jeroglífica náhuatl, un sistema logosilábico originario que se había desarrollado en el Centro de México antes de la llegada de los españoles (Cline 1966; Noguez 2016). El origen del documento se liga a don Carlos Ometochtli Chichimecateuctli, hijo de Nezahualpilli Acamapichtli y nieto de Nezahualcoyotl Acolmiztli, quien en 1539 fue juzgado por delitos de idolatría y amancebamiento, y ejecutado públicamente. Don Antonio Pimentel Tlahuiloltzin, gobernador de Texcoco entre 1540 y 1546, ordenó la elaboración del documento para hacer un inventario de los bienes patrimoniales en poder de don Carlos con el propósito de proteger las propiedades que originalmente pertenecían al linaje del gobierno de Texcoco. Se desconoce cómo el documento -una hoja de papel amate de 76 cm por 84 cm- fue adquirido por la Biblioteca del Congreso de Washington, D. C., donde se preserva ahora.
La mayoría de los deletreos jeroglíficos en el Mapa de las tierras de Oztoticpac se registra en las secciones A y B del documento y carece de las glosas, es decir, de anotaciones aclaratorias en letra latina.1 Un rasgo distintivo de la escritura jeroglífica náhuatl consiste en el hecho de que se empleaba sobre todo para registrar fechas, objetos de contabilidad, nombres propios de personas y lugares, es decir, antropónimos y topónimos, respectivamente (Lacadena 2008a, 14; Whittaker 2018; cfr. Davletshin 2023).
En la mayoría de los documentos, los deletreos jeroglíficos no forman textos lineales continuos, sino que se incorporan en las escenas figurativas, mapas y cuadros, donde se utilizan para indicar fonéticamente lo que no se puede representar por medio de imágenes. Otro rasgo distintivo del sistema es que la interpretación de los jeroglíficos nahuas depende mucho del contexto, a causa de varias razones: primero, el orden de lectura de los signos es relativamente libre; segundo, se dan muchas abreviaturas o deletreos incompletos; tercero, muchos signos tienen varios valores de lectura; además, las consonantes al final de la sílaba, por lo regular, no se escriben (Davletshin 2021).
Todo ello significa que en una situación en la que se desconoce el contexto específico del documento y no hay ayuda de las glosas en letra latina, la interpretación de los jeroglíficos es sumamente difícil. Hace unos años, Gordon Whittaker (2012) presentó el análisis sistemático y meticuloso de los nombres personales en el Mapa de Beinecke, donde tampoco aparecen las anotaciones aclaratorias. En éste se aprecia todo el reto que presentan las fuentes sin glosas, así como el hecho de que sólo algunos jeroglíficos se pueden interpretar con seguridad, mientras que la lectura de otros es ambigua y muchos no se prestan para entender. Esta dependencia del contexto tan patente no es excepcional en la escritura náhuatl ni es inherente a las escrituras jeroglíficas: los deletreos alfabéticos del inglés presentan muchas dificultades para quien intente reconstruir su lectura según las reglas ortográficas, mientras que, al mismo tiempo, los deletreos silábicos de la escritura jeroglífica maya son poco ambiguos.
Los jeroglíficos de las secciones A y B en el Mapa de las tierras de Oztoticpac se encuentran escritos adentro de los planos de terrenos, cada uno con su posición relativa, forma y tamaño indicados. En su estudio reciente del documento, Xavier Noguez (2016) analiza estos jeroglíficos como topónimos, es decir, como indicaciones de los lugares donde se encontraban dichos terrenos, pero no presenta argumentos explícitos a favor de su interpretación. En otros documentos, los jeroglíficos nahuas escritos adentro de los planos de terrenos aluden a los nombres personales de sus dueños. A los documentos de este tipo pertenecen, entre otros, el Mapa de Beinecke, el Plano en papel de maguey y el Códice Vergara. En este último, muy pocos jeroglíficos inscritos adentro de los planos se refieren a los dueños anteriores de los terrenos (Williams y Hicks 2011, 38). Podemos comprobar este hecho con los folios 26v, 28r, 29v, 31r y 32r del documento, cuya comparación nos permite inferir que un tal Diego Nāwyōtl labraba cinco terrenos, uno de los cuales heredó de Juan Yāōtl, su hermano menor difunto. Mientras tanto, por lo general, los signos jeroglíficos inscritos dentro de los planos indican el tipo de suelo. Al contrario, los lugares en códices catastrales se indican con signos jeroglíficos al lado de los planos de terrenos, como puede verse en el Fragmento Ramírez, el Fragmento Humboldt VIII y el Códice Xochimilco, conocido como Plano de varias propiedades de Xochimilco (Seler 1893, 93-95; Williams y Hicks 2011, 99-100).
Propongo que en el caso de los jeroglíficos localizados adentro de los planos de terrenos en las secciones A y B se trata de nombres personales, mientras que los únicos cinco topónimos aparecen tan sólo en la sección D. Dos frases en la escritura jeroglífica lo hacen constatar de forma explícita (véase la figura 1). En el margen derecho de la sección A se ven diez cabezas humanas que forman dos grupos en cinco, colocados uno sobre otro. Estos grupos se leen 10 × MASEWAL, măɂtlāktlĭ māsēwăltĭn, ‘10 campesinos’, y se vinculan a diez terrenos al lado izquierdo; la glosa que acompaña esta sección indica que “esto de aquí abajo daba a los que le labraban lo de arriba como a renteros” de don Carlos (AT-5). La glosa (AT-5) salta sobre el glifo inscrito dentro del terreno, indicando que primero se escribieron los jeroglíficos y después se les añadieron las anotaciones en letra latina. Debajo de la primera frase jeroglífica aparece otra, representada por dos cabezas humanas con un signo de bandera encima de cada una y un grupo de cinco cabezas más. Éstas se leen 45 × MASEWAL, ōmpōwăllĭ īpăn mākwīllĭ māsēwăltĭn, ‘45 campesinos’. Una glosa del documento dice: “esto que va abajo es de los maçehuales” (AT-3), pero no se vincula de forma explícita a la segunda frase jeroglífica.

Fuente: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
Figura 1 Diez campesinos que labraban sus propios terrenos y la glosa correspondiente, y 45 campesinos.
Curiosamente, el número total de los nombres jeroglíficos indicados adentro de los terrenos en la sección A, que son 59, podría considerarse una contradicción, ya que la glosa registra 45 personas; pero esto no es cierto, como se verá más adelante. En la lectura de muchos jeroglíficos es evidente que no se trata de nombres de lugares, sino de nombres de personas, y esto se demuestra por el mero hecho de que nombres personales similares son frecuentes en otros documentos, en particular en los de la escuela de Tepetlaoztoc, como el Memorial de los indios de Tepetlaoztoc y los códices de Santa María Asunción y Vergara. Por ello, aquí presento el análisis detallado y cauteloso de los deletreos jeroglíficos del Mapa de las tierras de Oztoticpac. Éstos pueden dividirse en tres grupos: las interpretaciones confiables, las interpretaciones problemáticas y los casos en los que no se puede sugerir una interpretación. Antes de presentar el análisis epigráfico hace falta hablar sobre la escritura jeroglífica náhuatl, así como los nombres personales en náhuatl del siglo XVI y sus diferentes tipos.
Escritura jeroglífica náhuatl y su funcionamiento
En el presente trabajo uso una versión práctica del alfabeto fonético americano que se basa en la ortografía de los trabajos de referencia para los estudios del náhuatl clásico (Andrews 2003; Carochi 2003). Los símbolos que difieren de los representados por el alfabeto fonético internacional son los siguientes: V ̅ = vocal larga, V ̆ = vocal corta, x = /ʃ/, tz = /ʦ/, ch = /ʧ/, tl = / t ͡ɬ /, y = /j/ y kw = /kw/. Cuando el macrón “ ̅ ” y el acento breve “ ̆ ” faltan, indican que la longitud vocálica y la glotalización no se pueden reconstruir con base en las fuentes lexicográficas disponibles.2 Otros rasgos problemáticos se representan subrayados, por ejemplo, una vocal que puede interpretarse como plana V o nasalizada Vn. Las glosas en letra latina se dan estandarizadas, entre corchetes angulares “<>”.
La escritura jeroglífica náhuatl fue descifrada por Joseph Marius Alexis Aubin (1849; 2002). A lo largo de los siglos muchos investigadores han trabajado el tema de la escritura náhuatl y sus documentos, algunos sin conocer el trabajo del estudioso francés (Seler 1893; Dibble 1940; Galarza 1979; Thouvenot 1998; Lacadena 2008a; Davletshin 2021; Whittaker 2021; entre otros). Hoy en día se conoce un sinnúmero de documentos jeroglíficos, algunos extensos, y en los archivos y bodegas de museos siguen encontrándose cada año nuevos códices.
En la escritura náhuatl, como en otros sistemas jeroglíficos, hay tres clases funcionales de signos (Davletshin 2021; cfr. Gelb 1963; Lacadena 2008a; Whittaker 2009; 2021). Unos son fonéticos, llamados silabogramas. Éstos transmiten secuencias abstractas de sonidos, por lo regular sílabas abiertas y en algunos casos sílabas cerradas. Por ejemplo, la imagen de “conejo” tiene el valor de lectura si, y la de “bandera”, el valor de lectura pa, mientras que su combinación, si-pa, se lee como sipak ‘cocodrilo, el primer signo del calendario sagrado’ (Códice Vergara, f. 27r). En este deletreo, las imágenes de “conejo” y “bandera” funcionan como signos fonéticos, y se puede ver que en la escritura náhuatl las consonantes al final de la sílaba con frecuencia no se escriben por medio de ellos. Otros signos son signos palabra, también llamados logogramas. Éstos indican palabras léxicas enteras, cómo suenan y qué significan. La imagen de “búho” se lee TEKOLO y significa ‘búho’, en náhuatl tĕkŏlotl; la imagen de “venado”, MASA, ‘venado’, en náhuatl măsātl, etcétera. De esta forma, en la escritura náhuatl muchas palabras se pueden representar de diferentes maneras; por ejemplo, el nombre sipak, ‘cocodrilo’, se escribe por medio de un signo palabra que representa “cocodrilo”, SIPAK, o como ya lo hemos visto, con una combinación de los signos fonéticos: “conejo” y “bandera”, si-pa. También existen signos de notación. Éstos pertenecen a un sistema cerrado de signos, elaborado para representar conceptos técnicos en un área particular de conocimiento, y además de un valor de lectura fonético poseen un valor notacional; por ejemplo, signos numéricos o signos de medidas (Davletshin 2023). A diferencia de algunos colegas (Manrique Castañeda 1989, 167; Valencia Rivera 2021), considero que en la escritura náhuatl no existen determinativos semánticos, sino el recurso de la complementación semántica (Davletshin 2021, 59-61).
Un rasgo distintivo de las escrituras jeroglíficas son los complementos fonéticos, es decir, signos fonéticos que se utilizan para indicar o aclarar la lectura de un signo palabra, repitiendo una parte de su valor fonético. El uso de complementos fonéticos es facultativo. El mismo nombre tĕkŏlotl, ‘búho’, a veces se escribe por medio de la imagen de “búho” con una “piedra” abajo. La “piedra” tiene el valor de lectura te; el “búho”, TEKOLO, y su combinación, (te)-TEKOLO, no se lee tĕtĕkŏlotl, sino tĕkŏlotl, ‘búho’. Para indicar los valores de lectura de los signos en los estudios epigráficos y mostrar cómo se leen los signos cuando se combinan, se utilizan la transliteración y la transcripción. En la transliteración, los valores de lectura se dan en negritas, en mayúsculas para signos palabra y en minúsculas para los signos silábicos, mientras que los complementos fonéticos se colocan dentro de paréntesis “(…)”; las lecturas de numerogramas se indican con números arábigos. En la transcripción en cursiva se indica cómo los signos bajo estudio se leen en voz. La escritura del español en la actualidad también posee signos fonéticos, que son caracteres alfabéticos, signos palabra y signos de notación. Sin embargo, los signos palabra y signos de notación del castellano son pocos en comparación con la escritura náhuatl. De una manera similar, en castellano la misma palabra se puede escribir: por medio de los signos fonéticos, p-r-i-m-e-r-o, con el numerograma 1, y por su combinación con un signo fonético o, que desempeña el papel de complemento fonético, 1-(o), primero, en 1o.
Otro rasgo importante de la escritura náhuatl consiste en el hecho de que muchos signos tienen varios valores de lecturas, los cuales a veces no tienen nada que ver uno con otro. El mismo signo de “conejo”, además de la lectura silábica si, tiene el valor de lectura logográfico TOCH (véase tōchtlĭ, ‘conejo’); mientras que el signo “búho” tiene dos valores de lectura, TEKOLO (véase tĕkŏlotl, ‘búho’), y CHICH (véase chichtlĭ, ‘lechuza de tierra’). A veces, dos signos diferentes poseen el mismo valor de lectura; por ejemplo, los signos “boca” y “piedra” transmiten ambos la sílaba te. De una manera similar, en el español actual un signo 1 se puede leer, dependiendo del contexto, como uno, primero o primera, mientras que dos signos diferentes, V y 5, se leen igual, como cinco.
Nombres personales en náhuatl del siglo XVI
En los censos y documentos catastrales, los indígenas se muestran con un nombre castellano-cristiano acompañado por un apelativo en náhuatl que actúa como su apellido. Los nombres cristianos, también llamados nombres de pila, eran recibidos durante el bautismo. Salvo en muy pocos casos, éstos aparecen sólo en la glosa, mientras que el apelativo en náhuatl se presenta en las glosas, así como en los jeroglíficos, como lo podemos ver en la Matrícula de Huexotzinco y los códices de Santa María Asunción y Vergara (Prem 1974; Williams y Harvey 1997; Williams y Hicks 2011). La razón por la cual los nombres de pila no están escritos con los jeroglíficos refleja el hecho de que dicho sistema de escritura fue desarrollado para representar la lengua náhuatl. De la misma manera, en la actualidad, cualquiera que quiera escribir los nombres chinos o rusos por medio de las ortografías españolas se encuentra con dificultades de varios tipos. Entre los nombres cristianos más populares de Tepetlaoztoc se pueden mencionar Juan, Marcos, Toribio, Ana y María (según los códices de Santa María Asunción y Vergara).
Los apelativos en náhuatl, aunque se parezcan a los apellidos, no lo son. Son frases nominales y verbales de diferentes tipos, entre los cuales destacan nombres calendáricos, nombres teofóricos, nombres de animales y nombres de apodo; por ejemplo, Chālchĭwtĕmok, ‘la joya descendió (de Wītzĭlōpōchtlĭ)’; Kămăchnĕmĭtl, ‘él anda con la boca abierta’; Ŏkĭwĭn, ‘el borracho’; Tĕkĕchol, ‘el faisán’, etcétera. Una peculiaridad de la lengua náhuatl consiste en el hecho de que los sustantivos, en su forma independiente, están provistos del sufijo absolutivo -tl, el cual, bajo ciertas condiciones, también toma las formas -tlĭ y -lĭ (Launey 1992, 25-27). Es interesante que los nombres personales carecen en muchos casos del sufijo absolutivo, es decir, con su ausencia la lengua marca que un grupo nominal desempeña el papel de antropónimo. Al mismo tiempo, a veces de forma inesperada, las frases verbales de nombres personales reciben el sufijo absolutivo -tl. Desgraciadamente, este uso del sufijo absolutivo como marca de nombres personales no es sistemático, sino que, en los nombres personales, algunas frases nominales preservan el sufijo, mientras que algunas frases verbales carecen de él.
Los nombres calendáricos jugaban un papel importante en la vida social de los indígenas del Centro de México. En la tradición mesoamericana, todas las personas, incluidos los seres sobrenaturales, están dotados de un nombre que corresponde al día de su nacimiento de acuerdo con el ciclo adivinatorio de 260 días. Éste se llama tōnălpōwăllĭ, ‘la cuenta de días’, y se basa en una combinación de 13 números, de 1 a 13, y de 20 signos que, por su orden, son: sipaktlĭ, ‘cocodrilo’; ěɂēkătl, ‘viento’; kălli, ‘casa’; kwětzpălĭn, ‘lagartija’; kōwātl, ‘serpiente’; mĭkĭstlĭ, ‘muerte’; măsātl, ‘venado’; tōchtlĭ, ‘conejo’; ātl, ‘agua’; ĭtzkwĭntlĭ, ‘perro’; osomăɂtlĭ, ‘mono’; mălīnăllĭ, ‘una especie de hierba (zacate carbonero)’; ākătl, ‘caña’; ŏsēlōtl, ‘jaguar’; kwāwtlĭ, ‘águila’; kōskăkwāwtlĭ, ‘zopilote rey (Sarcoramphus papa)’; olīn, ‘movimiento’; tekpatl, ‘pedernal’; kĭyăwĭtl, ‘lluvia’, y xōchĭtl, ‘flor’. Se cuenta por trecenas, cambiando de signo a cada cifra: 1 sipaktlĭ, 2 ěɂēkătl, 3 kăllĭ, etcétera, y en 13 ākătl se comienza la segunda trecena por 1 ŏsēlōtl; la tercera comienza en 1 măsātl, y así hasta la vigésima trecena, que comienza en 1 tōchtlĭ, y se termina en 13 xōchĭtl. Este calendario de 260 días se utilizaba para pronosticar y manipular el destino de los recién nacidos. En efecto, el nombre Chĭkomākă <chicomaca> no quiere decir ‘siete cañas’, sino ‘(el día de los nombres) siete (y) caña’ (Davletshin y Lacadena 2019, 305). Los nombres de días muestran la forma integrada de numerales, que corresponde a la forma dependiente de los sustantivos; así, en los códices de Santa María Asunción y Vergara vemos: Chĭkomākă <chicomaca>, ‘7 caña’ (cfr. chĭkōmě, ‘siete’); Chĭkwnāwākă <chicuinahuacā>, ‘9 caña’ (cfr. chĭkwnāwĭ, ‘nueve’); Mākwilkowātl <macuilcoatl>, ‘5 serpiente’ (cfr. mākwĭllĭ, ‘cinco’), y Nāwĕɂekătl <nahuecā>, ‘4 viento’ (cfr. nāwĭ, ‘cuatro’). Ello lo distingue de los nombres de años que muestran la forma independiente de los numerales; así, en el folio 1v del Códice mendocino vemos: <ome acatl> ōmě ākătl, ‘(el año del día) 2 caña’; <nahui calli> nāwĭ kăllĭ, ‘(el año del día) 4 casa’; <macuili tuchtli> mākwĭllĭ tōchtlĭ, ‘(el año del día) 5 conejo’, etcétera (Cooper Clark 1938; Berdan y Rieff 1992). Este comportamiento particular de los numerales en nombres calendáricos nos hace sospechar que en el caso del nombre Ōmě Tōch <hometoch> (Códice de Santa María Asunción, f. 32v) no se trata de un día de nacimiento. Podría ser un nombre de apodo que significa literalmente ‘dos conejos’ o un antropónimo relacionado con algún evento de un año llamado ‘(el año del día) 2 conejo’. La interpretación más probable es que se trata de un nombre teofórico, pues coincide con el nombre de la deidad del pulque y es recurrente en el noble linaje de Texcoco.
Aún en la actualidad, así como en el siglo XVI, en algunos pueblos del estado de Puebla existen formas abreviadas de nombres calendáricos que consisten en uno de 20 signos y carecen del número de 1 a 13: ‘(el día) conejo’, ‘(el día) agua’, ‘(el día) caña’, etcétera.3 Aunque parece que en el siglo XVI cada persona tenía un nombre calendárico, sólo algunas solían llamarse con este nombre. Tal vez la gente prefiriera ocultar su fecha de nacimiento para evitar el peligro de caer en manos de hechiceros.
Interpretaciones de los nombres jeroglíficos
En el análisis epigráfico podemos distinguir entre lecturas de signos individuales y lecturas de deletreos jeroglíficos. Desgraciadamente, las propuestas de lectura para los signos individuales raras veces son explicadas por sus autores o probadas con lecturas cruzadas (Aubin 1849; 2002; Vonk 2020; Whittaker 2021). En este sentido, destacan los trabajos de Alfonso Lacadena (2008a; 2008b), en los cuales el valor de lectura se comprueba por el número de los contextos acompañados por las glosas en las que aparece el signo bajo estudio.
Es importante enfatizar que la interpretación de un deletreo puede ser problemática, aunque se conozcan los valores de lectura de sus signos. La seguridad en las interpretaciones de los deletreos proviene del contexto específico, que nos proporciona un cierto tipo de control. Éste se puede deber a las siguientes circunstancias: 1) son nombres calendáricos; 2) están acompañados por las glosas en letra latina, y 3) se conocen por otras fuentes jeroglíficas en las que aparecen acompañados por las glosas. En algunos casos no puede establecerse la relación exacta entre la glosa y los signos nahuas, es decir, se observa un conflicto entre las lecturas proporcionadas por las glosas y las que provienen de los jeroglíficos. En parte, esto se explica por el hecho de que todavía nuestro conocimiento de la escritura náhuatl es incompleto e imperfecto. Sin embargo, en algunos casos, como en el Códice mendocino, este conflicto de interpretaciones tiene que ver con los errores de glosadores y escribas. Hay que subrayar que los jeroglíficos en los códices del siglo XVI representan la fuente primaria, mientras que las anotaciones en letra latina son la fuente secundaria. En el presente artículo, la interpretación se considera problemática precisamente en aquellos casos en los que se observa un conflicto entre la lectura de la glosa y la de los jeroglíficos, como se verá en la siguiente sección.
En adelante, utilizaremos de una manera sistemática los ejemplos que provienen de los tres documentos de la escuela de Tepetlaoztoc: el Códice de Santa María Asunción (CSMA), el Códice Vergara (CVRG) y el Códice Kingsborough, también conocido como el Memorial de los Indios de Tepetlaoztoc (MITE). De la misma manera, se indican algunas comparaciones con otros documentos: la Matrícula de Huexotzinco (MHUE), el Códice Xolotl, el Códice en Cruz (Dibble 1981) y el Códice de Tlatelolco (CTLA). Las abreviaturas se utilizan para referirnos a los documentos en los que se encuentran los jeroglíficos y siguen la tradición establecida (Lacadena 2008a). Varios trabajos publicados presentan análisis de dichos documentos (Williams y Harvey 1997; Williams y Hicks 2011; Thouvenot 2010; Cossich Vielman 2014; Prem 1974; Dibble 1980; 1981; McGowan y Van Nice 1979; Valle 1993; 1994a; 1994b). El número que sigue a una abreviatura indica el folio correspondiente; las letras “r” y “v”, el lado frontal y el lado posterior de la hoja, respectivamente, es decir, recto y verso. Para referirnos al Mapa de las tierras de Oztoticpac, se utilizan las letras A y B en mayúscula y números que corresponden a los planos de los terrenos donde se encuentran los deletreos jeroglíficos, tomando como base la codificación de Noguez (2016).
La escritura jeroglífica náhuatl es una escritura de alta iconicidad; sus signos no son combinaciones abstractas de trazos o puntos, sino imágenes reconocidas de objetos y acciones. Estas imágenes se vinculan a los valores de lectura determinados por el sistema. Así, diseños gráficos de una escritura jeroglífica se pueden describir por medio de los equivalentes verbales de su forma externa. Esto permite reconocer con facilidad un signo; por ejemplo, en la escritura náhuatl, a uno de los signos con el valor de lectura silábico te podemos designarlo como “piedra”, mientras que a otro lo designamos como “boca”, pues el primero representa una piedra y el último una boca. En el presente trabajo, dichos equivalentes verbales se utilizan para el análisis paleográfico de los deletreos jeroglíficos y se dan entre comillas dobles “...”, mientras que las traducciones de palabras se indican con comillas simples ‘...’ (Davletshin 2017).
Los signos nahuas aparecen en grupos en los cuales su orden de lectura es relativamente libre. A veces, entre dos signos en un grupo hay un espacio que se preserva en la transliteración, pero que se indica por medio de una coma “,” en el análisis paleográfico. En otras ocasiones, dos signos están en contacto uno con otro, y esto se indica por medio de un guion “-”. En algunos casos, dos signos se escriben juntos formando una ligadura, uno dentro del otro o uno tapando una parte del otro; para estos ejemplos se utiliza el signo más “+”. A veces, dos signos en un grupo están conectados por medio de una línea, indicada por medio del signo igual “=”. Al final, suele desconocerse el orden de lectura de los signos en un grupo por falta de una interpretación adecuada; en estos casos, las descripciones verbales de dos signos se separan por un punto “.”.
En la lista de abajo, el análisis de nombres jeroglíficos se presenta de la siguiente manera. En el encabezado de la columna de la izquierda aparece un recorte del Mapa de las tierras de Oztoticpac que muestra el deletreo, mientras que sus analogías en otros documentos, si se conocen, se muestran en las columnas a la derecha. En una línea más abajo van las referencias que indican de dónde provienen las imágenes. En otra línea se presentan las glosas entre corchetes angulares “<…>”. Más abajo se da el análisis paleográfico de los deletreos bajo estudio por medio de los equivalentes verbales de los signos. Cuando la imagen del signo no puede determinarse, se utiliza una equis en mayúscula “X”. Después se indican los valores de lectura para los signos identificados, en negritas: en mayúsculas para signos palabra y en minúsculas para signos silábicos, es decir, se da la transliteración del deletreo. Los complementos fonéticos se indican con paréntesis “(…)”. Además, cuando un signo posee más de un valor de lectura que se podría aplicar en el análisis del deletreo, éstos se separan por medio de una barra diagonal “/”. La línea de abajo muestra la interpretación fonética del deletreo en cursiva, o sea, cómo se leía éste en voz alta, supuestamente; es decir, la transcripción. En la línea final, si se puede realizar, aparece la traducción del deletreo.
Los nombres personales se escriben en letra minúscula en los cuadros debido a que ni los deletreos jeroglíficos, ni las glosas en letra latina indican de forma explícita que se trata de nombres personales.
Nombres acompañados por las glosas en el Mapa de las tierras de Oztoticpac
En este párrafo, la interpretación de los jeroglíficos se basa en su mayor parte en las glosas acompañantes.
1. Tlĕkōwātl, ‘serpiente de fuego’ (cuadro 1). ‘Serpiente de fuego’, tlĕkōwātl, es una variedad muy venenosa, según el diccionario de Rémi Simeon de 1885 (Wimmer 2006). El mismo nombre jeroglífico se registra en el Mapa 6 del Códice Xolotl, donde el signo “fuego” se escribe sobre la espalda de la “serpiente”. En ambos casos, la parte de la cabeza kwā- está abreviada en la escritura del nombre y el sufijo honorífico -tzĭn no está representado.
Cuadro 1 EL DELETREO B5
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| B5 | Códice Xolotl, Mapa 6 |
| <coatleco (reglón) vaçin> | |
| “fuego + serpiente = bulto mortuorio” | “fuego-serpiente” |
| tle-KOWA = MIK | tle-KOWA |
| kwātlĕkōwā mĭk | kwātlĕkōwā |
| ‘la serpiente de fuego en su coronilla, murió’ | ‘la serpiente de fuego en su coronilla’ |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice Xolotl © Bibliothèque nationale de France, París.
La información de que Kwātlĕkōwā murió no aparece en la nota aclaratoria al lado derecho. Sin embargo, en ésta se indica que el tío de don Carlos Kwātlĕkōwā vendió el terreno dibujado al lado: <q’namacac>, kĭnāmăkăk, ‘lo vendió’. Le corresponde el signo de la “mano”, NAMAKA, que está escrito entre la nota aclaratoria y el plano del terreno.
2. Ōmĕtōchtlĭ, ‘dos conejo(s)’ (cuadro 2). Es uno de los nombres del protagonista del documento, llamado don Carlos Ōmĕtōchtlĭ. De acuerdo con Luis González Obregón (Proceso inquisitorial del cacique de Tetzcoco 1910, x), don Carlos se apellidaba Mendoza, en castellano, y Yŏɂyōntzĭn, en su lengua, pero se designó con el dictado de Chīchīmēkătēkwtlĭ, que era el título de los señores de Texcoco (véanse chīchīmēkătēkwtlĭ, ‘señor chichimeca’, y yŏɂyōntlĭ, ‘cachondo’). Los apelativos Ōmĕtōchtlĭ, Chīchīmēkătēkwtlĭ y Yŏɂyōntzĭn eran compartidos por varias personas del linaje texcocano y funcionaban como títulos. El nombre jeroglífico Yŏɂyōntzĭn aparece en el Mapa Tlohtzin y en los Primeros memoriales (Aubin 1849; 2002; Sahagún 1997). Se puede sospechar que el autor del documento quería evitar mencionar este apelativo cargado de connotaciones negativas desde el punto de vista cristiano. Recuérdese que don Carlos fue acusado y juzgado, entre otras cosas, por el delito de amancebamiento.
Cuadro 2 EL DELETREO B6
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| B6 | CSMA 32v |
| <juo. hometoch> | |
| “dos puntos = cabeza de conejo” | “dos rayas, conejo” |
| 2 = TOCH | 2 TOCH |
| ōmĕ tōch | idem |
| ‘dos conejo(s)’ | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México.
Ōmĕtōchtlĭ fue un nombre muy popular entre los nahuas en la época de la Conquista; uno de los hijos de Ākămāpīchtzĭn, ‘puñado de cañas’, se llamaba así, y es uno de los nombres del rey de Texcoco, Īxtlīlxōchĭtzĭn, ‘vainilla de ojos (una planta que utilizaron para curar enfermedades oculares)’, padre de Nĕsāwălkŏyōtzĭn, ‘coyote de ayuno’. La expresión ōmĕtōchtlĭ, ‘dos conejo(s)’, también figura como el nombre de una deidad del pulque, y además designaba a una clase particular de sacerdotes, como puede verse en el Códice florentino, libro II (Sahagún 1950-1082, 209-211).
Las glosas no dejan lugar a dudas respecto a la relación del jeroglífico con don Carlos: <totocinco ymilco (reglón) val doCarlos.>, ‘es su campo comprado de don Carlos en Tototzinco’ (BT-7), y <onoqui (reglón) couhca ȳ doCarlos q’macac ōtetl colimācayutl.>, ‘lo había comprado don Carlos quien dio dos mantas al estilo de Colima’ (BT-9). La última glosa corresponde al jeroglífico “dos puntos = cabeza de conejo” que aparece arriba de dos “cuadros” que refieren a dos mantas pagadas por don Carlos.
Una persona en el Códice de Santa María Asunción, Juan (32v, 36v), lleva el mismo nombre que también se encuentra en la Matrícula de Huexotzinco, el Códice Xolotl y el Códice en Cruz (Dibble 1981).
3. Kōskăkwāw, ‘zopilote rey’ (cuadro 3). La nota aclaratoria dice <ȳ ymilli ypā teq’ti ytoca coʒcoavh.>, ‘es el campo donde tributa el que se llama Kōskăkwāw’ (BT-10).
Cuadro 3 EL DELETREO B8
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| B8 | CSMA 48r | CVRG 31v |
| <coʒcoavh.> | <marcos. coʒcuauh.> | <jua. coʒcuauh.> |
| “ave rapiña con cresta” | “ave rapiña, collar” | “ave rapiña-collar” |
| KOSKAKWAW | KOSKA-KWAW | KOSKA-KWAW |
| kōskăkwāw | idem | idem |
| ‘(el día) zopilote rey’ | idem | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México; Códice Vergara © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 37-39, París.
Una persona en el Códice Vergara, Juan (27r, 29r, 31v), y una persona en el Códice de Santa María Asunción, Marcos (48r, 57r, 70r), llevan el mismo nombre. También aparece en otros documentos, por ejemplo, en el Códice Xolotl y en la Matrícula de Huexotzinco. En otros documentos se escribe con dos logogramas diferentes -“cabeza de ave rapiña”, KWAW, y “collar”, KOSKA-, mientras que en el mapa bajo estudio vemos una imagen del ave rapiña de cuerpo completo. Podría ser que con esta versión particular del signo el escribano quería indicar que no se trata del nombre calendárico ‘(el día) zopilote rey’, sino del nombre de apodo ‘zopilote rey’. En náhuatl, la palabra kōskăkwāwtlĭ, ‘zopilote rey’, significa literalmente ‘águila de collar’, que concuerda bien con la apariencia de la especie.
4. Mĭstlăɂtŏɂ, ‘el puma habló’ (cuadro 4). El nombre personal se desconoce en otros documentos de Tepetlaoztoc. El sufijo absolutivo falta, marcando la frase nominal como antropónimo. El signo TLATO está medio borroso y tiene una forma particular en la que las volutas de habla no están escritas con líneas sólidas sino por medio de puntos. La misma particularidad paleográfica puede encontrarse en el nombre de Sĭwātlăɂtŏātl (véase el cuadro 29).
Cuadro 4 EL DELETREO B12
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| B12 |
| <lucas myʒtlato> |
| “volutas de polvo-cabeza de fiera = cabeza de hombre” |
| MIS-TLATO = MASEWAL |
| māsēwăllĭ mĭstlăɂtŏɂ |
| ‘el campesino, (que se llama) el puma habló’ |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
El signo “cabeza de hombre” no forma parte del nombre de la persona, sino que lo identifica como un māsēwăllĭ, ‘campesino’. Curiosamente, este título aparece en la glosa en español, mientras que el nombre personal está indicado en la nota aclaratoria en náhuatl: <abialo ansi todo medido el navatlato qdevn maçeuales>, ‘lo había así medido todo el nahuatlato que es de un campesino’ (BT-13), y <lucas myʒtlato velimilypan tequiti.>, ‘Lucas Mĭstlăɂtŏɂ con su milpa tributa bien’(BT-14). Noguez (2016, 38) interpreta la glosa del nombre como <amiztlato>, posiblemente confundido por la forma inicial de la letra m.
Nombres calendáricos en el Mapa de las tierras de Oztoticpac
Los nombres calendáricos abundan en los censos y documentos catastrales. Ninguno de los nombres calendáricos en el Mapa de las tierras de Oztoticpac incluye un numeral. En los casos en que el numeral no está presente, en particular en los nombres de animales, existe la posibilidad de que no se trate de un nombre calendárico. Sin embargo, la notable frecuencia de nombres personales que corresponden a los 20 signos de días en los censos (Santa María Asunción, Vergara y Matrícula de Huexotzinco) nos hace sospechar la naturaleza calendárica de dichos apelativos.
Los deletreos jeroglíficos nahuas con frecuencia muestran muchas abreviaturas al final de la palabra; además, el sistema no tiene recursos para indicar consonantes al final de la sílaba por medio de los silabogramas. Probablemente, éstas son las razones por las que los sufijos absolutivos -tl, -tlĭ, -lĭ, -ĭn y -tĭn nunca aparecen escritos con jeroglíficos. Como ya hemos visto, la ausencia de sufijos absolutivos en el náhuatl se utiliza para marcar los nombres personales, pero ello no se hace de una manera sistemática. En el presente trabajo se reconstruye el sufijo absolutivo en el caso de la propia glosa ausente cuando otros ejemplos del mismo nombre lo demuestran en las glosas acompañantes, mientras que su ausencia se reconstruye cuando falta en ellas. En los ejemplos paralelos de las glosas de ambos tipos, el sufijo absolutivo se indica entre paréntesis. Hay que subrayar que el sufijo absolutivo está reconstruido, pues no se indica de forma explícita con signos jeroglíficos.
5. Ŏsēlōtl, ‘(el día) jaguar’ (cuadro 5). El nombre aparece dos veces y probablemente refriere a una misma persona. Una persona en el Códice Vergara, Juan (42r, 47v, 54v), y dos personas en el Códice de Santa María Asunción, Luis (4r, 12v, 22r) y Francisco (52r, 63r, 63v, 76v), llevan el mismo nombre.
Cuadro 5 LOS DELETREOS A3 Y A58
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| A3 | A58 | CSMA 12v | CVRG 47v |
| <oceloll> | <hoçēlotl> | ||
| “cabeza de jaguar” | idem | idem | |
| OSELO | idem | idem | |
| ŏsēlōtl | idem | idem | |
| ‘(el día) jaguar’ | idem | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México; Códice Vergara © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 37-39, París.
6. Ākă, ‘(el día) caña’ (cuadro 6). Una persona en el Códice Vergara, Domingo (41v, 49r, 56r), y dos personas en el Códice de Santa María Asunción, Toribio (41r, 43v, 45v) y Juan (66v, 77v), llevan el mismo nombre.
Cuadro 6 EL DELETREO A10
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| A10 | CSMA 66v | CVRG 41v |
| <aca> | <acā> | |
| “caña” | idem | idem |
| AKA | idem | idem |
| ākă | idem | idem |
| ‘(el día) caña’ | idem | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México; Códice Vergara © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 37-39, París.
7. Olīn, ‘(el día) movimiento’ (cuadro 7). Una persona en el Códice de Santa María Asunción, Juan (68v, 79v), lleva el mismo nombre, pero se utiliza otro signo para escribirlo. El signo “movimiento” se puede ver en el Códice en cruz y en la Rueda calendárica de Bobán (Dibble 1981; 1990), en particular en el año 1505.
Cuadro 7 EL DELETREO A13
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México.
8. Tōchtlĭ, ‘(el día) conejo’ (cuadro 8). Cuatro personas en el Códice Vergara, Marcos (2v, 7r, 14v), Damián (4r, 35v, 37v), Juan (41v, 47r, 54r) y Pedro (46r, 53r), y dos personas en el Códice de Santa María Asunción, Martín (32v, 36v, 37r) y Antonio (41r, 43r, 45r), llevan el mismo nombre.
Cuadro 8 EL DELETREO A46
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| A46 | CSMA 32v | CVRG 47r |
| <tochtli> | <tochtli> | |
| “cabeza de conejo” | “conejo” | “conejo” |
| TOCH | idem | idem |
| tōchtlĭ | idem | idem |
| ‘(el día) conejo’ | idem | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México; Códice Vergara © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 37-39, París.
La apariencia del signo en el Mapa de las tierras de Oztoticpac es diferente en el sentido de que otros ejemplos dibujan el cuerpo completo del animal y muestran orejas largas y anchas (véase también el Códice Vergara, f. 53r).
9. Ĭtzkwĭn, ‘(el día) perro’ (cuadro 9). Una persona en el Códice Vergara, Francisco (22r, 24r, 25v), y tres en el Códice de Santa María Asunción, Juan (32v), Antonio (34r, 38v) y Francisco (51r, 62r, 75r), llevan el mismo nombre.
Cuadro 9 EL DELETREO A39
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| A39 | CSMA 32v | CVRG 24r |
| <yʒcuin> | <yʒcuin> | |
| “cabeza de perro” | idem | idem |
| ITZKWIN | idem | idem |
| ĭtzkwĭn | idem | idem |
| ‘(el día) perro’ | idem | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México; Códice Vergara © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 37-39, París.
Algunos ejemplos del signo dibujan el cuerpo completo del animal (CSMA 51r). Además, dos signos “conejo” y “perro” se escriben parecido y hasta se confunden en algunos documentos.
Nombres conocidos por otras fuentes
En esta sección, la interpretación de los jeroglíficos se basa más que todo en las comparaciones con los nombres jeroglíficos encontrados en otras fuentes y acompañados por glosas en letra latina.
10. Pōktlĭ, ‘humo’ (cuadro 10). No se pudieron encontrar nombres jeroglíficos similares en los documentos de Tepetlaoztoc. Sin embargo, es un nombre muy popular en la Matrícula de Huexotzinco.
Cuadro 10 EL DELETREO A2
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Matrícula de Huexotzinco © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 387, París.
11. Mākwīl, ‘el número cinco’ (cuadro 11). Es un nombre popular en la Matrícula de Huexotzinco. En dos casos, el signo MAKWIL, ‘cinco’, también está complementado fonéticamente (véanse los folios 667r y 809v).
Cuadro 11 EL DELETREO A6
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| A6 | MHUE 809v | MHUE 812r |
| <macuil> | idem | |
| “mano, cinco puntos” | “mano + cinco rayas” | “cinco rayas” |
| (ma)-MAKWIL | idem | MAKWIL |
| mākwīl | idem | idem |
| ‘el número cinco’ | idem | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Matrícula de Huexotzinco © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 387, París.
12. Ĭtzkwĭntlĭ păyin, ‘el perro corrió’ (cuadro 12). Un gobernador en el Memorial de los indios de Tepetlaoztoc lleva un nombre parecido, Tōchĭn păyin, ‘el conejo corrió’, donde el signo “bandera”, pa, se emplea como complemento fonético para el signo palabra PAYIN, ‘correr rápido’. Los signos “conejo” y “perro” se escriben parecido en algunos documentos y por esa razón tōchĭn păyin podría ser una mejor interpretación del apelativo. Sin embargo, llaman la atención las orejas cortas y paradas del animal representado por el signo.
Cuadro 12 EL DELETREO A7
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| A7 | MITE 4r |
| <tochip[a]y[in]> | |
| “cabeza de perro-huellas de pie” | “cabeza de conejo-bandera, huellas de pie” |
| ITZKWIN-PAYIN | TOCH-(pa)-PAYIN |
| ĭtzkwĭntlĭpăyin | tochĭn păyin |
| ‘el perro corrió’ | ‘el conejo corrió’ |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Memorial de los indios de Tepetlaoztoc © British Museum, Londres.
La variante del signo en el Mapa de las tierras de Oztoticpac se dibuja “dos huellas de pie sobre un camino’.
13. Mītōn, ‘flechita traviesa’ (cuadro 13). Dos personas en el Códice Vergara, Francisco (39r, 43r, 50r) y Martín (40v, 45v, 52v), llevan el mismo nombre. También es un nombre popular en la Matrícula de Huexotzinco, donde la última sílaba está abreviada en los deletreos jeroglíficos.
Cuadro 13 LOS DELETREOS A8 y A49
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| A8 | A49 | CVRG 50r | MHUE 815v |
| <miton> | <mito> | ||
| “flecha-cabeza de pájaro” | “flecha-pájaro” | “flecha” | |
| mi-to | mi-to | mi | |
| mītōn | idem | idem | |
| ‘flechita traviesa’ | idem | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice Vergara © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 37-39, París; Matrícula de Huexotzinco © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 387, París.
El silabograma to tiene dos variantes paleográficas: “cabeza de pájaro” y “pájaro”.
14. Tlăpăl, ‘color, tinta, pintura’ (cuadro 14). Los tres deletreos corresponden a un nombre y probablemente refieren a una misma persona. No se pudieron encontrar nombres jeroglíficos similares en los documentos de Tepetlaoztoc. Un nombre parecido y escrito de una manera diferente aparece en la Matrícula de Huexotzinco.
Cuadro 14 LOS DELETREOS A12, A52 y A59
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| A12 | A52 | A59 | MHUE 855r |
| <tlapal> | |||
| “dientes-triángulo negro”, “punto rojo”, “punto rojo-dientes-triángulo negro” | “pincel en la mano” | ||
| tla-PAL, TLAPAL, (tla)-TLAPAL-(PAL) | TLAPAL | ||
| tlăpăl | idem | ||
| ‘color, tinta, pintura’ | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Matrícula de Huexotzinco © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 387, París.
En el deletreo A59 se observa la escritura redundante de complementación -(tla-PAL)-TLAPAL, en vez de TLAPAL o tla-PAL-. Es imposible estar seguro de la interpretación en ausencia de las glosas. Noguez (2016) no reconoce el signo “punto rojo” en estos ejemplos.
15. Yōllŏɂ, ‘corazón’ (cuadro 15). No se pudieron encontrar nombres jeroglíficos similares en los documentos de Tepetlaoztoc.
Cuadro 15 EL DELETREO A19
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| A19 | MHUE 783v | MHUE 639v |
| <yōlloh> | <yollo> | |
| “corazón” | idem | idem |
| YOLO | idem | idem |
| yōllŏɂ | idem | idem |
| ‘corazón’ | idem | idem |
FUENTE:Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Matrícula de Huexotzinco © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 387, París.
Se destacan dos variantes paleográficas del signo en la Matrícula de Huexotzinco: una dibuja el corazón a la manera europea; otra, a la tradicional. Esta última es la que se observa en el Mapa de las tierras de Oztoticpac. La misma variante se puede ver en el signo de medida empleado en los códices de Santa María Asunción y Vergara.
16. Tlăchĭnōllĭ, ‘cosa quemada’ (cuadro 16). Dos deletreos corresponden a un nombre y probablemente refieren a una misma persona. No se pudieron encontrar nombres jeroglíficos similares en los documentos de Tepetlaoztoc, pero es un nombre muy popular en la Matrícula de Huexotzinco, donde se escribe de una manera diferente.
Cuadro 16 LOS DELETREOS A21 y A73
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| A21 | A73 | MHUE 533r |
| <tlachinol> | ||
| “dientes-cosa quemada con fuego y humo” | “cosa quemada con fuego y humo, huellas de pie” | |
| (tla)-TLACHINOL | TLACHINOL CHOLO/YA | |
| tlăchĭnōllĭ | tlăchĭnōllĭ chŏlŏɂ/yăɂ | |
| ‘cosa quemada’ | ‘(el hombre llamado) Cosa Quemada se fue (se inmigró)’ |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Matrícula de Huexotzinco © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 387, París.
El signo “fuego” tiene varios valores de lectura entre los cuales figuran tle (véase tlĕtl, ‘fuego’) y CHINO (véase chĭnŏā, ‘quemar [los campos]’). El signo “humo” también tiene varios valores de lectura po y POK (véase pōktlĭ, ‘humo’). Otra interpretación, menos probable, es tla-CHINO, tlālchĭnōllĭ, ‘tierra quemada’. Es imposible estar seguro de la interpretación sugerida porque no presenta glosa.
17. Temi(tl), ‘?’ (cuadro 17). Aparece como parte del nombre Tĕmitl Nāwălĕɂekătl en el Códice de Santa María Asunción (12v y 22r, cfr. 4r), donde su interpretación es problemática porque se observa desacuerdo entre los deletreos jeroglíficos y las glosas, que son confusas e incluyen correcciones. Parece que un tal Juan cambió su nombre Nāwălĕɂekătl por Tĕmitl. El mismo nombre, pero sin el sufijo absolutivo, aparece en el Memorial de los indios de Tepetlaoztoc. El nombre se puede interpretar como tĕmī(tl), ‘flecha de piedra’, o tēmĭ(tl), ‘él está repleto’.
Cuadro 17 EL DELETREO A26
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| A26 | CSMA 12v | MITE 5r |
| <temitl> | <temi.> | |
| “boca-flecha” | “boca + color rojo-flecha, frijol-viento-agua” | “piedra-flecha” |
| te-mi | te-mi NAWAL-e-EKA-(a) | te-mi |
| temi(tl) | temitl nāwălĕɂekătl | temi |
| ‘?’ | ‘? viento de brujo’ | ‘?’ |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México; Memorial de los indios de Tepetlaoztoc © British Museum, Londres.
Los signos “piedra” y “boca” tienen el mismo valor de lectura silábico te.
18. Kwāwtlĭ ī-ix, ‘su rostro es de águila’ (cuadro 18). Es el apelativo de un tal Albino en el Códice de Santa María Asunción (48v, 59r, 72r). El signo “ave rapiña” tiene varios valores de lectura: KWAW (véase kwāwtlĭ, ‘águila’), KWIX (véase kwīxĭn, ‘milano’) y TLO (véase tlŏɂtlĭ, ‘gavilán’). El nombre kwīxtlĭ, ‘milano’, también se escribe como “ave rapiña, ojo”, KWIX-(ix) (véase el Códice Vergara, ff. 2r, 10v, 18r). El complemento fonético kwa, “algo en la boca”, excluye esta interpretación.
Cuadro 18 LOS DELETREOS A27 Y A41
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| A27 | A41 | CSMA 48v |
| <cuauhtlix> | ||
| “cabeza de ave rapiña-algo en la boca, ojo”, “cabeza de ave rapiña, ojo” | “cabeza de ave rapiña-ojo” | |
| (kwa)-KWAW-IX, KWAW-IX | KWAW-IX | |
| kwāwtlĭ ī-ix | idem | |
| ‘su rostro es de águila’ | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México.
Probablemente dos deletreos, A27 y A41, refieren al mismo nombre y la misma persona, pero es imposible averiguarlo por la ausencia de las glosas.
19. Xochĭtekă, ‘el originario de Xochĭtlān’ (cuadro 19). Una persona en el Códice Vergara, Diego (10r, 18r), y dos personas en el Códice de Santa María Asunción, Cibria (54r, 67v, 78v) y Antonio (54r, 68r, 79r), llevan el mismo nombre.
Cuadro 19 EL DELETREO A37
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| A37 | CSMA 67v | CVRG 10r |
| <xochiteca> | <xochiteca> | |
| “brazo con una flor” | “flor, piedra, boca” | “mano con una flor-piedra-boca” |
| XOCHTEK | XOCH-te-ka | XOCHTEK-(te)-ka |
| xochĭtekă | idem | idem |
| ‘el originario de Xochĭtlān’ | idem | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México; Códice Vergara © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 37-39, París.
Además de aludir a los habitantes de Xochĭtlān, ‘Lugar de muchas flores’, la palabra refiere a las mujeres sacrificadas a los dioses de los cerros (Wimmer 2006).
20. Ăɂkŏlwăɂ, ‘fuerte’ (cuadro 20). Los tres jeroglíficos probablemente refrieren a la misma persona. En dos de ellos, el signo “agua”, a, funciona como complemento fonético para el signo palabra AKOL, ‘hombro’. Aparece como el nombre de un gobernador en el Memorial de los indios de Tepetlaoztoc en su forma honorífica, con el sufijo diminutivo -tzĭn, ‘estimado ăɂkŏlwăɂ’.
Cuadro 20 LOS DELETREOS A40, A62 Y A63
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| A40 | A62 | A63 | MITE 5r |
| <acolhuā> | |||
| “hombro-agua”, “hombro” | “hombro-agua-asentaderas” | ||
| (a)-AKOL, AKOL | (a)-AKOL-TZIN | ||
| ăɂkŏlwăɂ | ăɂkŏlwăɂtzĭn | ||
| ‘fuerte’ | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Memorial de los indios de Tepetlaoztoc © British Museum, Londres.
La palabra ăɂkŏlwăɂ significa literalmente “el ancho de hombros”, también se aplica a la gente originaria de Ăɂkŏlwăɂkān “lugar de los fuertes”.
21. Tlăsŏɂ, ‘cosa preciosa’ (cuadro 21). No pudo encontrarse la misma combinación de signos entre los nombres personales en los documentos de Tepetlaoztoc. Sin embargo, el mismo nombre podría estar escrito de una manera diferente en la Matrícula de Huexotzinco.
Cuadro 21 LOS DELETREOS A43 Y A54
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| A43 | A54 | MHUE 550v |
| <tlaʒō.> | ||
| “dientes-cuenta ensartada” | “adorno de plumas” | |
| tla-so | TLASO | |
| tlăsŏɂ | idem | |
| ‘cosa preciosa’ | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Matrícula de Huexotzinco © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 387, París.
Los dos deletreos corresponden a un nombre y probablemente refieren a una misma persona.
22. Ĭɂwĭ(tl), ‘pluma’ (cuadro 22). Dos personas en el Códice de Santa María Asunción, Martín (26r) y Cibria (30r), llevan el mismo nombre. También es un nombre popular en la Matrícula de Huexotzinco, a veces provisto del sufijo absolutivo -tl.
Cuadro 22 EL DELETREO A45
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| A45 | CSMA 30r | MHUE 520v |
| <yhui.> | <yhuitl> | |
| “pluma” | “dos plumas” | “dos plumas” |
| IWI | idem | idem |
| ĭɂwĭ(tl) | ĭɂwĭ | ĭɂwĭtl |
| ‘pluma’ | idem | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México; Memorial de los indios de Tepetlaoztoc © British Museum, Londres.
El signo “pluma” tiene algunas variantes paleográficas.
23. Mātlătl, ‘red’ (cuadro 23). Para este ejemplo hay un nombre parecido en el Códice de Santa María Asunción, que se escribe algo diferente, indicando la vocal larga por medio de un silabograma a extra (Davletshin 2021, 65-66).
Cuadro 23 EL DELETREO A48
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México.
Es imposible estar seguro de la interpretación en ausencia de las glosas.
24. Săkă(tl), ‘zacate’ (cuadro 24). No pudieron encontrarse nombres jeroglíficos similares en los documentos de Tepetlaoztoc, pero sí en la Matrícula de Huexotzinco.
Cuadro 24 EL DELETREO A53
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| A53 | MHUE 736r | MHUE 580v |
| <çacā> | <çacatl> | |
| “zacate” | idem | idem |
| sa/SAKA | idem | idem |
| săkă(tl) | săkă | săkătl |
| ‘zacate’ | idem | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Matrícula de Huexotzinco © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 387, París.
En la Matrícula de Huexotzinco hay dos variantes del nombre, con y sin el sufijo absolutivo.
25. Xikŏɂ, ‘jicote’ (cuadro 25). El nombre aparece en el Códice Vergara, Damián (33r, 34v, 36v), y en el Códice de Santa María Asunción, P[abl]o o P[edr]o (47v, 56v, 69v). En dos casos, el signo palabra XIKO está complementado con los signos silábicos ko y o; el último probablemente indica el cierre glotal al final de la palabra (véanse el Códice de Santa María Asunción, ff. 56v y 69v; Davletshin 2021, 65-66). El nombre escrito de la misma manera se observa en la Matrícula de Huexotzinco (679r).
Cuadro 25 EL DELETREO A66
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| A66 | CSMA 69v | CVRG 36v |
| <xico> | <xicon> | |
| “mosca” | “mosca-olla-huellas de pie” | idem |
| XIKO | XIKO-(ko-o) | idem |
| xikŏɂ | idem | idem |
| ‘jicote’ | idem | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México; Códice Vergara © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 37-39, París.
La interpretación es problemática porque tres signos palabra, MOYO (véase mōyōtl, ‘mosquito’), SAYOL (véase sāyollĭ, ‘mosca’) y XIKO (véase xikŏɂtlĭ, ‘jicote’) se confunden mucho en apariencia.
26. Ŏkwĭl, ‘gusano’ (cuadro 26). En este caso no pudieron encontrarse nombres jeroglíficos similares en los documentos de Tepetlaoztoc. No obstante, es un nombre popular en la Matrícula de Huexotzinco.
Cuadro 26 EL DELETREO A67
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Matrícula de Huexotzinco © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 387, París.
En la Matrícula de Huexotzinco el signo “gusano” se escribe de otra manera.
27. Sōlĭn, sōllĭ, ‘codorniz’, o sōlĕɂ, ‘el que tiene codornices’ (cuadro 27). El signo “cabeza de codorniz” no aparece en los documentos de Tepetlaoztoc, pero se encuentra como parte de muchos nombres en la Matrícula de Huexotzinco.
Cuadro 27 LOS DELETREOS A70 Y A72
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| A70 | A72 | MHUE 499v | MHUE 662v |
| <çolli> | <çolle> | ||
| “cabeza de codorniz” | idem | idem | |
| SOL | idem | idem | |
| sōllĭ o sōlĭn o sōlĕɂ | sōllĭ | sōlĕɂ | |
| ‘codorniz’ o ‘el que tiene codornices’ | ‘codorniz’ | ‘el que tiene codornices’ |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Matrícula de Huexotzinco © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 387, París.
Es difícil estar seguro de la interpretación por la falta de glosas pues hay varios nombres que se escriben de la misma manera.
28. Tēīx, ‘ojo’ (cuadro 28). No pudo encontrarse la misma combinación de signos entre los nombres personales en los documentos de Tepetlaoztoc. Sin embargo, en la Matrícula de Huexotzinco aparece el nombre Tēīx con la primera sílaba abreviada (553r, 618r y 679r).
Cuadro 28 EL DELETREO A72
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Matrícula de Huexotzinco © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 387, París.
Es imposible estar seguro de la interpretación porque faltan las glosas.
29. Sĭwātlăɂtŏātl, ‘la mujer habla’ (cuadro 29). Dos personas en el Códice de Santa María Asunción, Toribio (1r, 8v, 18r) y Simón (40v), llevan este nombre. Tal vez, ‘el habla como mujer’ sea una mejor traducción del apelativo.
Cuadro 29 EL DELETREO B1
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| B1 | CSMA 40v |
| <çihuatlatohuatl.> | |
| “volutas de polvo-cabeza de mujer” | “cabeza de mujer-volutas de habla-dientes” |
| SIWA-TLATO | SIWA-(tla)-TLATO |
| sĭwātlăɂtŏātl | idem |
| ‘la mujer habla’ | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México.
En este ejemplo el signo TLATO tiene una forma particular en la que las “volutas de habla” no están escritas con líneas sólidas sino por medio de puntos. La misma particularidad paleográfica puede encontrarse en el nombre de mĭstlăɂtŏɂ (véase el cuadro 4).
30. Kwākwăw(?), ‘cuerno(?)’ (cuadro 30). El signo representa un “animal con cuernos de vaca” que no se parece ni a una vaca, ni a una oveja. Lamentablemente, se desconocen otros ejemplos de este signo. Sin embargo, un nombre muy similar aparece en el Códice de Santa María Asunción, donde la imagen de “una cabeza humana con cuernos de vaca” refiere a la persona acompañada con la glosa <cuacuauh.>.
Cuadro 30 EL DELETREO B10
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| B10 | CSMA 26r |
| <cuacuauh.> | |
| “animal cornudo” | “cabeza humana-cuernos de vaca” |
| KWAKWAW? | (KWA)-KWAKWAW |
| kwākwăw? | kwākwăw |
| ‘cuerno?’ | ‘cuerno’ |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México.
Kwākwăw es un nombre muy popular en la Matrícula de Huexotzinco (Batalla 2018, 77). Es probable que se trate del mismo nombre, pero es difícil asegurarlo por la falta de la glosa en el Mapa de las tierras de Oztoticpac.
Interpretaciones probables de nombres jeroglíficos
Algunos de los jeroglíficos que se presentarán en estas líneas no pudieron interpretarse con seguridad debido a que, a veces, a un deletreo jeroglífico le corresponden dos o más nombres según las glosas, pues la escritura en náhuatl, como todas las escrituras del mundo, no diferencia algunas palabras para economizar. Así, por ejemplo, en la ortografía española se confunden “nada” de ninguna cosa y “nada” del verbo nadar. Otros ejemplos no pudieron interpretarse con seguridad porque se observan ciertas diferencias paleográficas entre ellos y sus analogías en otras fuentes.
31. “Flecha”. Es probable que los deletreos A4 y A57 se refieran al mismo nombre de una persona, pero es imposible averiguarlo por la ausencia de las glosas. Como se observa, el deletreo A57 está parcialmente dañado (cuadro 31). En otros documentos los signos mi (véase mītl, ‘flecha’) y TLAKOCH (véase tlakochtlĭ, ‘saeta’) se confunden con frecuencia. Entre los ejemplos del Mapa de las tierras de Oztoticpac se observan diferencias paleográficas y es posible, aunque poco probable, que se trate de dos nombres diferentes.
Cuadro 31 LOS DELETREOS A4 Y A57
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| A4 | A57 | MHUE 835r | MHUE 835r |
| <tlacochi> | <mito> | ||
| “flecha” | idem | idem | |
| ? | TLAKOCH | mi | |
| ? | tlakochĭn | mītōn | |
| ‘?’ | ‘flechador’ | ‘flechita traviesa’ |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Matrícula de Huexotzinco © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 387, París.
32. “Flor” (cuadro 32). Dos personas en el Códice Vergara, Martín (2v, 10v, 18v) y Juan (21v), y una persona en el Códice de Santa María Asunción, Francisco (29v), llevan el mismo nombre. No está claro si el jeroglífico incluye el signo “espiga de amaranto” o se trata de la “hoja de flor”, porque la forma de la hoja se asemeja mucho a la espiga de amaranto, pero los puntos característicos faltan. Es posible que se refiera al nombre calendárico xōchĭtl, ‘flor’, que no se registra en los documentos de Tepetlaoztoc, pero es muy popular en la Matrícula de Huexotzinco.
Cuadro 32 EL DELETREO A33
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| A33 | CSMA 29v | CVRG 21v |
| <xochhua.> | <xochhua.> | |
| “flor” | “flor + espiga de amaranto” | “flor” |
| XOCH | XOCH + wa | XOCH |
| xochwăɂ? | xochwăɂ | xochwăɂ |
| ‘él tiene flores/ homosexual’ | idem | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México; Códice Vergara © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 37-39, París.
33. “Boca con agua” más “tela delgada” (cuadro 33). Los dos deletreos son idénticos y probablemente refieren a una misma persona. Dos personas en el Códice Vergara, Mateo (39r, 43r, 50r) y Martín (40r), llevan un nombre parecido. Es imposible estar seguro de la interpretación por la falta de glosas. Lamentablemente, no se pudo sugerir una traducción para el nombre.
Cuadro 33 LOS DELETREOS A34 Y A42
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| A34 | A42 | CVRG 50r |
| <ayaquicatl.> | ||
| “boca con agua-tela delgada” | “agua abajo a la izquierda-tela delgada-sandalia” | |
| AYA-i | AYA-i-ka | |
| ăyăkĭkătl | idem | ăyăkĭkătl |
| ‘?’ | idem | ‘?’ |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice Vergara © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 37-39, París.
34 “Viga” (cuadro 34). El signo “viga”, WEPAN, no aparece en los documentos de Tepetlaoztoc, pero se encuentra como parte de varios nombres en la Matrícula de Huexotzinco. El signo que representa un “brazo agarrando algún objeto” tiene varios valores de lectura: AN, ‘agarrar’, y WA/YO, ‘tener’; el signo del “brazo que agarra una soga” en algunos contextos se lee ti (Davletshin 2021, 48). El valor de lectura AN se aplicaría como un complemento fonético en el caso del nombre wēpān, pero es imposible estar seguro de la interpretación por la falta de glosas. Si esta interpretación es correcta, debemos interpretar el signo “brazo” en este contexto como un signo fonético de la sílaba cerrada VC (cfr. Valencia Rivera 2018, 128-129).
Cuadro 34 EL DELETREO A38
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| A38 | MHUE 651v |
| <huepa> | |
| “viga-brazo agarrando una soga” | “viga” |
| WEPAN-(an)? | WEPAN |
| wēpān? | wēpān |
| ‘viga?’ | ‘viga’ |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Matrícula de Huexotzinco © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 387, París.
35. “Piedra preciosa” más “mano agarrando una soga” (cuadro 35). Un nombre con muy parecido jeroglífico, “piedra preciosamano agarrando una corriente de agua”, XIW-(a)-AN, está atestiguado en el Códice Tlatelolco y fue identificado por Robert Barlow como el antropónimo español (Barlow 1989, 343; Lacadena 2008a, 15). Xiwān es la adaptación fonética regular del nombre Juan, en la pronunciación del siglo XVI, *ʒwan. La escritura jeroglífica implica que los nahuas de la época colonial temprana lo entendían como xĭwān, ‘él agarró la turquesa’.
Cuadro 35 EL DELETREO A44
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| A44 | CTLA |
| “piedra preciosa + mano agarrando una soga” | “piedra preciosa azul-mano agarrando + agua” |
| XIW?-AN? | XIW-(a)-AN |
| xĭwān | idem |
| ‘Juan’ | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Tlatelolco © Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, 35-39, México.
La ausencia del signo “agua” y la forma particular del signo “piedra preciosa” resultan en una interpretación problemática. Sería el único nombre cristiano en el documento si la interpretación propuesta es correcta.
36. “Estrella” (cuadro 36). Para este ejemplo no pudieron encontrarse nombres jeroglíficos similares en los documentos de Tepetlaoztoc. El signo representa una estrella al estilo europeo y se ve en muchos ejemplos en la Matrícula de Huexotzinco.
Cuadro 36 EL DELETREO A65
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| A65 | MHUE 499r | MHUE 773r |
| <çitlal> | <tlanviʒcal> | |
| “estrella” | idem | idem |
| SITLAL | idem | TLAWIS |
| sĭtlāl | idem | tlāwĭskăl |
| ‘estrella’ | idem | ‘el amanecer’ |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Matrícula de Huexotzinco © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 387, París.
Es imposible estar seguro de la interpretación por la ausencia de las glosas porque se puede comparar el deletreo jeroglífico con dos nombres diferentes de la Matrícula de Huexotzinco.
37. “Casa” más “corriente de agua” y “planta de maguey” (cuadro 37). La nota aclaratoria dice <ȳ ymilli ypan teq’ti ytoca neco[...]metl.>, ‘es el campo donde tributa el que se llama Nĕkwāmĕtl’ (BT-11). Éste es un nombre muy popular en la Matrícula de Huexotzinco, donde se encuentran diferentes variantes de su escritura, entre ellas el signo “planta de maguey”. Éste, por lo habitual, se lee como la sílaba me, pero en el contexto bajo estudio parece fungir como el signo palabra NEKWAME, ‘agave silvestre’.
A pesar de identificar muchos ejemplos de la escritura del nombre en la Matrícula de Huexotzinco, en ninguno de ellos podemos ver el signo “casa”, que por lo regular se lee KAL (véase kăllĭ, ‘casa’) o cha/CHAN (véase chāntlĭ, ‘morada, vivienda’). El análisis del deletreo implica el valor de lectura logográfico NEKW (véase nĕkwtlĭ, ‘miel’). Sin embargo, se desconocen otros ejemplos con dicho valor de lectura. El signo “casa” forma una ligadura con los signos “agua” y “agave”, y por esa razón parece poco probable que pueda indicar una casa construida en el terreno dibujado. De esta manera, se debe concluir que la interpretación del deletreo es problemática. Aquí se trata de una palabra compuesta: nĕkwāmĕtl, ‘agave silvestre, literalmente, agave de miel’ (véase nĕkwātlĭ, ‘agua miel, miel de maguey no fermentada’, y nĕkwtlĭ, ‘miel’, y ātl, ‘agua’).
Cuadro 37 EL DELETREO B9
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| B9 | MHUE 877r | MHUE 678r |
| <neco[...]metl.> | <nequmetl> | <necuametl.> |
| “casa-corriente de agua-planta de maguey” | “planta cortada” | “planta de maguey” |
| NEKW?-a-me | NEKWAME | NEKWAME |
| nĕkwāmĕtl | idem | idem |
| ‘agave silvestre’ | idem | idem |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Matrícula de Huexotzinco © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 387, París.
Interpretación sin apoyo en comparaciones con nombres de otras fuentes jeroglíficas
En este apartado, la interpretación de los jeroglíficos se basa exclusivamente en los valores de lectura de los signos utilizados para escribirlos.
38. Tlăpălkōn, ‘olla colorada’ (cuadro 38). No pudo encontrarse nombres similares en otros documentos. Los dos deletreos corresponden a un nombre y probablemente refieren a una misma persona. El signo pa representa una bandera al estilo europeo. En el deletreo A28 se observa la escritura redundante de complementación -está escrito TLAPAL-(pa-PAL) en lugar de TLAPAL-.
Cuadro 38 LOS DELETREOS A28 Y A61
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| A28 | A61 |
| “punto rojo-triángulo negro-bandera-olla”, “punto rojo-olla” | |
| TLAPAL-(pa-PAL)-ko, TLAPAL-ko | |
| tlăpălkōn? | |
| ‘olla colorada (?)’ | |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
Es imposible estar seguro de la interpretación sugerida en ausencia de las glosas. Noguez (2016) no reconoce el signo “punto rojo” en ninguno de los ejemplos.
Nombres jeroglíficos que no se pueden interpretar
En esta sección la interpretación de los jeroglíficos no pudo lograrse a causa de la ausencia de las glosas y nombres parecidos en otras fuentes jeroglíficas. En dos casos, el deterioro del documento obstaculiza el análisis paleográfico. Debido a la falta de interpretaciones y glosas no se puede determinar el orden de lectura en los jeroglíficos compuestos, lo que se indica por medio del punto “.”.
39. “Cabeza de águila en un tazón” (cuadro 39). No pudieron encontrarse nombres jeroglíficos similares en otros documentos. La interpretación gráfica del deletreo es problemática. Tal vez se trate de un signo complejo, “cabeza de águila en un tazón”.
Cuadro 39 EL DELETREO A1
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
40. “Cabeza de lobo” (cuadro 40). No pudieron encontrarse nombres jeroglíficos similares en otros documentos. El signo principal representa la cabeza de lobo (véase kwĕtlāchtĭ, ‘lobo’). La interpretación gráfica del otro signo es problemática y consecuentemente se desconoce el orden de lectura.
Cuadro 40 EL DELETREO A5
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
41. “Cabeza de hombre en medio de agua” (cuadro 41). No pudieron encontrarse nombres jeroglíficos similares en otros documentos. La interpretación gráfica del deletreo es problemática; probablemente se trate de varios signos, “cara”, “mano”, “estanque de agua”, etcétera.
Cuadro 41 EL DELETREO A9
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
42. “Agua” más “dientes” (cuadro 42). No pudieron encontrarse nombres jeroglíficos similares en los documentos de Tepetlaoztoc. La interpretación gráfica de uno de los signos es problemática; consecuentemente, se desconoce el orden de lectura.
Cuadro 42 EL DELETREO A15
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
43. “Muñeca” más “dientes” (cuadro 43). Los dos deletreos corresponden a un nombre y probablemente refieren a una misma persona. No pudieron encontrarse nombres jeroglíficos similares en otros documentos; consecuentemente, tampoco pudo determinarse el orden de lectura. Es probable que se trate de una abreviatura (véase el nombre ne-pa-tla, nĕpăntlăɂ, en el Códice de Santa María Asunción, f. 30v).
Cuadro 43 LOS DELETREOS A16 Y A47
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
44. El diseño gráfico no pudo reconocerse (cuadro 44). Tampoco pudieron encontrarse nombres jeroglíficos similares en otros documentos. La interpretación gráfica del signo es problemática, tal vez sea la imagen de una “pierna”.
Cuadro 44 EL DELETREO A18
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
45. “Un ave con pico grande” (cuadro 45). El signo representa “una especie de ave de cuerpo completo con un pico grande”. Es imposible sugerir una interpretación válida en ausencia de la glosa.
Cuadro 45 EL DELETREO A31
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
46. “Cabeza de conejo” más “piedra atravesada” (cuadro 46). El signo “conejo” tiene dos valores de lectura: TOCH (véase tōchtlĭ, ‘conejo’) y si/SI (véase sĭɂtlĭ, ‘liebre’). Es imposible sugerir una interpretación válida en ausencia de la glosa. Además, el orden de la lectura no está claro.
Cuadro 46 EL DELETREO A32
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
47. “Hombrecillo” (cuadro 47). El signo representa a un “hombrecillo”, tal vez sea “niño”. Es imposible sugerir una interpretación válida en ausencia de la glosa ni identificar el signo con seguridad.
Cuadro 47 EL DELETREO A35
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
48. “Cabeza humana con un vaso” (cuadro 48). Es imposible sugerir una interpretación válida del deletreo en ausencia de la glosa porque no se entiende si son dos signos diferentes o un signo completo. Tal vez se trate de dos signos, una “cabeza humana” más un “vaso”.
Cuadro 48 EL DELETREO A1
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
49. “Mujer” (cuadro 49). Probablemente se trate de una abreviatura. El signo tiene varios valores de lectura. Muchos nombres empiezan con la raíz sĭwā-, ‘mujer’, por esa razón no se puede sugerir una interpretación confiable. Además, el signo de mujer tiene dos lecturas diferentes, SIWA y na.
Cuadro 49 EL DELETREO A50
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| A50 | CSMA 18r |
| <çiuvatla (reglón) toā> | |
| “mujer” | “mujer” |
| na/SIWA | SIWA |
| ? | sĭwātlăɂtŏātl |
| ? | ‘él habla como mujer’ |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice de Santa María Asunción © Biblioteca Nacional de México, México.
50. “Cabeza de ave rapiña” más “ojo” y “espina” (cuadro 50). No pudieron encontrarse nombres jeroglíficos similares en otros documentos. El signo “ave rapiña” tiene varios valores de lectura: KWAW (véase kwāwtlĭ, ‘águila’), KWIX (véase kwīxĭn, ‘milano’) y TLO (véase tlŏɂtlĭ, ‘gavilán’).
Cuadro 50 EL DELETREO A51
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
51. “Mano con cuchillo” más “piedra” (cuadro 51). No pudieron encontrarse nombres jeroglíficos similares en otros documentos. Probablemente, el signo “piedra”, te, se utiliza aquí como complemento fonético para el logograma TEK (véase tĕkĭ, ‘cortar’). Aunque se entendieron los valores de lectura para los signos, no pudo obtenerse la lectura del nombre personal.
Cuadro 51 EL DELETREO A60
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
52. “Árbol” más “dientes” (cuadro 52). Uno de los signos está perdido debido a su condición de conservación. El signo KWAW representa un árbol al estilo europeo. Es imposible estar seguro de la interpretación sugerida en ausencia de las glosas, aunque se puede comparar el deletreo con el nombre de Marcos en el Códice Vergara (39v, 44v, 51v).
Cuadro 52 EL DELETREO A64
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| A64 | CVRG 44v |
| <çecuauhtla.> | |
| “dientes-árbol-[...]” | “dientes-árbol-mazorca” |
| …-KWAW-tla | se/SEN-KWAW-tla |
| ? | sĕnkwăwtlăɂ |
| ‘?’ | ‘donde todo es monte’ |
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.; Códice Vergara © Bibliothèque nationale de France, Ms. mex. 37-39, París.
53. “Plato con un frijolito” más “cuatro rayas” (cuadro 53). La nota aclaratoria no incluye el nombre de la persona encargada de labrar el terreno: <hueyatl yca ymilcocoval don carlos>, ‘es su campo comprado de don Carlos por el río (literalmente, donde agua grande)’ (BT-8). Lamentablemente, no pudieron encontrarse nombres jeroglíficos similares en los documentos de Tepetlaoztoc.
Cuadro 53 EL DELETREO B10
FUENTE: Mapa de las tierras de Oztoticpac © Library of Congress, Washington, D. C.
A manera de conclusión
Los 67 deletreos jeroglíficos en las secciones A y B del Mapa de las tierras de Oztoticpac fueron objeto del análisis epigráfico -59 de éstos se encuentran en la sección A y ocho en la sección B-. Se ofrecieron interpretaciones confiables para 42 de ellos: cuatro con base en las glosas en letra latina; 36, en los jeroglíficos de otros documentos de la escritura náhuatl, y dos sólo en los valores de lectura de los signos que contienen. Siete u ocho de ellos son nombres calendáricos. Para nueve pudieron ofrecerse interpretaciones probables debidas al hecho de que muchos signos y deletreos permiten postular más de una lectura. Restan 16 deletreos que no pudieron interpretarse de modo satisfactorio. Es importante notar que todas las lecturas obtenidas son antropónimos o apelativos, ninguno parece ser un topónimo.
De acuerdo con la bien conocida variación que la escritura náhuatl comparte con otros sistemas logosilábicos, a veces un nombre se escribe de maneras diferentes. Entonces se identificaron 53 nombres personales en total, porque la misma lectura se obtuvo en dos casos para tres deletreos y en 11 casos para dos. El número resultante de los nombres individuales en la sección A consta de 45 (enumerados arriba de 5 a 28, de 31 a 36 y de 38 a 52). Ello concuerda perfectamente con la frase jeroglífica al margen derecho del documento: 45 × MASEWAL, ōmpōwăllĭ īpăn mākwīllĭ māsēwăltĭn, ‘45 campesinos’.
Podemos constatar que los resultados obtenidos muestran la validez del análisis realizado y el estado actual relacionado con el entendimiento de las reglas ortográficas de la escritura náhuatl. Cabe la posibilidad de que un par de nombres personales fueran identificados incorrectamente, de tal manera que la suma total equivale a 45. Sin embargo, se logró descifrar la intención del escriba de indicar los nombres de 45 personas, a algunas de las cuales corresponde más que un terreno. Se puede comparar este caso de estudio con la tablilla Ta641 de Pilos, que comprobó el desciframiento del lineal B (Ventris y Chadwick 1959, 336). En ella se describen con signos fonéticos los trípodes y jarras con tres, cuatro y sin asas, los cuales están acompañados por los así llamados ideogramas que los representan icónicamente.
Los resultados obtenidos también demuestran que los jeroglíficos inscritos en diez terrenos registran los nombres de los campesinos que labraban las tierras de don Carlos Ometochtli y que uno de ellos (33) además tenía su propio terreno. Otros terrenos de la sección A no pertenecían a don Carlos Ometochtli, sino a los campesinos, mientras que algunos de sus propietarios (5, 13-14, 16, 18, 27, 31, 38 y 43) tenían más que uno.










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