Introducción
Se aborda la frecuencia de enfermedades que conforman el síndrome de adiposidad en la pobreza en las comunidades de la etnia wixárika del estado de Jalisco, México. El síndrome de adiposidad en la pobreza es una construcción conceptual de los autores que se refiere a la combinación de obesidad, baja talla, hiperglicemia y afectación hepática, la cual puede asociarse a hipertensión arterial y daño renal crónico, producida por la incorporación de dietas altas en azúcares simples en poblaciones excluidas que tienen gen ahorrador por hambre crónica. Se analiza la prevalencia del síndrome y se comparan comunidades tradicionales con comunidades que están en proceso de occidentalización cercanas a localidades mestizas.
El pueblo wixárika habita en la Sierra Madre Occidental al norte del estado de Jalisco, en Nayarit y parte de Durango y Zacatecas en la República Mexicana. De las cinco comunidades tradicionales wixaritari, se estudiaron tres: Santa Catarina Cuexcomatitlán, San Andrés Cohamiata y San Sebastián Teponahuaxtlán.1 Santa Catarina Cuexcomatitlán es una comunidad caracterizada por ser una sociedad autónoma que vive apartada de la urbanización y mantiene costumbres tradicionales cerradas al mundo exterior. La comunidad de San Andrés Cohamiata, situada en el Municipio de Mezquitic en el estado de Jalisco, y la comunidad de San Sebastián Teponahuaxtlán están más vinculadas a los procesos occidentales.2
En un estudio realizado por Crocker y García en 2016, se analiza la situación de pobreza del pueblo wixárika, definida a partir de indicadores de CONEVAL (2010).3 Se encontró que 38% de la población wixárika vive en pobreza severa, 23% en pobreza moderada y 28% en pobreza leve; solo 11% no es pobre. Con este diagnóstico, se fundamenta que esta población vive en pobreza.4
De acuerdo con su historia alimentaria, los pueblos originarios se encuentran sometidos a una poscolonización cultural. Con la conquista de México en el siglo XVI, estos pueblos tuvieron que abandonar sus costumbres y tradiciones, pasando por un proceso de transculturación. Debido a los procesos poscoloniales neoliberales, estos pueblos han cambiado sus hábitos alimentarios, han abandonado sus dietas tradicionales e incorporado el consumo de alimentos industriales, la llamada "dieta occidental". Lo anterior, ligado al abandono de los sistemas de producción tradicionales, principalmente la producción de coamil,a trae consigo problemas de salud relacionados con la acumulación excesiva de tejido adiposo en el organismo, el incremento en la presión arterial, la elevación de la glucemia, el sobrepeso y la obesidad, condiciones que pueden encontrarse aisladas o como parte de un síndrome.5,6 En conjunto, estos problemas son identificados por los autores como "síndrome de adiposidad en la pobreza"; además, se ha observado relación con la presencia del gen ahorrador en las poblaciones.7
En un estudio realizado en 2017 se encontró que para la etnia wixárika, la diabetes es una enfermedad nueva perteneciente a la cultura occidental, que está comenzando a aparecer por la incorporación de alimentos industrializados a su dieta y cambios en sus modos de vida.8 Comunidades indígenas de América Latina, como los pehuenches de Chile, los asháninkas de Perú, los emberá-chamí de Colombia y los pomeon kamarakoto de Venezuela, también padecen cambios en los modos de vida y el estado de salud; presentan obesidad, diabetes mellitus tipo 2 y elevación de la presión arterial.9-13
En México también se observan estas modificaciones en la prevalencia de enfermedades crónicas. En los otomíes de Querétaro, los mazatecos de Oaxaca, los nahuas de Veracruz, los mayas de Chiapas y Yucatán y los pimas existe también prevalencia de sobrepeso, obesidad, diabetes e hipertensión arterial.14-18 La modernidad originó nuevos modos de vida y ha ocasionado un impacto negativo en la condición nutricia.15,16 El entorno sociocultural tiene impacto en la prevalencia de la obesidad y la diabetes mellitus tipo 2 en estos pueblos; un estilo de vida tradicional caracterizado por dietas bajas en grasas animales y altas en carbohidratos más complejos y un mayor gasto de energía en el trabajo físico puede proteger contra el desarrollo de factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, obesidad y diabetes.18 Respecto a los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de México (ENSANUT 2018), la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad en individuos mayores de 20 años es de 75.2%. En cuanto a enfermedades crónicas degenerativas en mayores de 20 años, la prevalencia de diabetes es de 10.3%, la de hipertensión de 18.4% y la de dislipidemias de 19.5%.19
Desde el paradigma convencional de la salud pública, para analizar los cambios en la prevalencia de esta problemática se utiliza el concepto de "polarización epidemiológica", en el que se establece que los grupos sociales más pobres presentan una sobremorbilidad y sobremortalidad respecto a otros grupos de población, con elevada incidencia de enfermedades crónicas.20 Dichas circunstancias están determinadas en cada región según su grado de desarrollo social, económico y tecnológico.
La teoría de la transición en salud propone un estado de polarización epidemiológica entre diferentes áreas geográficas y entre las clases sociales de un mismo país, estado al que se denomina "modelo prolongado polarizado".21,22 Desde la epidemiología crítica latinoamericana, se estudia el surgimiento y transformación de la categoría de riesgo y su relación con las prácticas médico-sanitarias, además de que se usan sus herramientas práctico-conceptuales para la lucha contra la inequidad.23
Este estudio tiene como propósito analizar la prevalencia del síndrome de adiposidad en la pobreza en población wixárika desde la epidemiología sociocultural, destacando la multiplicidad de escenarios del proceso salud-enfermedad,24 para el desarrollo posterior de una propuesta de comunicación y educación intercultural participativa.
Material y métodos
En la investigación se aplicó un diseño epidemiológico, transversal, comparativo. Debido a que se trata de una población elusiva y dispersa, no existen datos confiables en el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ni en las instituciones de la región sanitaria de salud que permitan realizar un cálculo muestral aleatorizado, por lo que se aplicó un muestreo segmentado en el que se seleccionaron tres localidades, definidas con criterios cualitativos, de las comunidades de San Sebastián Teponahuaxtlán, Santa Catarina Cuexcomatitlán y San Andrés Cohamiata: localidades grandes, con mayor acceso a servicios y comunicación terrestre; y localidades medianas y pequeñas, con dificultades de acceso terrestre y menos servicios.4 En cada localidad, se estudió entre 30 y 50% de las familias, seleccionadas al azar.
Con base en los criterios de selección, se analizaron 238 casos de 221 familias de las tres comunidades de la etnia wixárika. Se seleccionaron los miembros mayores de 30 años de esta población; 71% fueron mujeres (n = 169) y 29%, hombres (n = 69).
De cada comunidad se seleccionó una localidad grande (Pueblo Nuevo, El Celoso, Tatei Kie y Mesa del Tirador), una mediana (Tuapurie, Bajío del Tule y San José del Tesorero) y una pequeña (Soconita, Colonia Rivera y Cohamiata); 120 familias fueron seleccionadas de localidades grandes, 66 de localidades medianas y 35 de localidades pequeñas, de las cuales se estudiaron 104, 69 y 65 casos, respectivamente.
Para la obtención de datos se aplicó una encuesta estructurada, de la cual previamente se llevaron a cabo pruebas piloto en la población de estudio y fue estandarizada por el equipo de encuestadores. Se incluyeron datos para analizar las siguientes variables: sexo, edad, peso, talla, presión arterial y glucosa en ayunas.
Para la aplicación del instrumento en las familias, participaron promotores de salud interculturales, quienes apoyaron en la negociación de puerta de entrada comunitaria y familiar, así como en la traducción para la obtención de los datos individuales.
Para las mediciones antropométricas se utilizaron básculas y estadímetros marca Seca® y la determinación de la presión arterial se llevó a cabo con esfigmomanómetros marca Microlife®. La toma de la glucosa capilar se realizó en sujetos con sobrepeso u obesidad, para lo cual se utilizaron glucómetros marca One Touch UltraSoft®. La tabulación de datos antropométricos, presión arterial y glucosa en sangre se realizó con base en los criterios de la Organización Mundial de la Salud y las normas oficiales mexicanas.25-27
Para el análisis estadístico comparativo se emplearon tablas de riesgo relativo para cálculo de razones de momios; un valor de p < 0.05 se consideró significativo.
La obtención de datos y muestras contó con la aprobación de las autoridades comunales de cada una de las localidades visitadas. El estudio no representó algún riesgo a la salud en ningún momento y se basó en los lineamientos éticos de la Declaración de Helsinki y al artículo 100 de la Ley General de Salud en Materia de Investigación.28
Resultados
La prevalencia de sobrepeso y obesidad en personas mayores de 30 años fue de 49.3%; las mujeres presentaron la mayor prevalencia, con 51%. La elevación de los niveles de glucosa capilar se observó en 36% de los casos; 32% en hombres y 38% en mujeres. La prevalencia de la elevación de la presión arterial fue de 16%; la mayor cifra se identificó en los hombres, con 25% (Tabla 1).
Tabla 1 Frecuencia de condiciones relacionadas con enfermedades crónicas degenerativas en población wixárika
| Parámetro | Variable | n | % |
|---|---|---|---|
| Índice de masa corporal (n = 225) | Bajo peso | 10 | 4.4 |
| Riesgo de bajo peso | 13 | 5.8 | |
| Normal | 91 | 40.4 | |
| Sobrepeso | 77 | 34.2 | |
| Obesidad | 34 | 15.1 | |
| Elevación de la glucemia capilar en ayunas (n = 94) | Normal | 60 | 63.8 |
| Elevada | 34 | 36.2 | |
| Elevación de la presión arterial (n = 210) | Normal | 176 | 83.8 |
| Elevada | 34 | 16.2 |
En el análisis comparativo se registró que la comunidad de San Sebastián presentó la mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad (65.7%), con una probabilidad 3.84 veces mayor de tener esta condición que la comunidad más tradicional de Santa Catarina, en la cual la prevalencia fue de 33.3% (p < 0.001). La elevación de los niveles de glucosa capilar fue mayor en San Andrés, con una prevalencia de 48%. Las comunidades de San Andrés y Santa Catarina mostraron 5.96 (p < 0.01) y 5.2 (p < 0.05) mayor riesgo de hiperglucemia en comparación con la de San Sebastián. También en San Andrés se identificó una mayor prevalencia de presión arterial elevada (28%). La comunidad de San Andrés presentó 7.2 (p < 0.001) mayor riesgo de presión arterial elevada en comparación con la de San Sebastián (Tabla 2).
Tabla 2 Riesgo comparativo de síndrome de adiposidad en la pobreza por comunidad en población wixárika
| Comunidades | Casos | n | % | RM | IC95% | p |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Sobrepeso y obesidad | ||||||
| San Sebastián Teponahuaxtlán | 44 | 67 | 65.7 | 3.84 | 1.85-7.92 | < 0.001* |
| San Andrés Cohamiata | 46 | 95 | 48.4 | 1.88 | 0.96-3.63 | > 0.05* |
| Santa Catarina Cuexcomatitlán | 21 | 63 | 33.3 | 1 | - | - |
| Hiperglucemia | ||||||
| San Andrés Cohamiata | 22 | 46 | 47.8 | 5.96 | 1.79-19.80 | <0.01** |
| Santa Catarina Cuexcomatitlán | 8 | 18 | 44.4 | 5.20 | 1.27-21.18 | < 0.05** |
| San Sebastián Teponahuaxtlán | 4 | 30 | 13.3 | 1 | - | - |
| Hipertensión arterial | ||||||
| San Andrés Cohamiata | 25 | 90 | 27.8 | 7.20 | 2.06-25.05 | < 0.001** |
| Santa Catarina Cuexcomatitlán | 6 | 62 | 9.7 | 2.00 | 0.47-8.40 | > 0.05** |
| San Sebastián Teponahuaxtlán | 3 | 59 | 5.1 | 1 | - | - |
*χ2.
**Fisher exacta. IC95%: intervalos de confianza de 95%; RM: razón de momios.
En el análisis comparativo entre el tamaño de las localidades, se observó que en las grandes la prevalencia de sobrepeso y obesidad fue mayor (58%). Las localidades medianas presentaron 2.01 mayor riesgo de sobrepeso y obesidad en comparación con las comunidades grandes (p < 0.05). Las comunidades medianas mostraron 3.16 mayor riesgo de hipertensión arterial en comparación con las grandes (p < 0.05) (Tabla 3).
Tabla 3 Riesgo comparativo de síndrome de adiposidad en la pobreza por tamaño de comunidad en población wixárika
| Comunidades | Casos | n | % | RM | IC95% | p |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Sobrepeso y obesidad | ||||||
| Comunidades pequeñas | 16 | 40 | 40.0 | 2.09 | 1.00, 4.35 | > 0.05*** |
| Comunidades medianas | 28 | 70 | 40.0 | 2.01 | 1.14, 3.83 | < 0.05*** |
| Comunidades grandes | 67 | 115 | 58.3 | 1 | - | - |
| Hiperglucemia | ||||||
| Comunidades grandes | 10 | 39 | 25.6 | 2.09 | 0.07, 5.76 | > 0.05*** |
| Comunidades medianas | 13 | 31 | 41.9 | 1 | - | - |
| Hipertensión arterial | ||||||
| Comunidades pequeñas | 3 | 34 | 8.8 | 3.11 | 0.87, 11.04 | > 0.05*** |
| Comunidades medianas | 6 | 63 | 8.7 | 3.16 | 1.22, 8.17 | < 0.05*** |
| Comunidades grandes | 25 | 108 | 23.2 | 1 | - | - |
***Fisher exacta.
IC95%: intervalos de confianza de 95%; RM: razón de momios.
En el análisis comparativo de las comunidades de acuerdo con su tradición, existió 2.5 mayor probabilidad de sobrepeso y obesidad en aquellas en proceso de occidentalización (San Sebastián y San Andrés) en comparación con la más tradicional (Santa Catarina), con p < 0.05. Esas comunidades también presentaron 4.89 mayor riesgo de hipertensión arterial (p < 0.05). Sin embargo, la asociación fue inversa (RM = 0.65) al contrastar los niveles de glucosa, si bien no fue significativa (p > 0.05) (Tabla 4).
Tabla 4 Riesgo comparativo de síndrome de adiposidad en la pobreza en comunidades wixárika en relación con el grado de occidentalización
| Comunidades | Casos | n | % | RM | IC95% | p* |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Sobrepeso y obesidad | ||||||
| Comunidades en proceso de occidentalización | 90 | 162 | 55.5 | 2.5 | 1.36, 4.6 | < 0.05 |
| Comunidad tradicional | 21 | 63 | 33.3 | 1 | - | - |
| Hiperglucemia | ||||||
| Comunidades en proceso de occidentalización | 26 | 76 | 34.21 | 0.65 | 0.23, 1.85 | > 0.05 |
| Comunidad tradicional | 8 | 18 | 44.44 | 1 | - | - |
| Hipertensión arterial | ||||||
| Comunidades en proceso de occidentalización | 32 | 152 | 21.05 | 4.98 | 1.46, 16.95 | < 0.05 |
| Comunidad tradicional | 3 | 59 | 5.08 | 1 | - | - |
*χ2. IC95%: intervalos de confianza de 95%; RM: razón de momios.
Discusión
Los pueblos originarios se encuentran en transición por cambios en sus modos de vida, el abandono de sus dietas tradicionales y la incorporación del consumo de alimentos industriales, lo que concuerda con lo descrito por García et al.,8 quienes establecen que la diabetes es una enfermedad de nueva incorporación en la etnia wixárika debido a cambios en sus modos de vida originados por los procesos de urbanización y occidentalización.
El sobrepeso y la obesidad en los wixaritari es menor que en otras comunidades indígenas del país, como los nahuas, en quienes se ha registrado una prevalencia de 77.5%;17 la prevalencia de sobrepeso y obesidad es menor en las comunidades tradicionales. El pueblo wixárika tiene tradiciones y rituales que dominan su vida cotidiana, desde sus modelos de producción hasta sus hábitos de alimentación basados en la producción del coamil.4,5 Al perder estos, se genera un incremento de las enfermedades crónicas degenerativas.
La prevalencia de la elevación de los niveles de glucosa en el pueblo wixárika es de 36.2%, mayor que la de otras comunidades indígenas de América Latina, como los pehuenches de Alto Biobío en Chile8,12 o los emberá-chamí en Colombia.11 La prevalencia de diabetes en otras comunidades indígenas de México, como los otomíes, es de 4.4%13 y en indígenas mazatecos, de 2%.14 En la población wixárika, la elevación en la glucosa se presenta hasta en 36.2% de los adultos con sobrepeso u obesidad. En relación con la presión arterial, se observó diferencia entre las comunidades en proceso de occidentalización (21%) y la comunidad más tradicional (5%).
El incremento en la prevalencia de sobrepeso, obesidad y diabetes mellitus en los pueblos indígenas está asociado a la elevación del consumo de refrescos y a los cambios en los modos de vida.14 En las comunidades en proceso de occidentalización, la prevalencia de las enfermedades crónicas degenerativas es mayor; ejemplo de esto son las poblaciones pima18 y los resultados del presente estudio. Como se observa en los asháninkas en Perú, la prevalencia de sobrepeso y obesidad disminuye cuanto más tradicional es la comunidad.10 En los mayas de Yucatán también se ha notado que las poblaciones más alejadas de la ciudad de Mérida presentan menor prevalencia de sobrepeso y obesidad.16
Estos datos no se ven reflejados en las encuestas nacionales de salud, donde la segmentación de las muestras no considera a las poblaciones indígenas en sus modos de vida y tradiciones, ni se realiza un abordaje sociohistórico. Las poblaciones wixaritari presentan cambios en sus condiciones de salud, determinados por el grado de desarrollo social, económico y tecnológico; los modos de vida se ven afectados al ser incorporadas las comunidades rápidamente a los procesos de occidentalización, lo cual se refleja en el incremento de la prevalencia de las enfermedades que conforman el síndrome de adiposidad.7,21 En los grupos estudiados, se evidenció a su vez una polarización epidemiológica, en la cual la comunidad tradicional mostró el menor riesgo de padecer estas enfermedades.
Conclusiones
Existe una diferencia significativa en la prevalencia de las enfermedades que conforman el síndrome de adiposidad entre las comunidades tradicionales y las que se encuentran en proceso de occidentalización. La comunidad más tradicional, Santa Catarina, mostró menor riesgo de padecer estas enfermedades. También se observaron diferencias significativas en la prevalencia de síndrome de adiposidad y el tamaño de las localidades: en las comunidades grandes se registró mayor riesgo de elevación de los niveles de glucemia en sangre. El tamaño de la localidad y los procesos de occidentalización de las comunidades son factores condicionantes para la presencia del síndrome de adiposidad, dada la diferencia de riesgos en el análisis por comunidades.
Se recomienda un abordaje sociohistórico de la problemática de los pueblos originarios. Si no se recuperan las costumbres alimentarias, el problema seguirá aumentando y se desarrollarán daños más graves. Existe la necesidad de estudiar las relaciones socioestructurales y los cambios en los modos de vida de las comunidades desde la perspectiva de la epidemiología crítica con enfoque intercultural.
A partir del presente estudio, los autores proponen el abordaje del problema de la obesidad, diabetes e hipertensión arterial como síndrome de adiposidad en la pobreza en los pueblos originarios, relacionado con herencia filogenética de hambre crónica que ha generado el gen ahorrador y con el abandono de las dietas tradicionales, como un problema complejo que requiere un manejo transdisciplinar y su profundización en aspectos socioantropológicos y moleculares.










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