
La proteína del maíz normal, que consumimos cotidianamente, contiene 1.6% de Usina y 0.47% de triptófano, mientras que el maíz ACP contiene en promedio 3.1% de Usina y 1.05% de triptófano. Éstos maíces han evidenciado su rendimientos en campo, iguales o superiores a sus homólogos comerciales (Shewry, 2007). Además de ser un excelente producto para el consumo humano, en el ámbito forrajero aumenta considerablemente los nutrientes en alimentos balanceados, dando como resultado inigualables rendimientos e importantes ahorros en la producción de carne, huevo y leche. Otras características del maíz ACP se señalan a continuación (Superpyme, 2007): textura y dureza de grano similar a los maíces normales, rendimientos competitivos, similares o superiores; mayor digestibilidad aparente, a la proteína; buen balance de nitrógeno.