Scielo RSS <![CDATA[Boletín de la Sociedad Geológica Mexicana]]> http://www.scielo.org.mx/rss.php?pid=1405-332220070001&lang=es vol. 59 num. 1 lang. es <![CDATA[SciELO Logo]]> http://www.scielo.org.mx/img/en/fbpelogp.gif http://www.scielo.org.mx <![CDATA[El primer mapa geológico de Sonora]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-33222007000100001&lng=es&nrm=iso&tlng=es Abstract The 1888 publication by José Guadalupe Aguilera Serrano about the 3 May 1887 Sonora, Mexico earthquake contains the earliest geologic map of Sonora, a 1:1,000,000 scale color map with six cartographic units, reproduced in this paper. On the map,which covers ~20, 000 km2 of northeastern Sonora, and in the accompanying article, Aguilera delimited and described parts of what is now known as the Jaralito and Oposura batholiths and assigned them, remarkably, an Eocene age. The map unit of volcanic rocks belongs mostly to the vast cover of the middle Tertiary Sierra Madre Occidental volcanic province and the units of Pliocene and Quaternary rocks to the fill of extensional basins. Aguilera assigned a Quaternary age to the basalt flows in the Moctezuma and San Bernardino valleys, which he described as covering the alluvium of these valleys. The rocks of the Pliocene map unit were described by Aguilera as an indurated conglomerate dipping 20°S, overlain with angular unconformity by alluvium, and most of its clasts being of volcanic origin; this unit is now known as the Báucarit Formation of Mioceneage. The Cretaceous map unit, described by Aguilera as ash grey, compact, and fossiliferous limestone beds belonging very probably to the Comanche series, is now known as the Lower Cretaceous Mural Limestone. Aguilera's map covers a series of north-south trending mountain ranges separated by the Moctezuma, Bavispe, San Bernardino, Fronteras, and Agua Prieta River valleys, a landscape pattern typical of the Basin and Range physiographic province. Aguilera described this transition zone between the plateau of the Sierra Madre Occidental in the east and the lowlands in the west as a large-scale staircase pattern, with the steep, fault-bounded side of the mountain ranges always facing west. A rare photograph by Camillus S. Fly possibly shows Aguilera and his field party near Bavispe, Sonora in August 1887.<hr/>Resumen La publicación en 1888 por José Guadalupe Aguilera Serrano sobre el terremoto del 3 de mayo de 1887 de Sonora incluye la primera carta geológica de Sonora. Se trata de un mapa en color a escala 1: 1,000,000 con seis unidades cartográficas, el cual es reproducido en este trabajo. En el mapa, que cubre ~20,000 km2 del noreste de Sonora, y en el artículo que acompaña al mapa, Aguilera delimitó y describió partes de lo que se conoce actualmente corno los batolitos de Jaralito y de Oposura y les asignó notablemente una edad eocena. La unidad cartográfica de rocas volcánicas pertenece sobre todo a la cobertura amplia de la provincia volcánica de la Sierra Madre Occidental del Terciario medio y las unidades de rocas del Plioceno y Cuaternario al relleno de cuencas de extensión. Aguilera asignó una edad cuaternaria a los derrames de basalto en los valles de Moctezuma y San Bernardino y los describió corno cubriendo al aluvión de estos valles. A las rocas de la unidad cartográfica pliocénica, Aguilera las describió corno conglomerado bastante resistente con echado de 20° S, cubierto con discordancia angular por aluvión, y con la mayoría de los clastos siendo de origen volcánico. Esta unidad se conoce ahora como Formación Báucarit de edad miocena. La unidad cartográfica del Cretácico, descrito por Aguilera como capas de caliza gris cenicienta compacta y fosilifera, perteneciendo muy probablemente a la serie Comanche, se conoce ahora como la Caliza Mural del Cretácico Inferior. El mapa de Aguilera cubre una serie de valles de orientación norte-sur separados por los valles de los Ríos Moctezuma, Bavispe, San Bernardino, Fronteras y Agua Prieta, lo que es el patrón de paisaje típico de la provincia fisiográfica de cuencas y sierras. Aguilera describió esta zona de transición entre el plateau de la Sierra Madre Occidental al oriente y la tierra baja al poniente como una gigantesca escalinata formada por diversas cordilleras, cuya mayor pendiente ve siempre hacia el oeste. Una fotografia rara por Camillus S. Fly posiblemente muestra a Aguilera con su equipo de campo cerca de Bavispe, Sonora en agosto de 1887. <![CDATA[Las gemas de México]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-33222007000100009&lng=es&nrm=iso&tlng=es Resumen México posee diversos yacimientos célebres por proporcionar cristales altamente valorados como gemas o como ejemplares de colección. Son muchas las especies y variedades minerales y las rocas que, como el jade, la turquesa, la amazonita, la serpentina, el ónice mexicano (o alabastro calizo), el cinabrio, la malaquita, la obsidiana, diversas micas y el ámbar, han sido, en algún momento de la Historia de México, objeto de un aprovechamiento con finalidades ornamentales y ceremoniales. La importancia de los minerales ornamentales para las culturas mesoamericanas se refleja en la riqueza de la lengua náhuatl en términos referentes a minerales y rocas, así como en la abundancia de piezas elaboradas con estos materiales en la gran mayoría de sitios arqueológicos del país. Entre los minerales que logran reunir las cualidades necesarias para ser considerados gemas, el ópalo, el ámbar, la fluorapatita, el topacio y la danburita son cinco de las más emblemáticas y apreciadas en México. De ellas, en la actualidad únicamente el ópalo y el ámbar son objeto de una explotación regular orientada a su aprovechamiento como gemas, mientras que el topacio se explota de manera ocasional. La danburita y la fluorapatita se presentan principalmente como minerales de ganga en yacimientos metalíferos, si bien al ser apreciadas por los coleccionistas son asimismo comercializadas a pequeña escala.<hr/>Abstract Several minerallocalities in Mexico are well known for being sources of fine gems and mineral specimens. In Mexico, numerous minerals and rocks have been profited as ornamental commodities at some time in History, as jade, turquoise, amazonite, serpentinite, Mexican onyx (travertine), cinnabar, malachite, obsidian, micas and amber. The importance of ornamental minerals for Mesoamerican civilizations is evidenced by a wide terminology in the Nahuatl language specifically referred to them. In addition, abundant decorative and ceremonial pieces made with ornamental minerals have been found in most archaeological sites in the country. Five of the most valued and emblematic minerals that achieve the qualities of a gemstone in Mexico are fire opal, amber, topaz, fIuorapatite and danburite. Among them, only amber and opal are regularly mined as gemstones at present, and topaz is only occasionally mined. On the other hand, danburite and fluorapatite are gangue minerals of presently mined ore deposits, but they are commercialized on a small scale due to their high esteem by mineral collectors. <![CDATA[Evolución geológica del sureste mexicano desde el Mesozoico al presente en el contexto regional del Golfo de México]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-33222007000100019&lng=es&nrm=iso&tlng=es Resumen La evolución geológica del sureste mexicano es analizada en el contexto regional del Golfo de México que inicia su apertura con la fragmentación y dispersión de la Pangea. La sedimentación en esta depresión empieza con el depósito de lechos rojos continentales durante el Triásico Tardío y el Jurásico Temprano, después de lo cual, durante el Calloviano, se produce una invasión por aguas marinas provenientes del Pacífico que cubren una extensa zona con poca circulación, poco tirante de agua y alta evaporación, condiciones que favorecen el depósito de grandes volúmenes de sal en la zona central de la cuenca. Desde el Jurásico Tardío hasta el Cretácico Tardío la sedimentación estuvo dominada por carbonatos, cambiando a clásticos a principios del Paleógeno a causa de la Orogenia Laramide, evento tectónico que formó la Sierra Madre Oriental. Durante el resto del Paleógeno la sedimentación clástica se fue alojando engrandes depocentros formados en el antepaís de la Sierra Madre Oriental y en las porciones sur y suroccidental del Golfo de México, en donde el Macizo de Chiapas aportó un gran volumen de sedimentos, mientras que sobre el Bloque Yucatán continuaba el depósito de carbonatos de plataforma somera. En el Mioceno medio, durante el Serravaliano, la compresión derivada del movimiento lateral del Bloque Chortis y de la subducción de la Placa de Cocos contra la terminación meridional de la Placa de Norteamérica, formó los pliegues y fallas de la cadena de Chiapas-Reforma-Akal sobre un décollement al nivel de la sal calloviana; posteriormente estas estructuras se bascularon hacia el NNW cuando la sal se movilizó hacia el norte. El cambio de posición de la masa de sal generó nuevos depocentros y minicuencas, controlados por fallas con vergencia hacia las partes más profundas del Golfo de México y por fallas antitéticas regionales, que limitan las Cuencas del Sureste. El movimiento gravitacional de los depósitos cenozoicos causó finalmente inversión tectónica en las cuencas neógenas, siendo esta más evidente en la Cuenca de Macuspana.<hr/>Abstract The geologic evolution of southeastern Mexico is analyzed in the regional context of the Gulf of Mexico, which starts it opening with the fragmentation and spreading of Pangea. The sedimentary record in this depression begins with the deposit of continental red beds during the Late Triassic and Early Jurassic, after which, during the Callovian, sea-waters from the Pacific invaded an extense area; low circulation and high evaporation of these waters allowed the deposition of large volumes of salt in the central part of the basin. From Late Jurassic to Late Cretaceous, carbonate deposition prevailed, changing to clastic at the beginning of the Paleogene, when the Laramide Orogeny formed the folds and faults of the Sierra Madre Oriental. During the rest of the Paleogene clastic sedimentation was deposited in large depocenters generated in the foreland of the Sierra Madre Oriental, and in the southern and southwestern partsof the Golf of Mexico, where the Chiapas Massif produced large volumes of sediments, whereas in the Yucatan Block the deposition of shallow water carbonates continued. In the Middle Miocene, during the Serravalian, compressive stresses resulting from the lateral movement of the Chortis Block and the subduction of the Cocos Plate, against the southern end of the North American Plate, formed the folds and faults of the Chiapas-Reforma-Akal belt over a décollement at the level of the Callovian salt; later, these structures were tilted to the NNW when the salt was mobilized northward. The change of location of this mass of salt caused new depocenters and minibasins, comptrolled by faults with a vergence toward the deepest parts of the Gulf of Mexico, and by regional antithetic faults, which limit the Cuencas del Sureste. The gravitational movement of the Cenozoic deposits, finally caused tectonic inversion in the neogene basins, from which the most evident is the Macuspana Basin. <![CDATA[Estratigrafía del Noreste de México y su relación con los yacimientos estratoligados de fluorita, barita, celestina y Zn-Pb]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-33222007000100043&lng=es&nrm=iso&tlng=es Resumen En el Noreste de México, en los estados de Coahuila y Nuevo León, se encuentran más de 200 depósitos estratoligados conocidos de celestina, barita, fluorita, y Pb-Zn, cuyas características geológicas permiten considerarlos como depósitos de tipo Mississippi Valley (MVT) y similares. Su emplazamiento se produjo en diferentes formaciones de la Cuenca de Sabinas (de edad mesozoica) a partir del inicio de la Orogenia Laramide. Dicha cuenca estuvo limitada por pilares tectónicos (e. g. Bloque de Coahuila) que actuaron como elementos paleogeográficos importantes durante el Mesozoico y controlaron la sedimentación de diversas formaciones detríticas proximales. Para poder explicar la formación de depósitos MVT en el área se realiza la descripción de la estratigrafía de la Cuenca de Sabinas, desde la primera transgresión marina durante el Calloviano, y recogiendo las subsiguientes regresiones y transgresiones durante el Jurásico Superior hasta el Cretácico Superior (Campaniano-Maastrichtiano), en que la Orogenia Laramide cambió los regímenes de sedimentación para esta área. El análisis de la distribución espacial y temporal de los depósitos MVT del Noreste de México pone de manifiesto la estrecha relación entre la presencia de dichos depósitos con secuencias estratigráficas específicas, especialmente las que incluyen evaporitas y carbonatos de ambientes lagunares someros. De la misma manera, se determina que existe una predominancia de depósitos de celestina en áreas que descansan sobre el basamento granítico de edad Permo-Triásica, y la mayoría de yacimientos de fluorita se restringen a zonas cercanas a un basamento predominantemente de metasedimentos también de edad Permo-Triásica. La distribución y agrupamiento de las diferentes mineralizaciones permitieron delimitar y proponer una nueva provincia metalogenética, la “Provincia MVT del Noreste de México” o PMNM y esta, a su vez, subdividirla en cuatro subprovincias, (1) Subprovincia Sur de Celestina, (2) Subprovincia Centro de Plomo-Zinc, (3) Subprovincia Centro de Barita, y (4) Subprovincia Norte de Fluorita. Se sugiere que el Sr y el Ba de los cuerpos de celestina y barita fueron lixiviados de las formaciones clásticas cuyas áreas fuente son los granitoides permo-triásicos en altos de basamento que limitaron la Cuenca de Sabinas. Así, buena parte del Sr sería de origen radiogénico, lixiviado de formaciones clásticas proximales a altos de basamento, y la formación de los depósitos estratoligados se debería a la interacción de salmueras de cuenca (cuyo flujo habría sido detonado por la Orogenia Laramide) con horizontes estratigráficos favorables a su emplazamiento. Dichas hipótesis constituyen la línea de partida de estudios geoquímicos pertinentes para establecer el modelo deposicional de los depósitos estratoligados de la PMNM.<hr/>Abstract In Northeastern Mexico, basically the states of Coahuila and Nuevo León, over 200 known stratabound celestine, barite, fluorite, and Pb-Zn deposits are found, with geological characteristics that allow assigning them to the Mississippi Valley type (MVT) and similar deposits. These deposits occur in different sedimentary formations in the Mesozoic Sabinas Basin since the beginning of the Laramide Orogeny. This basin was bounded by several horsts (i. e. the Coahuila Block) that were important paleogeographic highs during the Mesozoic and ruled the sedimentation of several detritic formations in their vicinities. In order to characterize the formation of MVT in this area we first describe the stratigraphy of the Sabinas Basin, from the first marine transgression during the Callovian, and the subsequent regressions and transgressions during the Upper Jurassic until the Upper Cretaceous (Campanian-Maastrichtian), when the Laramide Orogeny changed the depositional regimes in the region. Our analysis on the space and time distribution of the MVT deposits in Northeastern illustrates the close relationship between the occurrence of such deposits and specific stratigraphic sequences, especially those that contain evaporites and carbonate rocks formed in shallow lagoonal environments. Likewise, we determined the dominance of celestine deposits in rocks overlying the Permian-Triassic granitic basement, and that most of the fluorite deposits are found in neighboring areas to the metasedimentary basement, also aged Permian-Triassic. The distribution and grouping of the different mineralizations allow to set limits to a newly proposed metallogenic province, named “MVT Province of Northeastern Mexico” or MPNM, thus subdivided into four subprovinces, (1) Southern Celestine Subprovince, (2) Central Lead-Zinc Subprovince, (3) Central Barite Subprovince, and (4) Northern Fluorite Subprovince. We also suggest that the Sr and Ba in celestine and barite deposits were leached from clastic formations whose source areas are Permian-Triassic granitic rocks in the basement highs on the borders of the Sabinas Basin. Thus, most Sr would be radiogenic and would have been leached from clastic formations in the vicinities of basement highs, and the formation of stratabound deposits would be due to the interaction of basinal brines (whose flow would have been activated by the Laramide orogeny) with stratigraphic horizons favorable to their circulation. Such hypotheses are the startline to forthcoming geochemical studies to set a depositional model to stratabound deposits in the MPNM. <![CDATA[Formación de megacristales naturales de yeso en Naica, México]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-33222007000100063&lng=es&nrm=iso&tlng=es Resumen Trabajos de exploración en la mina de Naica (Chihuahua, México) han descubierto recientemente la existencia de varias cavidades que contengan cristales gigantes de yeso (CaSO4•2H2O) facetados y transparentes de hasta once metros de longitud. Desde el punto de vista del crecimiento cristalino, resulta evidente que estos grandes cristales debieron formarse a valores de sobresaturación muy bajos. El problema radica en explicar cómo las condiciones geoquímicas adecuadas pudieron mantenerse durante un largo periodo de tiempo sin fluctuaciones lo suficientemente grandes para evitar los nuevos eventos de nucleación. El análisis de inclusiones fluidas muestra que los cristales crecieron a partir de fluidos de baja salinidad a una temperatura de unos 54 °C, ligeramente por debajo de la temperatura a la que la solubilidad de la anhidrita (CaSO4) iguala a la del yeso. Las composiciones isotópicas del azufre y del oxígeno medidas en los cristales de yeso son compatibles con la cristalización del yeso a partir de aguas enriquecidas en sulfato cálcico resultantes de la disolución de anhidrita previamente precipitada durante la mineralización hidrotermal tardía. Estas consideraciones sugieren que estos megacristales se formaron mediante un mecanismo autoalimentado controlado por la transición de fase en disolución anhidrita/yeso. Los cálculos de cinética de nucleación basados en datos de laboratorio muestran que este mecanismo explica la formación de estos cristales gigantes, aunque solo cuando tiene lugar en el estrecho intervalo de temperaturas identificado en nuestro estudio de inclusiones fluidas. Estas condiciones singulares crean una maravilla natural, un lugar de gran interés científico y un fenómeno de mineralización extraordinario que debe ser preservado.<hr/>Abstract Exploration activities in the mine of Naica (Chihuahua, Mexico) recently unveiled several caves containing giant, faceted and transparent single crystals of gypsum (CaSO4·2H2O) up to eleven meters in length. From a crystallization point of view, it can be expected that the formation of these large crystals occur at very low supersaturation, the problem being to explain how proper geochemical conditions can be sustained for long time without large fluctuations that would trigger substantial nucleation. Fluid inclusions analyses show that crystals grew from low salinity solutions at a temperature around 54°C, slightly below the one at which the solubility of anhydrite equals the one of gypsum. Sulfur and oxygen isotopic composition of gypsum crystals is compatible with the growth from solutions resulting from dissolution of anhydrite previously precipitated during late hydrothermal mineralization, suggesting that these megacrystals formed by a self-feeding mechanism driven by solution mediated anhydrite-gypsum phase transition. Nucleation kinetics calculations based on laboratory data show that this mechanism can account for the formation of these giant crystals, yet only when operating within the very narrow range of temperature, identified by our fluid inclusions study. These singular conditions create a mineral wonderland, a site of scientific interest, and an extraordinary phenomenon worthy of preservation. <![CDATA[Reporte preliminar del sismo del 13 de abril de 2007, Guerrero, México]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-33222007000100071&lng=es&nrm=iso&tlng=es Resumen El 13 de abril del 2007 a las 05:42 hrs. (tiempo GMT) se registró, en 27 estaciones de la Red sismológica de Banda ancha, un evento de magnitud Mw = 5.8 proveniente de la costa de Guerrero, México, muy cerca de la ciudad de Acapulco. El mecanismo focal corresponde a un mecanismo de fallamiento inverso con un plano de falla casi vertical. El epicentro de este evento se localiza en la denominada “Brecha de Guerrero”, sin embargo, la profundidad a la que se ubica (aproximadamente 30 km) no muestra una correlación directa con la zona sismogénica y por tanto no es posible asociar el evento a una relajación de esfuerzos en esta región. La aceleración máxima observada es de alrededor de 90 gales y se registró en la estación CAIG localizada a menos de 20 km de distancia del epicentro. El análisis de atenuación de las aceleraciones indican un sismo más energético que lo que se había observado para sismos mexicanos de estas características.<hr/>Abstract On april 13, 2007 at 05:42 (Universal Time) an earthquake, with magnitude Mw=5.8, occurred in the state of Guerrero, Mexico, near the Pacific Coast. The event was recorded in 27 stations that comprise the Broadband Seismic Network, managed by the National Seismological Service of Mexico. The source parameters show an interplate thrust earthquake with an almost vertical fault plane. The epicentral location lies within the Guerrero seismic gap. Nevertheless, the hypocentral depth of 30 km makes it difficult to associate this earthquake to a possible stress relaxation in this gap. The largest peak ground acceleration was recorded at CAIG, a broad-band station located less than 20 km from the epicenter. The attenuation curve suggests a very energetic earthquake in comparison with other Mexican interplate events. <![CDATA[Disolución y precipitación de carbonatos en sistemas hidrotermales. Implicaciones en la génesis de depósitos tipo MVT]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-33222007000100083&lng=es&nrm=iso&tlng=es Resumen El origen de la porosidad secundaria en carbonatos profundos, observada tanto en reservorios de hidrocarburos como en depósitos de Zn-Pb de tipo Mississippi Valley (MVT), es difícil de justificar, ya que los datos cinéticos y termodinámicos sugieren que las soluciones calientes que circulan por carbonatos están equilibradas con ellos y, por lo tanto, no los disuelven. Esta aparente paradoja puede ser explicada a partir del estudio e interpretación de las texturas minerales en los depósitos MVT. Algunas de ellas sugieren simultaneidad entre los fenómenos de disolución de la roca encajante carbonatada y de precipitación de sulfuros, sulfatos y carbonatos, en tanto que otras texturas indican un crecimiento de cristales muy rápido y en espacios abiertos. La mezcla de dos soluciones hidrotermales concilia las observaciones texturales con los datos experimentales y teóricos. Se han realizado los cálculos correspondientes de transporte reactivo en el contexto de formación de depósitos MVT. Los resultados obtenidos muestran que la mezcla de una salmuera ácida, saturada en carbonato, con un agua subterránea más diluida y alcalina, también saturada en carbonato, es otra solución de química intermedia pero mayoritariamente subsaturada en carbonato, y, por lo tanto, capaz de disolver la roca y formar cavidades en algunas decenas de miles de años. Cuando los fluidos que se mezclan transportan metales y sulfhídrico, precipitan sulfuros alrededor de las cavidades; la porosidad generada a partir de la reacción acoplada entre la precipitación de sulfuros y disolución de carbonatos no es suficiente para generar las cavidades observadas, pero sí para evitar el blindaje de ésta por sulfuros. Si la solución rica en azufre contiene más sulfato que sulfhídrico (es ligeramente oxidante) pueden depositarse también sulfatos en el espacio abierto generado. Diferentes proporciones de los fluidos extremos de la mezcla dan lugar a cavidades de formas diferentes, las cuales tienden a alargarse en las direcciones de menor flujo. El mismo proceso de mezcla de soluciones hidrotermales en una roca carbonatada puede resultar en la formación de cavidades simultáneamente a la precipitación de sulfuros y relleno de sulfatos.<hr/>Abstract The formation of secondary porosity in deep carbonates as observed in hydrocarbon reservoirs or Zn-Pb Mississippi Valley type (MVT) deposits is difficult to explain as kinetic and thermodynamic data suggest that low temperatures hydrothermal solutions flowing through carbonate rocks are in equilibrium with them and dissolution cannot occur. Textural studies in MVT deposits provide the clue to the paradox. Some textures indicate that dissolution of the carbonate host rock was concomitant with sulfide, sulfate and carbonate porosity filling; however, other textures point to a rapid growth of crystals in open spaces. The mixing of two hydrothermal solutions conciliates the observational features with experimental and theoretical data. Numerical methods used to perform the calculations of reactive transport in the context of MVT ore formation show that mixing between an acidic brine with dilute and alkaline groundwater, both independently saturated with respect to carbonate forms with an intermediate chemistry but mostly undersaturated with respect to carbonate. Therefore, the mixture is carbonate-corrosive and is able to build cavities within a time span of some tens of thousands of years. Sulfides precipitate surrounding cavity walls when the mixing fluids carry metals and sulfur; this reaction is concomitant with an increase in porosity. Such porosity is not large enough to explain the developed cavity but is sufficient to prevent its armoring by sulfides. Sulfate may precipitate in the open spaces formed whenever the sulfur-rich fluid carries more sulfate than sulfide (a slightly oxidizing fluid). Mixing of different proportions of end-member fluids results in cavities of uneven shapes, as cavities tend to enlarge towards the smaller flux direction. From the textural and reactive transport study in MVTs we conclude that cavity formation, sulfide precipitation and sulfate filling may be generated by the same major process of hydrothermal fluid mixing. <![CDATA[Obtención del relieve digital mediante proyección de luz estructurada en modelos analógicos de extensión]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-33222007000100101&lng=es&nrm=iso&tlng=es Resumen Se muestran resultados del uso de una técnica de proyección de luz estructurada para obtener un mapa digital del relieve durante la deformación por extensión en modelos analógicos que simulan la parte superior de la corteza terrestre. La técnica para obtener el relieve consiste en la proyección de un patrón de luz estructurada en franjas binarias, luz y sombra, sobre la superficie del modelo. El modelo es deformado progresivamente y se obtiene una fotografía digital de la superficie para cada incremento de deformación. El sistema de deformación es de tipo squeeze-box y consiste de una caja de acrílico dentro de la cual se construyen los modelos usando arena y silicón con diferentes diseños experimentales. Una pared vertical móvil dentro de la caja se desplaza a velocidad constante permitiendo la extensión del modelo. Los resultados obtenidos ilustran la utilidad de las técnicas ópticas para analizar la deformación superficial en los modelos físicos y representar los resultados de manera digital.<hr/>Abstract We present the results of using a projected structured light technique to obtain a digital topographic map in analogue models of deformation during extension. The analogue models simulate extensional processes occurring in the uppermost part of the earth crust. The technique to obtain the relief consists in the projection of a structured light (binary fringes produced by light and shadows) on the surface of the model. The model is deformed and a digital photograph of the surface is obtained for each deformation increment. The deformation apparatus is squeeze-box type and consists of a Plexiglas box in which models are constructed using materials that simulate the mechanical behavior of the earth crust. A vertical moving wall is displaced within the box at a constant and low velocity allowing the extension of the model. The optical array was constructed in Centro de Investigaciones en Óptica. Results obtained illustrate the convenience of the optical techniques to analyze the surface deformation on the physical experiments. <![CDATA[Formaciones del Paleoceno en la Cuenca de Sabinas y su implicación en la correlación estratigráfica del NE de México]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-33222007000100115&lng=es&nrm=iso&tlng=es Abstract The El Arco section, located on the southeast margin of the Sabinas Basin (Adjuntas Sub-basin), includes a succession consisting of Upper Cretaceous formations typical for this unit, as well as Paleogene strata similar to those previously reported from the La Popa Basin, adjacent to the Sabinas Basin. The El Arco carbonate lentil includes microfossils and nautiloids that indicate a middle Eocene age, which is consistent with previous stratigraphic inferences for the La Popa Basin. The presence of the nautiloid Hercoglossa sp. cf. H. peruviana in the El Arco Lentil and in the upper portion of the Rancho Nuevo Formation of Parras Basin, suggests a new correlation scheme for the Tertiary stratigraphic units of the three basins (Parras, La Popa and Sabinas basins). All three units had sediment input as late as middle Eocene time.<hr/>Resumen La sección El Arco, en el margen sureste de la Cuenca de Sabinas (Subcuenca de Adjuntas), incluye una secuencia que abarca formaciones del Cretácico Superior, características de esa unidad, así como estratos del Paleógeno, similares a los previamente reportados para la Cuenca de La Popa, adyacente a la Cuenca de Sabinas. La lente de carbonato El Arco incluye microfósiles y nautiloideos que indican una edad Eoceno medio, lo cual es congruente con inferencias estratigráficas previas para la Cuenca de La Popa. La presencia del nautiloideo Hercoglossa sp. cf. H. peruviana en la Lente El Arco y en la parte superior de la Formación Rancho Nuevo de la Cuenca de Parras, sugiere un nuevo esquema de correlación entre las unidades terciarias de las tres cuencas (Parras, La Popa y Sabinas), las cuales recibieron aporte sedimentario hasta el Eoceno medio. <![CDATA[Obtención y caracterización de ferritas ternarias de manganeso por mecanosíntesis]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-33222007000100125&lng=es&nrm=iso&tlng=es Resumen Partículas cristalinas de MnFe2O4 fueron sintetizadas por molienda y mezclado en un molino de bola, obteniéndose a partir de mezcla estequiométrica de manganosita (MnO) y hematite (α-Fe2O3). El proceso de mecanosíntesis fue realizado a temperatura ambiente en recipientes de acero endurecido y con frascos del carburo de tungsteno. El análisis cuantitativo de las fases se realizó por difracción de rayos X del polvo. El método de Rietveld fue utilizado para estudiar las transformaciones químicas producidas por la acción de la molienda de los polvos. La fase de espinela del compuesto cristalino MnFe2O4 comienza a aparecer después de 10 h de molienda y alcanza su contenido máximo (fracción molar aproximadamente 0.8) después de 35 h de molienda. Una prolongada molienda indujo a una contaminación severa en la mezcla del polvo con hierro metálico cuando se utilizó el recipiente de acero inoxidable endurecido. La contaminación con Fe se origina en el interior del recipiente por el deterioro de las bolas. La fricción de las bolas puede inducir una reacción redox entre Fe(III) y el hierro metálico, transformando la fase de la espinela sintética MnFe2O4 en una fase del tipo wustita (Fe, Mn)O. La permeabilidad magnética a los diferentes tiempos de molienda lo demuestra.<hr/>Abstract Crystalline MnFe2O4 particles were synthesized by a high-energy ball milling technique, starting from a manganosite (MnO) and hematite (α-Fe2O3) stoichiometric powder mixture. The mechanosynthesis process was performed at room temperature both in hardened steel and in tungsten carbide vials. X-ray powder diffraction quantitative phase analysis by the Rietveld method was used to study the chemical transformations promoted by the milling action. The crystalline MnFe2O4 spinel phase begins to appear after 10 h of milling and reaches its maximum content (≈0.8 molar fraction) after 35 h of milling. A prolonged milling time induces a dramatic contamination of the powder mixture, when hardened stainless steel was adopted, due to metallic iron originating from vial and balls debris. Ball milling is able to induce a redox reaction between FeIII and metallic iron, transforming the MnFe2O4 spinel phase into a wüstite type (Fe, Mn)O phase. Magnetic permeability in different time of miller demonstrates. <![CDATA[Los tepetates y su dinámica sobre la degradación y el riesgo ambiental: el caso del Glacis de Buenavista, Morelos]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-33222007000100133&lng=es&nrm=iso&tlng=es Resumen El término tepetate se refiere a un horizonte endurecido, ya sea compactado o cementado, que se encuentra comúnmente en los paisajes volcánicos de México, subyaciendo a suelos o bien aflorando en superficie. Estos horizontes constituyen un elemento que participa activamente en la dinámica ambiental, ya que sus características físicas, mecánicas y químicas, tan restrictivas para el desarrollo de la vegetación (alta densidad, bajas conductividad hidráulica y retención de humedad así como pobre fertilidad). Su presencia, en consecuencia, representa un problema desde el punto de vista del manejo agrícola, ya que estas capas endurecidas, dificultan la labranza, siendo costosa su rehabilitación. Por otro lado, los tepetates debajo de suelos, producen discontinuidades litológicas, impiden la infiltración del agua y favorecen el escurrimiento lateral, marcando una superficie en donde se promueven los deslizamientos. Asimismo, el tepetate puede favorecer la erosión e impedir la recarga de acuíferos. Por esta razón, el objetivo del trabajo es presentar una visión sinóptica de los tepetates en México, mostrando la necesidad de renovar su investigación, considerando el alto grado de complejidad que presentan estos materiales para su estudio e interpretación. Particularmente se hace énfasis en los mecanismos de formación y se proporcionan datos concretos de los tepetates del Glacis de Buenavista, Morelos, que representa un estudio de caso, pero cuya ocurrencia no se constriñe a este sitio, sino que es un fenómeno que se repite en los paisajes volcánicos mexicanos, especialmente en los piedemontes. Su asociación con suelos arcillosos les confiere una firma espectral fácilmente reconocible en imágenes de satélite, por lo que su reconocimiento es relativamente fácil, de tal manera que representa una metodología sencilla que permite hacer evaluaciones más rápidas y confiables.<hr/>Abstract The name tepetate refers to indurated horizons, compacted or cemented, that are found in Mexican volcanic landscapes, underlaying soils or outcropping in the surface. These horizons represent an element that participates actively in the environmental dynamic, because of their characteristics (high density, low porosity, hydraulic conductivity, water holding capacity and poor fertility). These layers represent a problem in agriculture because its hardness difficults tillage and their remediation is expensive. Tepetates under soils produce lithological discontinuities that can generate landslides and erosion, because they block water infiltration, favoring lateral run off. Another environmental hazard is the limited aquifer recharge. In this paper a general overview of the tepetates and formation processes is presented, providing results from a study case in the Glacis de Buenavista, Morelos, but that are very common in the pediments of volcanic landscapes. In this area tepetates are related to clayey soils, both easily recognizable by their spectral signature in Landsat images, representing a methodology that can be used easily.