Scielo RSS <![CDATA[Archivos de cardiología de México]]> http://www.scielo.org.mx/rss.php?pid=1405-994020160001&lang=en vol. 86 num. 1 lang. en <![CDATA[SciELO Logo]]> http://www.scielo.org.mx/img/en/fbpelogp.gif http://www.scielo.org.mx <![CDATA[Comparison between patients undergoing Fontan operation with or without cardiopulmonary bypass]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100001&lng=en&nrm=iso&tlng=en Resumen: La cirugía de Fontan es la etapa final de la paliación en pacientes cardiópatas congénitos con fisiología univentricular. La circulación extracorpórea (CEC) afecta negativamente la función ventricular e incrementa la presión pulmonar en el postoperatorio. Se presume que la cirugía de Fontan sin CEC reduce la morbilidad a corto plazo, así como la estancia intrahospitalaria. Objetivo: Comparar los resultados obtenidos en pacientes operados de Fontan con y sin CEC. Método: Estudio retrospectivo de pacientes operados de Fontan de enero 2008 a diciembre 2012. Se hizo la distribución por grupos de acuerdo al uso de CEC y se realizó el análisis comparativo. Resultados: Se operaron 10 pacientes sin CEC. El perfil preoperatorio mostró una discrepancia en la edad promedio, siendo menor para el grupo sin CEC. Alrededor del 80% de los pacientes en ambos grupos presentaban algún tipo de paliación previa. En la mitad de los casos se utilizó un injerto de 18 mm; todos los injertos se fenestraron. La estancia intrahospitalaria fue similar en ambos grupos, hubo un menor requerimiento de inodilatadores, vasopresores y óxido nítrico en el grupo sin CEC. No hubo decesos en los pacientes operados sin CEC. Al seguimiento, la mayoría de los pacientes se encontraban en clase funcional I. Conclusiones: En nuestra experiencia la técnica sin CEC ofrece resultados similares a corto y mediano plazo comparada con la técnica convencional.<hr/>Abstract: Fontan operation is the final palliative stage of patients with univentricular hearts. Cardiopulmonary bypass (CPB) decreases ventricular performance and increases pulmonary artery pressures in the post operative recovery period. It seems that Fontan operation performed without CPB decreases short term morbidity and intra hospitalary length of stay. Objetive: Compare outcome in Fontan patients who have undergone surgery with or without CPB. Method: This is a retrospective review of patients undergoing Fontan operation from january 2009 to december 2012. Patients were grouped according to CPB use and comparative analyses were done. Results: Ten patients were operated without CPB use. There was a discrepancy between age in both groups, being younger in the no CPB group. Around 80% of patients in both groups had a staged procedure. A 18 mm graft was used in half of the cases; a fenestration was created in all cases. Length of stay was equal in both groups, there was less need of pharmacologic support and nitric oxide use in patients without CPB use. No deaths were reported also in this group. At folllow up, most patients had a class I functional status. Conclusions: In our experience, Fontan operation without CPB has similar outcomes compared with CPB use <![CDATA[Primary angioplasty in diabetic and non-diabetic patients with acute myocardial infarction: Predictors of mortality]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100011&lng=en&nrm=iso&tlng=en Resumen: Introducción y objetivos: La diabetes es una enfermedad con elevado riesgo cardiovascular. El objetivo fue evaluar la mortalidad intrahospitalaria y en el seguimiento a largo plazo de los pacientes diabéticos con infarto agudo de miocardio tratados con angioplastia primaria y determinar sus predictores. Material y métodos: Se incluyeron de forma retrospectiva 866 pacientes durante enero de 1993 y diciembre de 2013. Se evaluaron 100 sujetos con diagnóstico de diabetes. La mediana de seguimiento fue de 121 meses. Resultados: De los 100 pacientes diabéticos evaluados (11.56% del total), el 86% fueron hombres y el 50% tenían más de 50 años. El 76% estaba en Killip-Kimball 1 al ingreso y el 16% en Killip-Kimball 4. La localización más frecuente fue la anterior y el 65% presentaba lesión de 2 o más vasos coronarios. Se observó una mortalidad intrahospitalaria del 15%, cuyo único predictor resultó el Killip-Kimball de ingreso. La mortalidad alejada fue del 35%, y solamente la edad, el Killip-Kimball al ingreso y el uso de Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina resultaron variables con significación estadística. A diferencia de la población diabética, el Killip-Kimball al ingreso no se asoció significativamente a la mortalidad alejada en no diabéticos. Conclusión: Esta población de pacientes diabéticos se caracterizó por ser más añosa y por presentar lesión de 2 o más vasos coronarios. El shock cardiogénico fue la única variable predictora independiente de mortalidad intrahospitalaria y, junto con la edad y el uso de inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, de mortalidad en el seguimiento a largo plazo.<hr/>Abstract: Background and aims: Diabetes mellitus is one of the major risk factors for coronary artery disease. The aim of this study was to evaluate in-hospital mortality and during follow-up of diabetic patients with acute myocardial infarction treated with primary angioplasty and to determine its predictors. Materials and methods: Eight hundred and sixty six patients were retrospectively enrolled from January 1993 to December 2013. A hundred patients with a diagnosis of diabetes were evaluated. The median follow-up was 121 months in 90% of the population. Results: Of the 100 diabetic patients included (11.56%) 86% were male and 50% older than 70 years. Overall, 76% presented with a Killip-Kimball grade of 1 at admission and 16% presented with a Killip-Kimball 4. The most frequent location of myocardial infarction was anterior and 65% had 2 or more coronary vessel disease. In-hospital mortality was 15%. The only independent variable significantly associated was the Killip-Kimball at admission. Mortality during follow up was 35% and its independent predictors were: age, Killip-Kimball at admission and use of angiotensin-converting enzyme inhibitors Interestingly, in the non-diabetic group, Killip-kimball at admission failed to predict long-term mortality Conclusion: This group of diabetic patients was older, and with a higher prevalence of 2 or more vessel disease. Cardiogenic shock on admission was the only independent predictor of in-hospital death and along with age and angiotensin-converting enzyme inhibitor use, an independent predictor of mortality during long term follow-up. <![CDATA[Experience with the use of the bio-active stent coated with titanium nitric oxide compared with zotarolimus-eluting stent: experience of a unit medical high specialty]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100018&lng=en&nrm=iso&tlng=en Resumen: Introducción: El uso de stents coronarios en la angioplastia coronaria ha evolucionado vertiginosamente en su diseño, tipo de materiales, polímeros y fármacos muy diversos. El uso de stents coronarios cubiertos de óxido nítrico han mostrado resultados satisfactorios en la práctica intervencionista; sin embargo, en comparación con los resultados reportados con stents liberadores de fármacos, se dispone de poca información. Objetivo: Comparar los resultados clínicos en la práctica clínica diaria de un stent bioactivo de acero inoxidable cubierto con titanio y óxido nítrico (BAS) y un stent liberador de fármaco (SLF) con zotarolimus. Métodos: Estudio retrospectivo, analítico, descriptivo y comparativo, cuyo objetivo fue evaluar la seguridad y la eficacia de dos dispositivos de diferentes características en nuestra población. Los puntos finales primarios a analizar fueron: muerte, infarto agudo de miocardio (IAM), y re intervención de la lesión tratada (RLT). Resultados: El estudio incluyó a 759 pacientes, a los cuales se les realizó angioplastia de un solo vaso. Estos se dividieron en dos brazos, 382 pacientes con SLF y 377 con BAS. Se realizó un seguimiento a un año en el 95%. Después de este periodo de seguimiento los puntos primarios (muerte cardiovascular, infarto de miocárdico, RLT y trombosis del stent) fueron similares para el brazo SLF vs. BAS; 9.5% vs. 8.5% p = NS pero con periodos más cortos de terapia dual anti plaquetaria para el brazo BAS 6.9 ± 4.1 vs. SLF 11.1 ± 2.5 meses p = 0001. Los resultados fueron independientes del síndrome clínico de presentación. Conclusiones: Después de un año de seguimiento no hubo diferencias estadísticamente significativas en cuanto a eventos clínicos mayores, y se presentó una tendencia a favor de BAS vs. SLF con respecto a la revascularización de la lesión tratada sin alcanzar significancia estadística.<hr/>Abstract: The use of coronary stents in coronary angioplasty has evolved dramatically in its design, type materials, polymers, and a variety of drugs, the use of coronary stents covered nitric oxide have shown satisfactory results in practice, however compared to the results reported drug-eluting stents, there is little information. Objectives: The aim of this study was to compare clinical outcomes of a stainless steel stent Bioactive nitric oxide coated titanium (BAS) and a drug-eluting stent zotarolimus (DES) in daily clinical practice. Methods: A retrospective, analytical, descriptive and comparative study aimed at evaluating the safety and efficacy of two devices with different characteristics in our population. The primary endpoints were: death, acute infarction (AMI), and re intervention injury Treated (RLT). Results: A total of 759 patients were included in the study which was performed angioplasty to a single vessel. Were divided into two arms 382 with DES and 377 patients with BAS, the one year follow up was carried in 95%. After this follow-up period, primary points (cardiovascular death, myocardial infarction, TLR and stent thrombosis) for arm DES vs BAS; 9.5% vs 8.5% P = NS but with shorter periods of dual antiplatelet therapy for arm BAS 6.9 ± 4.1 vs 11.1 ± 2.5 months DES P = .0001. The results were independent of the clinical syndrome of presentation. Conclusions: After one year of follow no statistically significant difference in major clinical events, there was a trend in favour of BAS vs SM with respect to revascularization of the target lesion without reaching statistical significance. <![CDATA[Electrical storm in patients with prophylactic defibrillator implantation]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100026&lng=en&nrm=iso&tlng=en Resumen: Introducción: Existe escasa evidencia sobre la evolución de los pacientes portadores de desfibrilador por prevención primaria tras una tormenta arrítmica. Se pretende describir la tasa de la misma, características basales y evolución de este subgrupo comparada con aquellos sin tormenta arrítmica. Métodos: Estudio multicéntrico retrospectivo realizado en 15 hospitales españoles. Cada centro incluyó consecutivamente a los pacientes sometidos a implante de desfibrilador en prevención primaria durante al menos 2010 y 2011. Resultados: De 1,174 pacientes, 34 (2.9%) presentaron un episodio de tormenta arrítmica, principalmente secundaria a taquicardia ventricular (82.4%). No se detectaron diferencias basales entre aquellos con y sin tormenta, presentando similar puntuación en los scores de mortalidad (SHOCKED, MADIT y FADES). Se identificó un posible trigger en el 47% de los eventos. Durante un seguimiento medio de 38 ± 21 meses, 20 pacientes fallecieron por cualquier causa (58.8%) frente a 165 (14.4%) de la población sin tormenta arrítmica (p &lt; 0.001). De estos, 18 (52.9%) fallecieron por causa de origen cardiovascular frente a 98 pacientes (8.6%) (p &lt; 0.001). Presentaron asimismo mayor tasa de terapias inapropiadas que el grupo sin tormenta (14,7 versus 8.6%; p &lt; 0.001). Conclusiones: En la presente muestra de pacientes con desfibrilador por prevención primaria la tasa de tormenta arrítmica fue del 2.9%. No se objetivaron diferencias basales entre pacientes con historia de tormenta arrítmica frente a aquellos sin ella. Sin embargo, hubo diferencias en la tasa de mortalidad de cualquier causa, de origen cardiovascular y terapias inapropiadas.<hr/>Abstract: Introduction: Little is known about the prevalence of electrical storm, baseline characteristics and mortality implications of patients with implantable cardioverter defibrillator in primary prevention versus those patients without electrical storm. We sought to assess the prevalence, baseline risk profile and survival significance of electrical storm in patients with implantable defibrillator for primary prevention. Methods: Retrospective multicenter study performed in 15 Spanish hospitals. Consecutives patients referred for desfibrillator implantation, with or without left ventricular lead (at least those performed in 2010 and 2011), were included. Results: Over all 1,174 patients, 34 (2,9%) presented an electrical storm, mainly due to ventricular tachycardia (82.4%). There were no significant baseline differences between groups, with similar punctuation in the mortality risk scores (SHOCKED, MADIT and FADES). A clear trigger was identified in 47% of the events. During the study period (38 ± 21 months), long-term total mortality (58.8% versus 14.4%, p &lt; 0.001) and cardiac mortality (52.9% versus 8.6%, p &lt; 0.001) were both increased among electrical storm patients. Rate of inappropriate desfibrillator intervention was also higher (14.7 versus 8.6%, p &lt; 0.001). Conclusions: In the present study of patients with desfibrillator implantation for primary prevention, prevalence of electrical storm was 2.9%. There were no baseline differences in the cardiovascular risk profile versus those without electrical storm. However, all cause mortality and cardiovascular mortality was increased in these patients versus control desfibrillator patients without electrical storm, as was the rate of inappropriate desfibrillator intervention. <![CDATA[Surgical results and monitoring of postoperative atrial myxomas]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100035&lng=en&nrm=iso&tlng=en Resumen: Objetivo: Analizar la casuística del mixoma auricular izquierdo, haciendo énfasis en los resultados y seguimiento. Método: Se revisaron los expedientes clínicos de los pacientes operados de mixomas cardiacos en el Hospital Central Sur de Alta Especialidad (HCSAE) de PEMEX en los últimos 7 años, haciendo hincapié en los resultados y seguimiento. Resultados: El análisis mostró 10 pacientes, de los cuales el 60% fueron mujeres y el 40% varones; las edades fueron de los 12 a los 76 años, con una edad media de 50 años. En las características clínicas de los pacientes predominó la disnea en un 90%, seguido de la fatiga (80%) y dolor torácico (60%). La incidencia fue del 90% para la aurícula izquierda y del 10% en aurícula derecha, hubo tumores de menos de 3 cm hasta mayores de 10 cm (media de 6-7 cm). El informe de patología fue de mixoma en el 100% de los casos, La morbimortalidad temprana fue del 0%, con una estancia hospitalaria promedio de 6 días; una paciente de 12 años tuvo una recidiva y se sometió otra vez a cirugía 5 meses más tarde. La supervivencia a 5 años es del 100%. Conclusiones: Se sabe que la presentación de Mixomas es muy poco frecuente, la experiencia en este Centro de Concentración Nacional, es de un paciente por cada 350 cirugías, en promedio un caso por año con una nula mortalidad y una excelente supervivencia.<hr/>Abstract: Objective: To analyze the casuistics of left atrial myxoma with emphasis on results and follow-up. Method: We reviewed the clinical records of patients operated in the Hospital Cardiac Myxomas South Central High Specialty (HCSAE) of PEMEX in the last 7 years, with an emphasis on results and follow-up. Results: The analysis showed 10 patients, of whom 60% were female and 40% male, with ages from 12 to 76 years, with a mean age of 50 years. In the clinical characteristics of patients predominated dyspnea in 90%, followed by fatigue (80%) and chest pain (60%). The incidence was 90% for the left atrium and 10% for the right atrium, had tumors less than 3 cm to up to over 10 cm (average of 6 to 7 cm). The pathology report was myxoma in the 100% of cases, the morbidity and early mortality was 0%, with a mean hospital stay of 6 days, and a patient of 12 years of age recurred and underwent surgery five months later. The 5-year survival was 100%. Conclusions: The incidence of myxomas is well known for rare presentation, the experience in this national medical center is one patient for every 350 operations, one case per year with no mortality and excellent survival. <![CDATA[Cryoablation: Clinical applications in cardiac electrophysiology from their biophysical bases]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100041&lng=en&nrm=iso&tlng=en Resumen: La crioablación es una energía alternativa a la radiofrecuencia para la ablación de diferentes arritmias, en la que sus propiedades biofísicas únicas ofrecen un perfil de seguridad mayor. Desde su utilización para el tratamiento quirúrgico de diversas arritmias hasta su conceptualización en la técnica transcatéter actual, la crioablación ha probado no solo ser una fuente segura de energía, sino una fuente eficaz a largo plazo. Mientras que la radiofrecuencia ha sido la energía más utilizada para el aislamiento de venas pulmonares en la ablación de fibrilación auricular, los avances tecnológicos con criobalón han logrado simplificar el procedimiento sin sacrificar su eficacia. La crioablación ha sido ampliamente utilizada para arritmias localizadas en sitios de alto riesgo, como la ablación de la taquicardia por reentrada intranodal AV y vías accesorias septales por su nulo riesgo teórico de bloqueo AV completo. Esta revisión tiene la intención de dar a conocer las aplicaciones clínicas de la criotermia a través del entendimiento profundo de sus bases biofísicas.<hr/>Abstract: Cryoablation is an energy alternative to radiofrequency for ablation of various arrhythmias, where its unique biophysical properties offer a greater safety profile. Since its first use for the surgical treatment of different arrhythmias until its conceptualization in the current technical transcatheter, cryoablation has proven not to be only a safe source of energy, but also an effective source in the long-term. While the radiofrequency has been the energy most used for isolation of pulmonary veins in atrial fibrillation ablation, technological advances in cryoballon have managed to simplify the procedure without sacrificing its effectiveness. Cryoablation has been widely used for arrhythmias located in high-risk locations, such as the ablation of the atrioventricular nodal reentrant tachycardia and septal accessory pathways, due to its theoretical null risk of complete AV block. This review intends to give the clinical applications of the cryothermy through a thorough understanding of their biophysical basis. <![CDATA[Assessment of exercise capacity in congenital heart disease]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100051&lng=en&nrm=iso&tlng=en Resumen: Durante años el tratamiento de las cardiopatías congénitas ha generado un gran respeto por la gravedad de las mismas que ha condicionado en muchos casos las intervenciones a realizar en ellas. En este sentido se consideraba que el ejercicio podía tener un impacto negativo, limitando de este modo la realización de prácticamente cualquier actividad física. En la actualidad, si bien ha habido un cambio de paradigma respecto al ejercicio, esta idea sigue estando presente. La información obtenida a través de una prueba de esfuerzo en muchas cardiopatías es vital para la puesta en marcha y supervisión de programas de ejercicio. El objetivo de este artículo es analizar qué parámetros, dentro de la prueba de esfuerzo, permiten una adecuada estratificación del riesgo en sujetos con cardiopatía congénita para la realización del ejercicio, y sus valores de acuerdo con el tipo de cardiopatía congénita, la gravedad de la enfermedad y la edad de los pacientes. Por otra parte, se analiza también cuáles de estos parámetros son marcadores de supervivencia y qué protocolos se ajustan más a las características de estos pacientes.<hr/>Abstract: For many years, the treatment of congenital heart diseases has been a field in which, based on the seriousness of these conditions, treatment options were viewed with the greatest deference. This has conditioned, in many cases, the interventions to be undertaken in each. In this sense, exercise was thought to have a negative impact and thus the practise of almost any physical activity was limited. Although there has recently been a change in the paradigm with respect to exercise, this idea continues to hold sway. For many cardiopathies, the information obtained through a stress test is essential in order to implement and supervise an exercise program. The aim of this study is to analyze the parameters within the stress test which allow for an adequate stratification of the risk to subjects with congenital heart diseases who undertake exercise, as well as their values in accordance with the type of pathology, the gravity of such, and the age of the patients. Furthermore, these parameters will be analyzed for both their survival markers and the protocols that can best be adjusted for patients with these characteristic. <![CDATA[Comparative study of functional and structural changes produced in a porcine model of acute and chronic heart attack]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100064&lng=en&nrm=iso&tlng=en Resumen: Introducción y objetivos: Los modelos animales son una herramienta muy útil para la evaluación de los mecanismos de la enfermedad y las tecnologías de diagnóstico y tratamiento. En este estudio hemos realizado un análisis descriptivo de los cambios funcionales y estructurales cardíacos acontecidos como consecuencia de un infarto agudo por oclusión coronaria en cerdos y su evolución a 5 semanas. Métodos: Se utilizaron 19 cerdos, Large White, de 20 kg de peso, distribuidos aleatorizadamente en 3 series experimentales. Tras estereotomía, se ocluyó la arteria coronaria descendente anterior. Duración de la oclusión: serie 1 (n = 6) 60 min; serie 2 (n = 8) 90 min; serie 3 (n = 5) 60 min, con seguimiento de 5 semanas. Se evaluaron parámetros de función cardíaca global (ECG, presiones de ventrículo y aurícula izquierdos, flujo aórtico y ecocardiografía cardíaca), regional (sonometría), niveles de troponina T y CK-MB, análisis macroscópico e histológico. Resultados: La oclusión coronaria alteró la función cardíaca global transitoriamente y produjo daño celular con incremento de marcadores, alteración de la contractilidad regional y cambios histológicos. El incremento de tiempo de isquemia (60 vs. 90 min) aumentó el tamaño del infarto (13.4 ± 5.4% S1 vs. 22.9 ± 7.8% S2; p = 0.04). A las 5 semanas eran patentes los cambios morfológicos por remodelado. En el 79% de los casos la isquemia desencadenó fibrilación ventricular. Conclusión: El modelo porcino de infarto agudo y reperfusión posterior a tórax abierto es válido para el estudio de la fisiopatología de la isquemia coronaria, permite el análisis directo de la función miocárdica regional y es fácilmente recuperable en caso de arritmias graves.<hr/>Abstract: Introduction and objectives: Animal models are a useful tool for the evaluation of disease mechanisms and also for technologies for diagnosis and treatment. In this study we performed a descriptive analysis of the functional and structural cardiac changes occurred as a result of acute coronary occlusion in pigs and its evolution during 5 weeks. Methods: 19-Large White pigs, weighing 20 kg, randomized into 3-experimental series were used. After sternotomy, anterior descending coronary artery was occluded. Duration of occlusion: Series 1 (n = 6) 60 min; series 2 (n = 8) 90 min; series 3 (n = 5) 60 min followed for 5 weeks. The following parameters where then analyzed: global cardiac function (ECG, left ventricular and atrium pressures, aortic flow and cardiac echocardiography), regional contractility, troponin T and CK-MB levels, macroscopic and histological analyzes. Results: Coronary occlusion transiently altered the global cardiac function and produced increased cell damage markers, impaired regional contractility and produced histological changes. The increment of ischemic time (60 vs. 90 min) increased infarct size (13.4 ± 5.4% vs. 22.9 ± 7.8 S1 S2%; P=.04). After 5 weeks, morphological remodelling changes were evident. In 79% of cases ischemia triggered ventricular fibrillation. Conclusion: The porcine open chest model of acute myocardial infarction and reperfusion is valid for studying the pathophysiology of coronary ischemia, allows direct analysis of regional myocardial function and is easily retrievable in the event of serious arrhythmias. <![CDATA[From the medieval hospitals hospices to modern National public Health Institutes]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100075&lng=en&nrm=iso&tlng=en Resumen: Desde las épocas más antiguas la instalación de hospitales y progresos de la clínica avanzaron pari passu. Hallamos ejemplos de tal aserto tanto en regiones propiamente griegas como en ciudades griegas de ultramar. Así, pues, en el periodo renacentista convergieron en Italia grandes figuras de aquel tiempo: el genial Leonardo da Vinci (1452-1519) y León Battista Alberti (1404-1472), humanista e innovador de la arquitectura. Michelangelo Buonarroti (1475-1564) y los artistas, sus contemporáneos, efectuaron disecciones anatómicas para perfeccionar su arte con el estudio de las formas del cuerpo humano. Los estudios anatómicos florecieron en la Universidad de Padua, impulsados por el flamenco Andreas Wesel, quién enseñó ahí esta disciplina desde 1437 hasta 1543. Los grandes anatomistas italianos del siglo XVI fueron discípulos directos o indirectos del maestro flamenco. Preparados por el estudio riguroso del sustrato anatómico resplandecieron, en el siglo XVII, los estudios concernientes a la función de las estructuras orgánicas ya conocidas. Dicho siglo se inició con la revelación de la circulación sanguínea mayor, por el médico inglés William Harvey, egresado de la Universidad de Padua, y se continuaron con la descripción de la circulación menor o pulmonar por autores antiguos o contemporáneos y de las conexiones periféricas entre el sistema arterial y el venoso (Marcello Malpigni, 1661). Todos estos investigadores, y otros más, eran miembros de la universidad patavina, en donde persistía la influencia benéfica de las enseñanzas de Galileo. En los siglos siguientes, junto con la anatomía normal y la embriología, la anatomía patológica, sistematizada por G.B. Morgagni, se impuso como piedra de toque de la clínica. Y el modelo de los antiguos hospitales evolucionó hacia el de los Institutos nacionales de salud, auspiciados por el maestro Ignacio Chávez.<hr/>Abstract: Since the most ancient times, hospital constructions and progresses in the clinical practice advanced pari passu. We can find exampless of this statement in Greek regions as well as in Greek citie overseas. Thus, during the renaissance, great figures ot that time converged in Italy: The genius Leonardo da Vinci (1452-1519) and Leon Battista Alberti (1404-1472), a humanist and innovator of architecture. Michelangelo Buonarroti (1475-1564) and his contemporany artists performed anatomical dissection to perfect their art by studying the human body. Anatomical studies flourished at the University of Padua, driven by the Flemish Master. Based on the rigorous study of the anatomical substrate, the studies on the function of the already known organic structures excelled in the XVII century. That century started with the revelation of the major blood circulation by the British physician William Harvey, alumni of the University of Padua, and continued with the description of the minior or pulmonary circulation by ancient or contemporany authors and of the peripheral connections between the arterial and the venous system (Marcelo Malpighi, 1661). All these researchers, and others, were membres of the University of Padua, were the beneficial influence of the teachings of Galileo persisted. In the following centuries, together with the embryological and normal anatomy, the pathological anatomy, systematized by G.B. Morgani, became the cornerstone of the clinical practice. The model of the ancient hospitals evolved to ward the National Institutes of Health in Mexico fostered by Dr. Ignacio Chávez. <![CDATA[Evaluation of left ventricular function using volumetric computed tomography in the clinical setting]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100079&lng=en&nrm=iso&tlng=en Abstract: Objective: To correlate the left ventricular parameters obtained with 64-slice Volumetric Computed Tomography (VCT) with those obtained with the reference standard, cardiovascular magnetic resonance (CMR) imaging. Methods: VCT and a 3.0 T MRI scanner were used. Results from both studies were independently evaluated by two cardiologists. A linear correlation and a paired Student's t test were used to analyze the data with a P &lt; 0.05 being considered significant. Results: Thirty consecutive patients were evaluated with VCT and CMR. The left ventricular indices for CMR and VCT were, respectively, mass 86.4 ± 25.8 vs. 82.7 ± 27.6 g (P = 0.31); ESV 45.5 ± 27.8 vs. 48.7 ± 40.4 ml (P = .405); EDV 101.3 ± 32.7 vs. 105.1 ± 44.0 ml (P = 0.475); SV 55.9 ± 16.1 vs. 56.8 ± 15.6 ml (P = 0.713); LVEF 57.5 ± 13.2% vs. 56.9 ± 12.4% (P = 0.630). No differences in intraobserver variability for both methods were found, CT r = 0.96, r 2 = 0.92 P &lt; 0.0001 and MR r = 0.96 r 2 = 0.93 P &lt; 0.0001. There was no significant statistical difference in the presence of artifacts. Conclusion: There is a close correlation between CMRI and VCT in the evaluation of LV function. VCT is as useful as 3 T CMR, and could be incorporated as another resource for evaluating LV function.<hr/>Resumen: Objetivo: Correlacionar los parámetros del ventrículo izquierdo obtenidos con la tomografía computarizada volumétrica (TCV) de 64 cortes con el estándar de referencia, la resonancia magnética cardiaca (RMC). Métodos: Se usó una TCV de 64 cortes y una RMC de 3.0 Teslas. Ambos estudios fueron interpretados de manera independiente por dos cardiólogos. Los datos se analizaron con la prueba t de Student y una correlación lineal, resultando significativo valores de P &lt; 0.05. Resultados: Treinta pacientes consecutivos fueron evaluados con TCV y RMC. Los índices del ventrículo izquierdo mediante RMC y TCV fueron, respectivamente, masa 86.4 ± 25.8 vs. 82.7 ± 27.6 g (P = 0.31); volumen telesistólico 45.5 ± 27.8 vs. 48.7 ± 40.4 ml (P = 0.405); volumen telediastólico 101.3 ± 32.7 vs. 105.1 ± 44.0 ml (P = 0.475); volumen latido 55.9 ± 16.1 vs. 56.8 ± 15.6 ml (P = 0.713); fracción de eyección de ventrículo izquierdo 57.5 ± 13.2% vs. 56.9 ± 12.4% (P = 0.630). No hubo diferencias entre la variabilidad intraobservador para ambos métodos, CT r = 0.96 r2= 0.92 P &lt; 0.0001 y MR r = 0.96 r2r = 0.93, P &lt; 0.0001. No se encontraron diferencias significativas en la presencia de artefactos. Conclusión: Hay correlación estrecha entre RMC y TCV en la evaluación de la función ventricular. La TCV es tan útil como la RMC y pudiera incorporarse como otro recurso para valorar la función ventricular. <![CDATA[Successful treatment of aortic dissection in pregnant patient: Bentall procedure and hemiarch]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100085&lng=en&nrm=iso&tlng=en Abstract: Objective: To correlate the left ventricular parameters obtained with 64-slice Volumetric Computed Tomography (VCT) with those obtained with the reference standard, cardiovascular magnetic resonance (CMR) imaging. Methods: VCT and a 3.0 T MRI scanner were used. Results from both studies were independently evaluated by two cardiologists. A linear correlation and a paired Student's t test were used to analyze the data with a P &lt; 0.05 being considered significant. Results: Thirty consecutive patients were evaluated with VCT and CMR. The left ventricular indices for CMR and VCT were, respectively, mass 86.4 ± 25.8 vs. 82.7 ± 27.6 g (P = 0.31); ESV 45.5 ± 27.8 vs. 48.7 ± 40.4 ml (P = .405); EDV 101.3 ± 32.7 vs. 105.1 ± 44.0 ml (P = 0.475); SV 55.9 ± 16.1 vs. 56.8 ± 15.6 ml (P = 0.713); LVEF 57.5 ± 13.2% vs. 56.9 ± 12.4% (P = 0.630). No differences in intraobserver variability for both methods were found, CT r = 0.96, r 2 = 0.92 P &lt; 0.0001 and MR r = 0.96 r 2 = 0.93 P &lt; 0.0001. There was no significant statistical difference in the presence of artifacts. Conclusion: There is a close correlation between CMRI and VCT in the evaluation of LV function. VCT is as useful as 3 T CMR, and could be incorporated as another resource for evaluating LV function.<hr/>Resumen: Objetivo: Correlacionar los parámetros del ventrículo izquierdo obtenidos con la tomografía computarizada volumétrica (TCV) de 64 cortes con el estándar de referencia, la resonancia magnética cardiaca (RMC). Métodos: Se usó una TCV de 64 cortes y una RMC de 3.0 Teslas. Ambos estudios fueron interpretados de manera independiente por dos cardiólogos. Los datos se analizaron con la prueba t de Student y una correlación lineal, resultando significativo valores de P &lt; 0.05. Resultados: Treinta pacientes consecutivos fueron evaluados con TCV y RMC. Los índices del ventrículo izquierdo mediante RMC y TCV fueron, respectivamente, masa 86.4 ± 25.8 vs. 82.7 ± 27.6 g (P = 0.31); volumen telesistólico 45.5 ± 27.8 vs. 48.7 ± 40.4 ml (P = 0.405); volumen telediastólico 101.3 ± 32.7 vs. 105.1 ± 44.0 ml (P = 0.475); volumen latido 55.9 ± 16.1 vs. 56.8 ± 15.6 ml (P = 0.713); fracción de eyección de ventrículo izquierdo 57.5 ± 13.2% vs. 56.9 ± 12.4% (P = 0.630). No hubo diferencias entre la variabilidad intraobservador para ambos métodos, CT r = 0.96 r2= 0.92 P &lt; 0.0001 y MR r = 0.96 r2r = 0.93, P &lt; 0.0001. No se encontraron diferencias significativas en la presencia de artefactos. Conclusión: Hay correlación estrecha entre RMC y TCV en la evaluación de la función ventricular. La TCV es tan útil como la RMC y pudiera incorporarse como otro recurso para valorar la función ventricular. <![CDATA[Initial experience and valve-in-valve implantation with the balloon-expandable SAPIEN 3 transcatheter prosthesis]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100088&lng=en&nrm=iso&tlng=en Abstract: Objective: To correlate the left ventricular parameters obtained with 64-slice Volumetric Computed Tomography (VCT) with those obtained with the reference standard, cardiovascular magnetic resonance (CMR) imaging. Methods: VCT and a 3.0 T MRI scanner were used. Results from both studies were independently evaluated by two cardiologists. A linear correlation and a paired Student's t test were used to analyze the data with a P &lt; 0.05 being considered significant. Results: Thirty consecutive patients were evaluated with VCT and CMR. The left ventricular indices for CMR and VCT were, respectively, mass 86.4 ± 25.8 vs. 82.7 ± 27.6 g (P = 0.31); ESV 45.5 ± 27.8 vs. 48.7 ± 40.4 ml (P = .405); EDV 101.3 ± 32.7 vs. 105.1 ± 44.0 ml (P = 0.475); SV 55.9 ± 16.1 vs. 56.8 ± 15.6 ml (P = 0.713); LVEF 57.5 ± 13.2% vs. 56.9 ± 12.4% (P = 0.630). No differences in intraobserver variability for both methods were found, CT r = 0.96, r 2 = 0.92 P &lt; 0.0001 and MR r = 0.96 r 2 = 0.93 P &lt; 0.0001. There was no significant statistical difference in the presence of artifacts. Conclusion: There is a close correlation between CMRI and VCT in the evaluation of LV function. VCT is as useful as 3 T CMR, and could be incorporated as another resource for evaluating LV function.<hr/>Resumen: Objetivo: Correlacionar los parámetros del ventrículo izquierdo obtenidos con la tomografía computarizada volumétrica (TCV) de 64 cortes con el estándar de referencia, la resonancia magnética cardiaca (RMC). Métodos: Se usó una TCV de 64 cortes y una RMC de 3.0 Teslas. Ambos estudios fueron interpretados de manera independiente por dos cardiólogos. Los datos se analizaron con la prueba t de Student y una correlación lineal, resultando significativo valores de P &lt; 0.05. Resultados: Treinta pacientes consecutivos fueron evaluados con TCV y RMC. Los índices del ventrículo izquierdo mediante RMC y TCV fueron, respectivamente, masa 86.4 ± 25.8 vs. 82.7 ± 27.6 g (P = 0.31); volumen telesistólico 45.5 ± 27.8 vs. 48.7 ± 40.4 ml (P = 0.405); volumen telediastólico 101.3 ± 32.7 vs. 105.1 ± 44.0 ml (P = 0.475); volumen latido 55.9 ± 16.1 vs. 56.8 ± 15.6 ml (P = 0.713); fracción de eyección de ventrículo izquierdo 57.5 ± 13.2% vs. 56.9 ± 12.4% (P = 0.630). No hubo diferencias entre la variabilidad intraobservador para ambos métodos, CT r = 0.96 r2= 0.92 P &lt; 0.0001 y MR r = 0.96 r2r = 0.93, P &lt; 0.0001. No se encontraron diferencias significativas en la presencia de artefactos. Conclusión: Hay correlación estrecha entre RMC y TCV en la evaluación de la función ventricular. La TCV es tan útil como la RMC y pudiera incorporarse como otro recurso para valorar la función ventricular. <![CDATA[Clinical features and in-hospital outcome of ventricular rupture secondary to acute coronary syndrome]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100091&lng=en&nrm=iso&tlng=en Abstract: Objective: To correlate the left ventricular parameters obtained with 64-slice Volumetric Computed Tomography (VCT) with those obtained with the reference standard, cardiovascular magnetic resonance (CMR) imaging. Methods: VCT and a 3.0 T MRI scanner were used. Results from both studies were independently evaluated by two cardiologists. A linear correlation and a paired Student's t test were used to analyze the data with a P &lt; 0.05 being considered significant. Results: Thirty consecutive patients were evaluated with VCT and CMR. The left ventricular indices for CMR and VCT were, respectively, mass 86.4 ± 25.8 vs. 82.7 ± 27.6 g (P = 0.31); ESV 45.5 ± 27.8 vs. 48.7 ± 40.4 ml (P = .405); EDV 101.3 ± 32.7 vs. 105.1 ± 44.0 ml (P = 0.475); SV 55.9 ± 16.1 vs. 56.8 ± 15.6 ml (P = 0.713); LVEF 57.5 ± 13.2% vs. 56.9 ± 12.4% (P = 0.630). No differences in intraobserver variability for both methods were found, CT r = 0.96, r 2 = 0.92 P &lt; 0.0001 and MR r = 0.96 r 2 = 0.93 P &lt; 0.0001. There was no significant statistical difference in the presence of artifacts. Conclusion: There is a close correlation between CMRI and VCT in the evaluation of LV function. VCT is as useful as 3 T CMR, and could be incorporated as another resource for evaluating LV function.<hr/>Resumen: Objetivo: Correlacionar los parámetros del ventrículo izquierdo obtenidos con la tomografía computarizada volumétrica (TCV) de 64 cortes con el estándar de referencia, la resonancia magnética cardiaca (RMC). Métodos: Se usó una TCV de 64 cortes y una RMC de 3.0 Teslas. Ambos estudios fueron interpretados de manera independiente por dos cardiólogos. Los datos se analizaron con la prueba t de Student y una correlación lineal, resultando significativo valores de P &lt; 0.05. Resultados: Treinta pacientes consecutivos fueron evaluados con TCV y RMC. Los índices del ventrículo izquierdo mediante RMC y TCV fueron, respectivamente, masa 86.4 ± 25.8 vs. 82.7 ± 27.6 g (P = 0.31); volumen telesistólico 45.5 ± 27.8 vs. 48.7 ± 40.4 ml (P = 0.405); volumen telediastólico 101.3 ± 32.7 vs. 105.1 ± 44.0 ml (P = 0.475); volumen latido 55.9 ± 16.1 vs. 56.8 ± 15.6 ml (P = 0.713); fracción de eyección de ventrículo izquierdo 57.5 ± 13.2% vs. 56.9 ± 12.4% (P = 0.630). No hubo diferencias entre la variabilidad intraobservador para ambos métodos, CT r = 0.96 r2= 0.92 P &lt; 0.0001 y MR r = 0.96 r2r = 0.93, P &lt; 0.0001. No se encontraron diferencias significativas en la presencia de artefactos. Conclusión: Hay correlación estrecha entre RMC y TCV en la evaluación de la función ventricular. La TCV es tan útil como la RMC y pudiera incorporarse como otro recurso para valorar la función ventricular. <![CDATA[Right ventricle apical diverticulum associated with a congenital cardiopathy and a mid line abdominal malformation. A case report]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100092&lng=en&nrm=iso&tlng=en Abstract: Objective: To correlate the left ventricular parameters obtained with 64-slice Volumetric Computed Tomography (VCT) with those obtained with the reference standard, cardiovascular magnetic resonance (CMR) imaging. Methods: VCT and a 3.0 T MRI scanner were used. Results from both studies were independently evaluated by two cardiologists. A linear correlation and a paired Student's t test were used to analyze the data with a P &lt; 0.05 being considered significant. Results: Thirty consecutive patients were evaluated with VCT and CMR. The left ventricular indices for CMR and VCT were, respectively, mass 86.4 ± 25.8 vs. 82.7 ± 27.6 g (P = 0.31); ESV 45.5 ± 27.8 vs. 48.7 ± 40.4 ml (P = .405); EDV 101.3 ± 32.7 vs. 105.1 ± 44.0 ml (P = 0.475); SV 55.9 ± 16.1 vs. 56.8 ± 15.6 ml (P = 0.713); LVEF 57.5 ± 13.2% vs. 56.9 ± 12.4% (P = 0.630). No differences in intraobserver variability for both methods were found, CT r = 0.96, r 2 = 0.92 P &lt; 0.0001 and MR r = 0.96 r 2 = 0.93 P &lt; 0.0001. There was no significant statistical difference in the presence of artifacts. Conclusion: There is a close correlation between CMRI and VCT in the evaluation of LV function. VCT is as useful as 3 T CMR, and could be incorporated as another resource for evaluating LV function.<hr/>Resumen: Objetivo: Correlacionar los parámetros del ventrículo izquierdo obtenidos con la tomografía computarizada volumétrica (TCV) de 64 cortes con el estándar de referencia, la resonancia magnética cardiaca (RMC). Métodos: Se usó una TCV de 64 cortes y una RMC de 3.0 Teslas. Ambos estudios fueron interpretados de manera independiente por dos cardiólogos. Los datos se analizaron con la prueba t de Student y una correlación lineal, resultando significativo valores de P &lt; 0.05. Resultados: Treinta pacientes consecutivos fueron evaluados con TCV y RMC. Los índices del ventrículo izquierdo mediante RMC y TCV fueron, respectivamente, masa 86.4 ± 25.8 vs. 82.7 ± 27.6 g (P = 0.31); volumen telesistólico 45.5 ± 27.8 vs. 48.7 ± 40.4 ml (P = 0.405); volumen telediastólico 101.3 ± 32.7 vs. 105.1 ± 44.0 ml (P = 0.475); volumen latido 55.9 ± 16.1 vs. 56.8 ± 15.6 ml (P = 0.713); fracción de eyección de ventrículo izquierdo 57.5 ± 13.2% vs. 56.9 ± 12.4% (P = 0.630). No hubo diferencias entre la variabilidad intraobservador para ambos métodos, CT r = 0.96 r2= 0.92 P &lt; 0.0001 y MR r = 0.96 r2r = 0.93, P &lt; 0.0001. No se encontraron diferencias significativas en la presencia de artefactos. Conclusión: Hay correlación estrecha entre RMC y TCV en la evaluación de la función ventricular. La TCV es tan útil como la RMC y pudiera incorporarse como otro recurso para valorar la función ventricular. <![CDATA[Primary cardiac lymphoma, a extremely rare presentation]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100094&lng=en&nrm=iso&tlng=en Abstract: Objective: To correlate the left ventricular parameters obtained with 64-slice Volumetric Computed Tomography (VCT) with those obtained with the reference standard, cardiovascular magnetic resonance (CMR) imaging. Methods: VCT and a 3.0 T MRI scanner were used. Results from both studies were independently evaluated by two cardiologists. A linear correlation and a paired Student's t test were used to analyze the data with a P &lt; 0.05 being considered significant. Results: Thirty consecutive patients were evaluated with VCT and CMR. The left ventricular indices for CMR and VCT were, respectively, mass 86.4 ± 25.8 vs. 82.7 ± 27.6 g (P = 0.31); ESV 45.5 ± 27.8 vs. 48.7 ± 40.4 ml (P = .405); EDV 101.3 ± 32.7 vs. 105.1 ± 44.0 ml (P = 0.475); SV 55.9 ± 16.1 vs. 56.8 ± 15.6 ml (P = 0.713); LVEF 57.5 ± 13.2% vs. 56.9 ± 12.4% (P = 0.630). No differences in intraobserver variability for both methods were found, CT r = 0.96, r 2 = 0.92 P &lt; 0.0001 and MR r = 0.96 r 2 = 0.93 P &lt; 0.0001. There was no significant statistical difference in the presence of artifacts. Conclusion: There is a close correlation between CMRI and VCT in the evaluation of LV function. VCT is as useful as 3 T CMR, and could be incorporated as another resource for evaluating LV function.<hr/>Resumen: Objetivo: Correlacionar los parámetros del ventrículo izquierdo obtenidos con la tomografía computarizada volumétrica (TCV) de 64 cortes con el estándar de referencia, la resonancia magnética cardiaca (RMC). Métodos: Se usó una TCV de 64 cortes y una RMC de 3.0 Teslas. Ambos estudios fueron interpretados de manera independiente por dos cardiólogos. Los datos se analizaron con la prueba t de Student y una correlación lineal, resultando significativo valores de P &lt; 0.05. Resultados: Treinta pacientes consecutivos fueron evaluados con TCV y RMC. Los índices del ventrículo izquierdo mediante RMC y TCV fueron, respectivamente, masa 86.4 ± 25.8 vs. 82.7 ± 27.6 g (P = 0.31); volumen telesistólico 45.5 ± 27.8 vs. 48.7 ± 40.4 ml (P = 0.405); volumen telediastólico 101.3 ± 32.7 vs. 105.1 ± 44.0 ml (P = 0.475); volumen latido 55.9 ± 16.1 vs. 56.8 ± 15.6 ml (P = 0.713); fracción de eyección de ventrículo izquierdo 57.5 ± 13.2% vs. 56.9 ± 12.4% (P = 0.630). No hubo diferencias entre la variabilidad intraobservador para ambos métodos, CT r = 0.96 r2= 0.92 P &lt; 0.0001 y MR r = 0.96 r2r = 0.93, P &lt; 0.0001. No se encontraron diferencias significativas en la presencia de artefactos. Conclusión: Hay correlación estrecha entre RMC y TCV en la evaluación de la función ventricular. La TCV es tan útil como la RMC y pudiera incorporarse como otro recurso para valorar la función ventricular. <![CDATA["English" language in medicine]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-99402016000100097&lng=en&nrm=iso&tlng=en Abstract: Objective: To correlate the left ventricular parameters obtained with 64-slice Volumetric Computed Tomography (VCT) with those obtained with the reference standard, cardiovascular magnetic resonance (CMR) imaging. Methods: VCT and a 3.0 T MRI scanner were used. Results from both studies were independently evaluated by two cardiologists. A linear correlation and a paired Student's t test were used to analyze the data with a P &lt; 0.05 being considered significant. Results: Thirty consecutive patients were evaluated with VCT and CMR. The left ventricular indices for CMR and VCT were, respectively, mass 86.4 ± 25.8 vs. 82.7 ± 27.6 g (P = 0.31); ESV 45.5 ± 27.8 vs. 48.7 ± 40.4 ml (P = .405); EDV 101.3 ± 32.7 vs. 105.1 ± 44.0 ml (P = 0.475); SV 55.9 ± 16.1 vs. 56.8 ± 15.6 ml (P = 0.713); LVEF 57.5 ± 13.2% vs. 56.9 ± 12.4% (P = 0.630). No differences in intraobserver variability for both methods were found, CT r = 0.96, r 2 = 0.92 P &lt; 0.0001 and MR r = 0.96 r 2 = 0.93 P &lt; 0.0001. There was no significant statistical difference in the presence of artifacts. Conclusion: There is a close correlation between CMRI and VCT in the evaluation of LV function. VCT is as useful as 3 T CMR, and could be incorporated as another resource for evaluating LV function.<hr/>Resumen: Objetivo: Correlacionar los parámetros del ventrículo izquierdo obtenidos con la tomografía computarizada volumétrica (TCV) de 64 cortes con el estándar de referencia, la resonancia magnética cardiaca (RMC). Métodos: Se usó una TCV de 64 cortes y una RMC de 3.0 Teslas. Ambos estudios fueron interpretados de manera independiente por dos cardiólogos. Los datos se analizaron con la prueba t de Student y una correlación lineal, resultando significativo valores de P &lt; 0.05. Resultados: Treinta pacientes consecutivos fueron evaluados con TCV y RMC. Los índices del ventrículo izquierdo mediante RMC y TCV fueron, respectivamente, masa 86.4 ± 25.8 vs. 82.7 ± 27.6 g (P = 0.31); volumen telesistólico 45.5 ± 27.8 vs. 48.7 ± 40.4 ml (P = 0.405); volumen telediastólico 101.3 ± 32.7 vs. 105.1 ± 44.0 ml (P = 0.475); volumen latido 55.9 ± 16.1 vs. 56.8 ± 15.6 ml (P = 0.713); fracción de eyección de ventrículo izquierdo 57.5 ± 13.2% vs. 56.9 ± 12.4% (P = 0.630). No hubo diferencias entre la variabilidad intraobservador para ambos métodos, CT r = 0.96 r2= 0.92 P &lt; 0.0001 y MR r = 0.96 r2r = 0.93, P &lt; 0.0001. No se encontraron diferencias significativas en la presencia de artefactos. Conclusión: Hay correlación estrecha entre RMC y TCV en la evaluación de la función ventricular. La TCV es tan útil como la RMC y pudiera incorporarse como otro recurso para valorar la función ventricular.