Scielo RSS <![CDATA[Revista mexicana de ciencias geológicas]]> http://www.scielo.org.mx/rss.php?pid=1026-877420150001&lang=es vol. 32 num. 1 lang. es <![CDATA[SciELO Logo]]> http://www.scielo.org.mx/img/en/fbpelogp.gif http://www.scielo.org.mx <![CDATA[<b>Registro paleoecológico basado en ostracodos y C/N de la cuenca de Santiaguillo en la parte subtropical de México durante los últimos ca.27 ka cal AP</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1026-87742015000100001&lng=es&nrm=iso&tlng=es Changes in ostracode species assemblage suggest presence of oligohaline and mesohaline waters in the Santiaguillo basin of subtropical Mexico over the last ca.27 cal kyr BP. Paleoecological reconstruction is based on the distribution of Limnocythere bradburyi Forester, Eucandona cf. patzcuaro Tressler, Cypridopsis vidua Brady and Limnocythere ceriotuberosa Delorme. Source of organic productivity is inferred from C/N ratios. The basin hosted shallow and oligohaline water during the late glacial (ca.27-19 cal kyr BP) and lacustrine phytoplankton contributed to the organic productivity. However, the water body of Last Glacial Maximum (LGM) was relatively warmer (>13°C) and more diluted compared to the pre-LGM. Increased salinity and reduced lacustrine productivity at ca.19 cal kyr BP marked a shift in the paleoecological conditions. Water body was mesohaline during ca.9.5-4 cal kyr BP and periodic desiccation of the basin possibly caused the absence of ostracode valves in sediments of the last ca.3.5 cal kyr BP. Comparison with other proxy-records from the region indicates that the hydrological variations in different parts of subtropical north and northwestern Mexico were not synchronous during the late Pleistocene and Holocene.<hr/>Los cambios en el conjunto de especies de ostrácodos sugieren presencia de oligohalina y mesohalina aguas en la cuenca de Santiaguillo ubicado en la parte subtropical de México durante los últimos ca.27 ka cal AP. La reconstrucción paleoecológica se realizó con base en la distribución de Limnocythere bradburyi Forester, Eucandona patzcuaro Tressler, Cypridopsis vidua Brady y Limnocythere ceriotuberosa Delorme. La fuente de la productividad orgánica se infiere a partir de la relación C/N. La cuenca albergó agua somera y oligohalina durante el pasado último glacial (ca. 27-19 ka cal AP) y el fitoplancton lacustre contribuyó a la productividad orgánica. Sin embargo, el cuerpo de agua durante el Último Máximo Glacial (UMG) fue relativamente cálido y más diluido comparado con el pre-UMG. Un incremento en la salinidad y la reducción de productividad lacustre a los ca.19 ka cal AP marcaron un cambio en las condiciones paleoecológicas. El cuerpo de agua fue mesohalino durante ca.9.5-4 ka cal AP y sequías periódicas de la cuenca causaron posiblemente la ausencia de valvas de ostrácodos en los sedimentos de los últimos ca.3.5 ka cal AP. Comparaciones con otros registros de la región indican que las variaciones hidrológicas en diferentes partes de la zona subtropical del norte y noroeste de México no fueron sincrónicas durante el Pleistoceno tardío y Holoceno. <![CDATA[<b>Idoceras de agua fría del Kimmeridgiano (Jurásico Tardío) del sur de Coahuila, noreste de México, asociadas con bivalbos Boreales y belemnites</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1026-87742015000100002&lng=es&nrm=iso&tlng=es Here we present two early Kimmeridgian faunal assemblages composed of the ammonite Idoceras (Idoceras pinonense n. sp. and I. inflatum Burckhardt, 1906), Boreal belemnites Cylindroteuthis cuspidata Sachs and Nalnjaeva, 1964 and Cylindroteuthis ex. gr. jacutica Sachs and Nalnjaeva, 1964, as well as the Boreal bivalve Buchia concentrica (J. de C. Sowerby, 1827). The assemblages were discovered in inner- to outer shelf sediments of the lower La Casita Formation at Puerto Piñones, southern Coahuila, and suggest that some taxa of Idoceras inhabited cold-water environments.<hr/>Aquí se presentan dos asociaciones de fauna compuestas por los amonites Idoceras (Idoceras pinonense n. sp. e I. inflatum Burckhardt, 1906) con los belemnitas Boreales (Cylindroteuthis cuspidata Sachs y Nalnjaeva, 1964 y C. ex. gr. jacutica Sachs y Nalnjaeva, 1964) y el bivalvo Boreal Buchia concentrica (J. de C. Sowerby, 1827). Los fósiles indican una edad del Kimmeridgiano temprano y han sido descubiertos en sedimentos de plataforma marina en la porción inferior de la formación La Casita en Puerto Piñones, en el Sur de Coahuila. Se sugiere que algunas especies de Idoceras poblaron ambientes de agua fría. <![CDATA[<b>Actividad raspadora como registro tafonómico de interacción necrobióntica</b>: <b>Un caso estudiado en un caparazón de tortuga del Jurásico Superior del Prebético (sur de España)</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1026-87742015000100003&lng=es&nrm=iso&tlng=es Bioerosion trace fossils can shed light on the ecological interactions between species. Here we describe an unusual case of bioerosion on a turtle carapace of Hispaniachelys prebetica from the Oxfordian (around 155 Ma, Upper Jurassic) of the Prebetic (Betic Cordillera, South Spain). The specimen was found in a limestone bed of a marl-limestone rhythmite. Morphological analysis of the bioerosive structures reveals the dominance of epigenic traces produced by the grazing activity of regular sea urchins (ichnospecies Gnathichnus pentax). No other bioerosion structures are present. From an ethologic point of view only epigenic traces (pascichnia) are present. Gnathichnus pentax records short-term bioerosion produced exclusively on the carapace before its burial. The ichnological assemblage recorded herein typifies the Gnathichnus Ichnofacies. The carapace was the most favourable hard substrate for grazers in comparison to the surrounding muddy soft bottom. The carapace was oriented convex-down when found in the rock. Therefore, pascichnial activity probably occurred early after the death and accumulation on the sea floor of the turtle remains, but before the carapace was overturned by large scavengers. The low degree of fragmentation and the low dispersion of skeletal components indicate a low-energy environment and early burial in the sea bottom.<hr/>Las pistas fósiles de bioerosión son una herramienta útil para interpretar las relaciones ecológicas entre especies. En este trabajo se describe un caso poco habitual de bioerosiones en un caparazón de tortuga (Hispaniachelys prebetica) del Oxfordiense (Jurásico superior, hace aproximadamente 155 Ma) del Prebético (Cordillera Bética, S España). El especimen fue hallado en un banco calizo en una ritmita margoso-calcárea. El análisis morfológico de las estructuras bioerosivas revela la presencia de numerosas pistas epigénicas producidas por organismos raspadores, concretamente erizos regulares (ichnospecie Gnathichnus pentax). Gnathichnus pentax registra periodos cortos de bioerosión producidos exclusivamente sobre el caparazón previamente a su enterramiento. La asociación registrada tipifica la icnofacies de Gnathichnus. El caparazón fue el sustrato duro más favorable para los erizos irregulares raspadores en comparación con el fondo blando circundante. El caparazón se encontró en el afloramiento en posición invertida dentro de la capa caliza. Así, la colonización del mismo probablemente ocurrió en una fase temprana, tras la muerte del organismo y su acumulación en el fondo, pero antes de que el caparazón fuera girado a una posición invertida, probablemente por la acción de grandes carroñeros. El bajo grado de fragmentación y la escasa dispersión de los elementos del esqueleto apuntan a una baja energía en el medio así como un enterramiento relativamente rápido. <![CDATA[<b>Estratigrafía y evolución del Complejo Volcánico Cerro Blanco, Puna Austral, Argentina</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1026-87742015000100004&lng=es&nrm=iso&tlng=es El Complejo Volcánico Cerro Blanco se ubica en la provincia de Catamarca en el extremo sur del altiplano Andino y ha sido interpretado como un sistema de calderas anidadas con abundantes depósitos piroclásticos y actividad dómica asociada. Todos sus productos son de composición riolítica/riodacítica y las edades radiométricas disponibles permiten asignarle una edad Pleistoceno Medio-Holoceno. Actualmente tiene asociado un pequeño campo geotermal activo y registra una subsidencia de 0.87 cm/año. A pesar de existir numerosos estudios regionales sobre el volcanismo del extremo sur del altiplano Andino, la estratigrafía de detalle de la mayoría de los centros eruptivos de la región es poco conocida. En este estudio se presenta un nuevo esquema estratigráfico para el Complejo Volcánico Cerro Blanco basado en la utilización combinada de unidades litoestratigráficas junto con el concepto de unidades estratigráficas limitadas por discordancias (Unconformity Bounded Stratigraphic Units) sumados a la aplicación de unidades de actividad volcánica y litosomas. Los resultados obtenidos permitieron reconstruir la evolución del Complejo Volcánico Cerro Blanco en tres épocas eruptivas principales que constituyen un periodo eruptivo: i) Época eruptiva Cortaderas (Pleistoceno Medio), representada por el sintema homónimo y caracterizada por erupciones de tipo explosivo, con un estilo eruptivo con escaso desarrollo vertical de la columna eruptiva (boiling over) y abundante generación de corrientes de densidad piroclásticas (Ignimbritas Barranca Blanca y Carachi). La fuente de estas erupciones se desconoce. ii) Época eruptiva Campo de la Piedra Pómez (Pleistoceno Superior), representada por el sintema homónimo y formada por, al menos, una erupción. Esta erupción fue de tipo explosivo y tuvo dos fases eruptivas principales representadas por los subsintemas UI y UII. El estilo eruptivo fue de rebosamiento (boiling over) con escaso desarrollo de la columna eruptiva y generación de abundantes corrientes de densidad piroclásticas (Ignimbrita Campo de la Piedra Pómez). Se propone un modelo preliminar en el cual la fuente de esta erupción podría estar asociada a la actividad de una depresión volcanotectónica. iii) Época eruptiva Cerro Blanco (Holoceno), representada por el sintema homónimo el cual incluye la actividad pre-, sin- y poscaldera Cerro Blanco (subsintemas CB1, CB2 y CB3 respectivamente). La actividad volcánica precaldera fue de tipo efusivo y está representada en forma indirecta por depósitos de bloques y ceniza. La actividad sincaldera fue de tipo explosivo con un estilo eruptivo pliniano/subpliniano con generación de corrientes de densidad piroclásticas simultáneas, representada por la Ignimbrita Cerro Blanco y depósitos de caída asociados. La actividad poscaldera fue de tipo efusivo/explosivo y está representada por domos poscaldera y por los depósitos de bloques y ceniza, y de caída vulcanianos asociados. Los resultados obtenidos indican que el Complejo Volcánico Cerro Blanco durante los últimos 100 mil años tuvo, al menos, dos erupciones de gran magnitud (Índice de Explosividad Volcánica ≥ 6) y en particular la erupción asociada al colapso de la Caldera Cerro Blanco constituiría uno de los eventos volcánicos holocenos de mayor magnitud en los Andes Centrales. Finalmente se considera que los resultados presentados en esta contribución podrían coadyuvar a la evaluación de la peligrosidad potencial asociada a una reactivación del Complejo Volcánico Cerro Blanco.<hr/>Cerro Blanco Volcanic Complex is located in Catamarca Province in the southern limit of Andean plateau. It corresponds to a system of nested calderas, with associated domes and pyroclastic deposits. All erupted products are rhyolitic/rhyodacitic in composition and constitute the youngest (Middle Pleistocene-Holocene) collapse calderas system in the Southern Central Andes based on the available radiometric ages. The Cerro Blanco Volcanic Complex hosts an active, small geothermal field and is subsiding with an average velocity of 0.87 cm/year. Despite the existence of numerous studies on regional volcanism of the southern edge of the Andean plateau, the stratigraphy of most of eruptive centers in the region is poorly understood. This study presents a new stratigraphic scheme for the Cerro Blanco Volcanic Complex using a combination of lithostratigraphic units and Unconformity Bounded Stratigraphic Units, plus the application of volcanic activity units and lithosome concept. The results allowed to reconstruct the Cerro Blanco Volcanic Complex evolution in three main eruptive epochs that constitute an eruptive period: i) the Cortaderas eruptive epoch (Middle Pleistocene) is represented by the homonymous synthem and characterized by explosive boiling over eruptions with the generation of huge volumes of pyroclastic density currents (Barranca Blanca and Carachi ignimbrites). The source of these eruptions remains unknown. ii) The Campo de la Piedra Pómez eruptive epoch (Upper Pleistocene), represented by the homonymous synthem and formed by at least one boiling over, explosive eruption. This eruption had two main eruptive phases represented by synthems UI and UII and was characterized by the generation of huge volumes of pyroclastic density currents (Ignimbrita Campo de la Piedra Pómez). A preliminary model is proposed in which the Campo de la Piedra Pómez eruptive epoch is associated with a volcano-tectonic depression. iii) The Cerro Blanco eruptive epoch (Holocene), represented by the homonymous synthem which includes the pre-, syn- and post-Cerro Blanco Caldera collapse (subsynthems CB1, CB2 and CB3 respectively). The pre-caldera activity was effusive and is indirectly represented by block and ash flow deposits. The syn-caldera activity was explosive with a plinian/subplinian eruptive style with simultaneous pyroclastic density currents generation, represented by Cerro Blanco Ignimbrite and associated pyroclastic fall deposits. The post-caldera activity was effusive/explosive and is represented by post-caldera domes and associated block and ash and vulcanian fall deposits. The results indicate that over the past 100000 years the Cerro Blanco Volcanic Complex had at least two large-scale eruptions (Volcanic Explosivity Index ≥ 6). Particularly, the caldera-forming Cerro Blanco eruption constitutes one of the greatest Holocene volcanic events in the Central Andes. Finally, the results presented in this study could contribute to the evaluation of the potential hazard associated with a possible renewal of explosive activity at Cerro Blanco Volcanic Complex. <![CDATA[<b>Correlación entre elementos potencialmente tóxicos y propiedades magnéticas en suelos de la Ciudad de México para la identificación de sitios contaminados</b>: <b>definición de umbrales magnéticos</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1026-87742015000100005&lng=es&nrm=iso&tlng=es La Ciudad de México no cuenta con un sistema de monitoreo ambiental que permita determinar de forma rápida y confiable la calidad de suelo en términos de concentración de elementos potencialmente tóxicos (EPT). Diversos estudios en suelos muestran correlaciones entre elementos potencialmente tóxicos y diversos parámetros magnéticos; sin embargo, muy pocos estudios han propuesto valores umbral para parámetros magnéticos que permitan identificar cuándo un suelo se encuentra contaminado. El propósito de este trabajo fue identificar aquellos parámetros magnéticos que manifiestan una correlación con la concentración de EPT en suelos y establecer un valor umbral que permitan detectar de forma rápida y confiable suelos contaminados. Se recolectaron 88 muestras de suelo superficial de la Ciudad de México; dado que la ciudad se encuentra construida en dos tipos de ambientes geológicos, las muestras fueron separadas en dos grupos (37 de la zona lacustre y 51 de la zona volcánica). Se determinaron las correlaciones entre concentraciones de EPT y los parámetros magnéticos para los dos grupos de muestras. El parámetro magnético que mostró correlación estadísticamente significativa en ambos ambientes geológicos fue seleccionado para determinar su valor umbral para la identificación de suelos contaminados. Los parámetros magnéticos determinados en este estudio fueron: susceptibilidad magnética másica (χ), porcentaje de la susceptibilidad magnética dependiente de la frecuencia (χfd %), valor de la magnetización remanente isotérmica de saturación a 0.7 T (MRIS) y cociente MRIS/χ. La mineralogía magnética, concentración y coercitividad magnética fueron determinadas a partir de la variación de la susceptibilidad magnética volumétrica (κ) con la temperatura (T), curvas de magnetización remanente isotérmica (MRI) y el cociente S-200, respectivamente. La determinación de las concentraciones de elementos potencialmente tóxicos (Cr, Cu, Ni, Pb, V y Zn) y óxidos (Fe2O3 y TiO2) en el suelo se obtuvieron por fluorescencia de rayos X de dispersión de energía (FRX-DE). Adicionalmente, se determinó el índice de carga contaminante (ICC) para comparar los niveles de contaminación de cada sitio. La MRIS fue el único parámetro magnético que mostró una correlación estadísticamente significativa con la concentración de Cr (0.54), V (0.36), TiO2 (0.41) y Fe2O3 (0.50), independiente del entorno geológico en el que fue recolectada la muestra de suelo. El valor promedio de ICC fue de 1.85, indicando una concentración moderada de EPT en suelos de la Ciudad de México. El valor umbral estadísticamente determinado de MRIS para detectar sitios contaminados fue de 46 mAm² kg-1; este valor umbral es válido para suelos de zonas volcánicas y lacustres. Este estudio demuestra la factibilidad de empelar parámetros magnéticos como una alternativa de monitoreo (proxy) para determinar o estimar las concentraciones de elementos potencialmente tóxicos en suelos de la Ciudad de México.<hr/>Although its large territorial extension, Mexico City metropolitan area does not has a reliable environmental monitoring system for potentially toxic elements (PTE) in soils. Previous systematic studies of urban soils worldwide have shown a reasonably good correlation between the content of PTE and magnetic parameters. However few studies have proposed threshold values for the magnetic parameters to identify when a soil is contaminated. The principal aim of this work was to identify rock-magnetic parameters that statistically correlate with the concentration of PTE in soils. The use of magnetic parameters is being tested as alternative method of environmental monitoring for the evaluation of the soil quality. Eighty eight topsoil samples were collected in Mexico City considering the geological context, since the city is built on two types of geological environments (volcanic and lacustrine). Thirty seven samples belong to the volcanic zone and 51 come from the lacustrine area. The correlations between the magnetic parameters and the content of PTE were determined for the two groups separately. The magnetic parameters used in this work are the mass magnetic susceptibility (χ), the percentage frequency-dependent susceptibility (χfd%), the saturation isothermal remanent magnetization at 0.7 T (SIRM), and the SIRM/χ ratio. The magnetic mineralogy, concentration and magnetic coercivity were determined from the change in the volume magnetic susceptibility (κ) with temperature (T), curves of isothermal remanent magnetization (IRM) and the ratio S-200. The concentration of potentially toxic elements (Cr, Cu, Ni, Pb, V y Zn) and oxides (Fe2O3 y TiO2 ) in the soil samples was determined by energy dispersion X-ray fluorescence (ED-XRF) spectroscopy. In addition, the calculated pollution load index (PLI) was used to compare the levels of pollution at each site. The only magnetic parameter that showed a statistically significant correlation with the content of some PTE in both geological zones was the SIRM: Cr (0.54), V (0.36), TiO2 (0.41) y Fe2O3 (0.50). A mean PLI value of 1.85 was obtained, which suggests that pollution by potentially toxic elements in many soils of Mexico City is moderate. The statistically determined threshold value of SIRM for polluted sites is 46 mAm² kg-1, which is valid for soils of both volcanic and lacustrine zones. This study confirms the feasibility of using magnetic parameters as an alternative monitoring method to estimate the concentration of potentially toxic elements in soils of Mexico City. <![CDATA[<b>Caracterización hidrogeoquímica de las aguas subterráneas del sur del Estado de Quintana Roo, México</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1026-87742015000100006&lng=es&nrm=iso&tlng=es Con el fin de identificar los procesos que controlan la evolución geoquímica de las aguas subterráneas en la zona sur del estado de Quintana Roo, en los meses de octubre y noviembre de 2012 (temporada de lluvias) se muestrearon 53 pozos de abastecimiento con una profundidad promedio de 29 m. Los parámetros físicos medidos en campo fueron pH, temperatura, conductividad eléctrica y sólidos disueltos totales. Los constituyentes químicos analizados incluyeron los cationes calcio (Ca2+), magnesio (Mg2+), sodio (Na+), potasio (K+) y los aniones bicarbonato (HCO3-), sulfato (SO4(2-)), cloruro (Cl-) y nitrato (NO3-). Estadísticos descriptivos, matrices de correlación, análisis de factores, junto con el análisis de conglomerados se utilizaron para obtener una comprensión de los procesos hidrogeoquímicos en el área de estudio. El área de estudio se caracteriza por presentar una heterogeneidad en cuanto a sus características hidrogeológicas (karst), con cambios litológicos y geológico-estructurales que dan lugar a zonas acuíferas independientes de los acuíferos de extensión regional. De acuerdo con el análisis geoquímico a través del diagrama de Piper se observaron cuatro tipos de aguas predominantes en el área de estudio: cálcica-bicarbonatada (Ca-HCO3), mixta cálcica magnésica clorurada (mixta Ca-Mg-Cl), cálcica sulfatada (Ca-SO4) y sódica clorurada (Na-Cl). A través del análisis de conglomerados se identificaron siete grupos predominantes en el área de estudio. Dichos grupos muestran valores contrastantes en aprovechamientos cercanos, propiciados por la propia heterogeneidad del medio acuífero en donde el agua transita por diferentes rocas: calizas, dolomías y evaporitas. Se identificaron además tres factores que explican el 74.68% de la varianza observada en la composición química. Los parámetros que definen estos factores indican que los procesos hidrogeoquímicos dominantes son (1) la disolución de calizas y dolomías y el intercambio iónico; (2) la mezcla con agua marina y (3) el aporte de nutrientes por actividades humanas.<hr/>In order to identify the processes controlling the geochemical evolution of groundwater in the southern part of the state of Quintana Roo, Mexico, 53 drinking water wells were sampled in the months of October and November 2012 (rainy season). Physical parameters measured in the field were pH, temperature, electrical conductivity and total dissolved solids. Chemical constituents analyzed include the cations calcium (Ca2+), magnesium (Mg2+), sodium (Na+), potassium (K+) and the anions bicarbonate (HCO3-), sulfate (SO4(2-)) , chloride (Cl-) and nitrate (NO3-). Descriptive statistics, correlation matrices, factor analysis, along with cluster analysis were used to gain an understanding of the hydrogeochemical processes operating in the study area. The study area is characterized by heterogeneity in their hydrogeological characteristics (karst), with lithological and geological-structural changes that result in water-bearing zones isolated from the aquifers of regional extent. Four predominant types of water were identified in the study area: calcium-bicarbonate type (Ca-HCO3), mixed calcium-magnesium-chloride type (mixed Ca-Mg-Cl), sulfate-calcium type (Ca-SO4) and sodium-chlorided type (Na-Cl). Through cluster analysis, seven predominant groups were identified in the study area. These groups show contrasting values for nearby sites, favored by the heterogeneity of the aquifer medium where the water flows through different rocks: limestone, dolomite and evaporite. Three factors were identified through factor analysis, accounting for 74.68% of the cumulative variance. The parameters associated to these factors indicate that the dominant hydrogeochemical processes in the study area are (1) the dissolution of limestone and dolomite and ionic exchange; (2) mixing with seawater; and (3) anthropogenic nutrient input. <![CDATA[<b>Sismicidad en el Sudoeste del Golfo de México</b>: <b>Evidencia de deformación activa tras-arco</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1026-87742015000100007&lng=es&nrm=iso&tlng=es The earthquakes of 23 May 2007 (Mw 5.6) and 29 October 2009 (Mw 5.7) that occurred in the southern continental margin of the Gulf of Mexico were studied by conducting a full wave inversion of teleseismic P waves. In this region, there is a band of shallow seismicity along the continental margin that extends from the Isthmus of Tehuantepec to the city of Veracruz, Mexico. The focal mechanism of the 2009 event shows reverse faulting at a high angle and is very similar to that of the 1959 Jáltipan earthquake (Mw 6.4) and to the 1973 Veracruz event (Mw 5.3). The focal depths between 22 and 27 km of these three earthquakes are unusually deep for continental events. The location of this band of seismic activity and the focal mechanisms suggest a process of crustal shortening of the southern margin of the Gulf of Mexico. This compressive regime appears to be induced by the subduction of the Cocos plate to the south, in a manner that is reminiscent of the crustal shortening process observed in the Andes. The 2007 earthquake took place north of this region, seaward of the city of Tuxpan. The focal mechanism shows strike slip faulting and the hypocentral depth obtained from the body wave inversion is approximately 7 km. The source mechanism of this earthquake and the depth in the upper crust where it took place suggest a different tectonic process than the one observed near the Isthmus of Tehuantepec.<hr/>Los sismos del 23 de mayo de 2007 (Mw 5.6) y del 29 de octubre de 2009 (Mw 5.7) que tuvieron lugar en la margen continental sur del Golfo de México fueron estudiados haciendo una inversión formal de las ondas P registradas a distancias telesísmicas. En esta región existe una banda de actividad sísmica somera a lo largo de la costa que se extiende desde el Istmo de Tehuantepec hasta la ciudad de Veracruz, México. El mecanismo focal del sismo de 2009 muestra un mecanismo de fallamiento inverso de alto ángulo que es muy similar al observado en los sismos de Jáltipan de 1959 (Mw 6.4) y de Veracruz en 1973 (Mw 5.3). Las profundidades focales de estos tres sismos, que se encuentran entre los 22 y los 27 km, son inusuales para sismos que ocurren dentro de los continentes. La ubicación de esta banda de actividad sísmica y los mecanismos focales observados sugieren un proceso de acortamiento tectónico de la margen sur del Golfo de México. Este régimen compresional parece ser resultado de la subducción de la placa de Cocos hacia el sur. Este proceso geológico es similar al régimen tectónico compresivo observado en la margen oriental de los Andes. El sismo de 2007 tuvo lugar al norte de esta región, frente a las costas de la ciudad de Tuxpan. El mecanismo focal de este sismo muestra una falla transcurrente. La profundidad focal obtenida en la inversión es de aproximadamente 7 km. El mecanismo focal de este sismo y la profundidad dentro de la corteza superior, sugiere que aquí existe un proceso tectónico diferente al observado cerca del Istmo de Tehuantepec. <![CDATA[<b>Origen y desarrollo de la cuenca El Bajío en el sector central de la Faja Volcánica Transmexicana</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1026-87742015000100008&lng=es&nrm=iso&tlng=es El vulcanismo de la Faja Volcánica Transmexicana se ha emplazado en cuencas tectónicas preexistentes, una de ellas es El Bajío. En este trabajo presentamos el origen y evolución de dicha cuenca a partir del estudio de las deformaciones ocurridas sobre la falla del Bajío, la cual constituye el límite entre la Faja Volcánica Transmexicana y la Mesa Central. Basados en una estratigrafía detallada, fechamientos U-Pb y 40Ar/39Ar y el análisis estructural de la zona noroeste de la Sierra de Guanajuato se identificaron 4 eventos de deformación. El primer evento (D1), con acortamiento E-W, se caracteriza por desarrollo de foliaciones de plano axial (S1) con rumbo N-S, ocurrido entre el Titoniano y el Aptiano. Durante el segundo evento (D2) se generaron foliaciones con rumbo NW-SE (S2), las cuales son compatibles con un acortamiento NE-SW. El evento D2 ocurrió entre el Albiano y el Eoceno temprano, y es correlacionable con la Orogenia Larámide. Durante el tercer evento (D3) se emplazó el Granito Comanja; es un cuerpo batolítico alargado con su eje mayor orientado NW-SE; las foliaciones generadas (S3) en el complejo vulcanosedimentario por su intrusión lo circunscriben. Posterior al emplazamiento del granito, se generaron fallas normales a lo largo de su contacto sur-sureste con el mismo rumbo de su eje mayor, i. e., NW-SE, las cuales marcan el inicio de la actividad de la falla del Bajío formando un semigraben donde se ubica la cuenca del Bajío. El evento D4 tuvo tres fases de deformación y afectó a las rocas cenozoicas. Durante la primera fase (D4F1) se depositaron conglomerados continentales de edad Ypresiano (Eoceno temprano), el cual presenta espesor variable a lo largo del escarpe de la falla del Bajío. La fase D4F2 afectó las rocas volcánicas oligocénicas las cuales se bascularon más de 45° por la actividad de la falla del Bajío. Esta fase (D4F2) coincide temporalmente con la extensión triaxial reportada para la Mesa Central. Para D4F3 (Mioceno temprano) la dirección de alargamiento es ESE-WSW, la falla del Bajío tuvo poco movimiento. A partir del Mioceno la deformación se concentró en la Faja Volcánica Transmexicana y hubo muy poca deformación en la Mesa Central. Durante las tres fases de deformación del evento D4 se reactivaron también fallas con rumbos N-S y NE-SW. El Sistema de Fallas Taxco-San Miguel de Allende, con rumbo N-S, y la falla del Bajío, con rumbo NW-SE, formaron semigrábenes con actividad desde el Eoceno al Mioceno, dónde la parte hundida de ambas estructuras es lo que se conoce actualmente como El Bajío.<hr/>Volcanism of the Trans-Mexican Volcanic Belt has been placed on pre-existing tectonic basins; one of them is El Bajío basin. We present the origin and evolution of this basin through the study of its deformation events occurring mainly on the El Bajío fault, at the boundary between the Trans-Mexican Volcanic Belt and the Mesa Central. Detailed stratigraphy, U-Pb and 40Ar/39Ar dates and structural analysis suggest 4 deformation events in the northwest of the Sierra de Guanajuato. The first event (D1) with E-W shortening is characterized by the development of axial plane foliation (S1) with N-S direction, this event occurred between the Tithonian and Aptian age. In the second event (D2), occurred between the Albian and the early Eocene, foliations NW-SE (S2) were generated with a NE-SW shortening trend dated between the Albian and early Eocene, this deformation is related to the Laramide Orogeny. The Granito Comanja was emplaced during the third event (D3) and generated foliation (S3) in sediments of the complejo vulcanosedimentario Sierra de Guanajuato that circumscribes the Granito Comanja in response to its intrusion. After its emplacement, NW-SE normal faults were generated along the S-SE contact of the Comanja Granite, in this time begins El Bajío fault. The fourth event (D4) has three phases that affected the Cenozoic rocks. D4F1 is marked by continental conglomerates deposition with variable thickness along of the main trace of the El Bajío fault. D4F2 affected the Oligocene volcanic rocks showing an important fault activity in this time, as evidenced the tilting above 45º in the Oligocene rocks, temporarily coincides with the triaxial extension to the Mesa Central. The direction of elongation of D4F3 is ESE-WNW, El Bajío fault had little movement. Since the Miocene the deformation was concentrated along the southern central sector of the Transmexian Volcanic Belt and there was few deformation in the Mesa central. During the three phases of deformation several faults were reactivated with N-S and NE-SW directions. The Taxco-San Miguel de Allende Fault System with N-S direction, and the El Bajio Fault with NW-SE trend, formed half grabens leading the formation of what is now known as El Bajio. <![CDATA[<b>Geología, geocronología y geoquímica del vulcanismo Plio-Cuaternario del Campo Volcánico Apan-Tecocomulco, Faja Volcánica Trans-Mexicana</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1026-87742015000100009&lng=es&nrm=iso&tlng=es El Campo Volcánico Apan-Tecocomulco se localiza en el sector oriental de la Faja Volcánica Trans-Mexicana, ~85 km al norte del frente volcánico actual. Se desarrollaron estudios geológicos, estratigráficos, geocronológicos y geoquímicos de las unidades volcánicas plio-cuaternarias del área. Estas unidades se emplazaron discordantemente sobre rocas volcánicas del Mioceno Medio, después de un hiatus magmático de ~7 Ma. El magmatismo reinició hace ~3 Ma con la formación de algunos domos dacíticos, flujos de lavas y conos de escoria de andesita basáltica. Posteriormente, entre 1 y ~0.5 Ma se emplazaron volcanes escudo y conos de escoria asociados. Finalmente, entre ~0.5 y ~0.2 Ma se formaron más conos de escoria y lavas basálticas asociadas. Edades K-Ar sugieren que el magmatismo plio-cuaternario inició en la parte norte de la Faja Volcánica y migró hacia la trinchera Mesoamericana, al actual frente volcánico, para posteriormente extenderse de manera simultanea en el área de estudio y la Sierra Nevada. Las estructuras volcánicas plio-cuaternarias muestran alineaciones NE-SW, similares a las fallas regionales. Las rocas máficas presentan texturas microlíticas fluidales, con escasos fenocristales de olivino, plagioclasa y piroxeno; mientras que las rocas dacíticas exhiben texturas porfídicas con fenocristales de cuarzo, plagioclasa, sanidino, anfíbol y piroxeno. Las rocas se clasificaron como andesitas basálticas, basaltos, escasas andesitas y dacitas con afinidad calcoalcalina en el diagrama SiO2 vs. álcalis. Sin embargo, algunos basaltos, un traquibasalto y las traquiandesitas basálticas tienen una afinidad alcalina. Los patrones de elementos de Tierras Raras REE de las rocas máficas y dacíticas sugieren fuentes magmáticas heterogéneas en el manto, con enriquecimiento de las REE ligeras (La-Sm) respecto de las REE pesadas (Eu-Lu), con patrones sub-horizontales para estas últimas. Los patrones de elementos traza permiten identificar que la mayoría de andesitas basálticas, andesitas y dacitas emplazadas con edades de entre ~3 y ~0.5 Ma presentan patrones relacionados con zonas de subducción (enriquecimiento de Ba, K, Pb y empobrecimiento de Nb y Ta). Sin embargo, basaltos, un traquibasalto y ciertas andesitas basálticas, con edades <0.5 Ma, presentan patrones que permiten asociarlas con magmas transicionales. Las rocas volcánicas plio-cuaternarias de este campo son probablemente el resultado de procesos tectono-magmáticos relacionados con el retroceso de la placa en subducción y la migración del arco hacia la trinchera, hasta alcanzar su posición actual en el frente volcánico. Estos procesos ocasionaron la fusión parcial de un manto heterogéneo, compuesto por el ascenso de fundidos de un manto astenosférico enriquecido y la adición de componentes de la subducción presentes en la cuña del manto.<hr/>The Apan-Tecocomulco Volcanic field is located ~85 km to the north of the present-day volcanic front, belonging to the eastern part of the Trans-Mexican Volcanic Belt. Geological, stratigraphic, geochronological and geochemical studies were used to establish the plio-quaternary volcanic sequence. This sequence was emplaced after a magmatic hiatus of ~7 Ma on Middle Miocene andesitic-dacitic rocks. The magmatism restarted ~3 Ma ago with the emplacement of some dacitic domes, lava flows, and several scoria cones, mostly of basaltic andesite composition. Later, some basaltic andesite shield volcanoes and scoria cones formed between 1 and ~0.5 Ma. Finally, several basaltic scoria cones and associated lava flows were emplaced between ~0.5 to ~0.2 Ma. The K-Ar age determinations suggest that the plio-quaternary volcanism started at the northern part of the Trans-Mexican Volcanic Belt and later moved towards the Middle-America trench, to the present-day volcanic front, at which time it spreads throughout the study area and the Sierra Nevada. The plio-quaternary volcanic structures seem to follow NE-SW alignments, in the same way as the regional faults. The mafic rocks display similar petrographic features, such as fluidal microlitic textures with some olivine, plagioclase and pyroxene phenocrysts, whereas the dacitic rocks show porphyric textures with relatively abundant quartz, plagioclase, sanidine, amphibole and pyroxene phenocrysts. Volcanic rocks were mainly classified as basaltic andesites and basalts, with minor andesites and dacites, most of them following a calc-alkaline trend in the SiO2 vs. alkalis diagram. However, some basalts, trachy-basalts and basaltic trachy-andesites follow an alkaline trend in the same diagram. The chondrite-normalized REE patterns for mafic and dacitic rocks suggest heterogeneous magmatic sources in the mantle. These patterns display light rare earth elements enrichment (La-Sm) with respect to the heavy rare earth elements (Eu-Lu), which have flat patterns. The trace element patterns for most basaltic andesites, andesites and dacites, that were emplaced between ~3 and ~0.5 Ma, display enrichment in the large-ion lithophile elements (LILE: Ba, K) and Pb relatively to the high-field-strength elements (HFSE: Nb, Ta), that are typical of subduction-related volcanic arcs. However, basalts, trachybasalts and some basaltic andesites, emplaced more recently (<0.5 Ma), display trace element patterns that suggest transitional magma type. The plio-quaternary volcanic rocks from this field were probably produced by tectono-magmatic processes related to the slab roll-back, and migration of the arc toward the trench at its present position. These tectonic processes produced the partial melting of a heterogeneous mantle source composed of enriched asthenospheric mantle products and subduction related components of the mantle wedge. <![CDATA[<b>Un estudio cronológico y químico de zircones de algunos diques y lentes de pegmatita de la zona central (Ayoquezco-Ejutla) del Complejo Oaxaqueño, sur de México</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1026-87742015000100010&lng=es&nrm=iso&tlng=es We carried out a geochronological and geochemical study of zircons from seven pegmatite intrusions collected from the central part (Zimatlán-Ayoquezco-Ejutla villages) of the Oaxacan Complex, southern Mexico. U-Pb ages and trace element chemistry were obtained by laser ablation inductively coupled plasma mass spectrometry (LA-ICP-MS). The objective of this work is to determine the time of pegmatite emplacement and its high grade metamorphism, if present, by U-Pb dating and identify its possible source and crystallization environment, using trace element concentrations in zircons. The geochronological study allowed to distinguish three main groups of pegmatites: post-tectonic, syntectonic, and pre-tectonic with respect to the granulite facies metamorphism event, which have ages in the ranges of 963 ± 7 to 977 ± 5 Ma, 980 ± 5 to 981 ± 7 Ma, and 1190 ± 7 to 1201 ± 5 Ma, respectively. The REE geochemistry in pegmatite zircons shows that the mechanism of pegmatite formation was in some cases magmatic, in others metamorphic or in between. It has been suggested before that all pegmatites of this region are "granitic" and are the result of a classical evolution of a felsic melt formed in situ during the anatexis of the Oaxacan Complex rocks. The interpretation of our chemical data indicates that the composition of the initial melt, from which each class of pegmatite was formed, can be ultramafic, alkaline or carbonatitic, and only one sample shows a granitic-like initial composition. This means that the pegmatites of the Oaxacan Complex are of diverse origin and only those of quartz-feldspar mineralogy are actually granitic in origin.<hr/>Hemos realizado un estudio geocronológico y geoquímico de los circones de siete pegmatitas colectadas en la zona central (Zimatlán-Ayoquezco-Ejutla) del Complejo Oaxaqueño, Sur de México. Las edades U-Pb y los elementos traza se obtuvieron mediante LA-ICP-MS. El objetivo de este trabajo es determinar la edad de emplazamiento de cada pegmatita y su metamorfismo de alto grado, si está presente, mediante datación U-Pb, así como identificar su posible roca fuente y ambiente de cristalización, usando los elementos traza en circón. Este estudio geocronológico ha permitido identificar tres grupos de pegmatitas: sintectónicas, post-tectónicas y pretectónicas, con respecto del evento metamórfico granulítico, que presentan edades en los rangos de 963 ± 7 a 977 ± 5 Ma, 980 ± 5 a 981 ± 7 Ma, y 1190 ± 7 a 1201 ± 5 Ma, respectivamente. La geoquímica de REE en circones muestra que el mecanismo de formación de las pegmatitas en algunos casos fue magmático, en otros - metamórfico, o una combinación de los dos. Se ha sugerido previamente que todas las pegmatitas de esta región son "graníticas" y son el resultado de la evolución clásica de un magma félsico formado in situ durante los procesos de anatexis de las rocas del Complejo Oaxaqueño. La interpretación de los análisis químicos indica que la composición inicial del fundido del cual derivan los cuerpos pegmatíticos puede ser ultramáfico, alcalino o carbonatítico, y sólo una muestra presenta una composición granítica original. Esto significa que las pegmatitas del Complejo Oaxaqueño son de origen diverso y sólo las de mineralogía cuarzo-feldespática son de origen granítico. <![CDATA[<b>Caracterizacion de propiedades magneticas y anisotropia de susceptibilidad magnetica de las brechas sueviticas del crater Cretacico-Paleogeno Chicxulub</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1026-87742015000100011&lng=es&nrm=iso&tlng=es Results of a paleomagnetic and magnetic fabrics study of the basal suevitic breccias in the Chicxulub impact crater, Yucatán platform, Gulf of Mexico are presented. The breccias were cored in the Yaxcopoil-1 borehole, which is located at about 62 km radial distance from the crater center. The impactite sequence in the Yaxcopoil-1 borehole is ~100 m thick and formed by six subunits with distinct petrographic and geochemical characteristics. Here we investigate the basal subunit interpreted as: a ground surge in the transient cavity, a melt breccia with clastic material, or an excavation flow from the ejecta curtain interacting with the ejecta plume collapse. Characterization of the magnetic fabrics using rock magnetics and anisotropy of magnetic susceptibility (AMS) are used to investigate on the emplacement mechanism of the suevites. Magnetic hysteresis and k-T curves show that the magnetic mineralogy is dominated by low-Ti titanomagnetites and magnetite. The AMS fabrics record mixtures of oblate and prolate ellipsoids and principal susceptibility axial distributions with relatively high angular scatter, related to turbulent high temperature conditions during ejecta emplacement. Magnetic fabric parameters and principal susceptibility axial distributions correlate with modal composition, relative contents and orientation of melt particles. Results are interpreted in terms of an emplacement mode as an early excavation flow that incorporated ground surge components.<hr/>En este trabajo se reportan los resultados de los estudios de fábrica magnética y paleomagnéticos de las brechas suevíticas basales en el cráter Chicxulub. Las brechas han sido muestreadas en los núcleos del pozo exploratorio Yaxcopoil-1, situado a ~62 km de distancia radial del centro del cráter en el sector sur. La secuencia de impactitas en el pozo Yaxcopoil-1 tiene un espesor de ~100 m y está conformada por seis subunidades con características petrográficas y químicas distintas. En este estudio se analiza la subunidad basal de la secuencia, que ha sido interpretada en términos de: (a) un flujo tipo surge basal dentro de la cavidad transiente de excavación, (b) una brecha de roca fundida con material clástico o (c) un flujo de excavación derivado de la cortina lateral de eyecta interactuando con el colapso de la pluma central de eyecta. El mecanismo de emplazamiento de las suevitas basales se investiga a partir de análisis de propiedades magnéticas y anisotropía de susceptibilidad magnética (AMS). Los datos de histéresis magnética, magnetización remanente isotermal y curvas de susceptibilidad en función de la temperatura k-T indican que la mineralogía magnética está dominada por titanomagnetitas pobres en titanio y magnetita. La fábrica AMS se caracteriza por una mezcla de fábricas con elipsoides oblados y prolados y una distribución de los ejes principales de susceptibilidad con alta dispersión angular, relacionadas con las condiciones de alta temperatura y turbulencia generadas durante el emplazamiento. Los parámetros de fábrica magnética y la distribución angular de los ejes principales de susceptibilidad correlacionan con la composición modal y concentraciones relativas y orientaciones preferenciales de las partículas de roca fundida. Los resultados apoyan un mecanismo de emplazamiento en términos de un flujo de excavación que incorpora componentes de un flujo tipo surge basal en la etapa temprana de la cavidad de excavación. <![CDATA[<b>Depósitos y paleogeografía del límite Cretácico-Paleógeno en Cuba occidental y central</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1026-87742015000100012&lng=es&nrm=iso&tlng=es Three types of Cretaceous/Paleogene (K/Pg) boundary deposits are widely distributed in western and central Cuba. Most deposits belong to type 1, with an original volume of circa 4000 km3 (Peñalver, Cacarajícara and Amaro formations), and contain in its lower part thick gravity flow deposits. Above the coarse clastics rests a monotonous, mainly massive calcarenite to calcilutite section (homogenite), settled from a hyperdense suspension. The Cacarajícara and Amaro formations accumulated in the southern border of the North American Mesozoic paleomargin, whereas the Peñalver Formation deposited in a southern basin, developed on the extinct Cuban Cretaceous volcanic arc. Type 1 deposits are similar to the "clastic carbonate unit" of Yucatán. Type 2 deposits (Deep Sea Drilling Project, DSDP, leg 77 sites 536, 540 and the "chaotic clastic complex" interbedded in the middle part of the Santa Clara Formation), are local, have thinner basal gravity flow accumulations, and, instead of homogenite, contain ejecta rich deposits. Type 3 deposits (Moncada Formation) are mainly built by reworked ejecta, accumulated during the pass of megatsunami waves, which also affected the upper levels of Type 1 and 2 deposits. We carefully searched for data on the sedimentology and geological setting of each deposit, in order to obtain a detailed picture of its paleogeographic framework. Our research shows that, in an area proximal to Chicxulub crater, the regional relief was a main factor controlling sediment features and distribution of the Mesozoic-Cenozoic boundary sections.<hr/>Tres tipos de capas del límite Cretácico-Paleógeno (K/Pg) están ampliamente distribuidas en Cuba occidental y central. El grueso pertenece a los depósitos del tipo 1 (originalmente unos 4000 km3; formaciones Peñalver, Cacarajícara y Amaro), que contienen en su porción inferior potentes depósitos de flujos gravitacionales. Encima descansa una sección mayormente masiva, calcarenítica a calcilutítica (homogenita), depositada a partir de suspensiones hiperdensas. Las formaciones Cacarajícara y Amaro se acumularon en el borde meridional del margen continental mesozoico norteamericano, mientras que la Formación Peñalver se depositó en una cuenca meridional, desarrollada sobre el extinto arco volcánico cretácico cubano. Los depósitos del tipo 1 son muy similares a la "unidad clástica carbonatada" de Yucatán. Los depósitos del tipo 2 (DSDP 536, 540 y el "complejo clástico caótico" intercalado en la Formación Santa Clara) son locales, con flujos gravitacionales basales menos potentes y, en lugar de la homogenita, sedimentos ricos en eyecta. Los depósitos del tipo 3 (Formación Moncada) están en gran parte constituidos de eyecta redepositada por olas de megatsunamis, las cuales afectaron también los niveles superiores de los tipos 1 y 2. Los autores revisamos cuidadosamente la información sedimentológica y el entorno geológico de cada depósito para lograr una imagen detallada de la paleogeografía regional. Nuestra investigación muestra que, en un área no lejana al cráter de Chicxulub, el relieve fue un factor fundamental en el control de los rasgos y distribución de los depósitos de la catástrofe en el tránsito Mesozoico/Cenozoico. <![CDATA[<b>Fe de erratas a Resultados del pozo San Lorenzo Tezonco y sus implicaciones en el entendimiento de la hidrogeología regional de la cuenca de México [Rev. Mex. </b><b>Cienc. Geol., 31 (2014), 64-75]</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1026-87742015000100013&lng=es&nrm=iso&tlng=es Three types of Cretaceous/Paleogene (K/Pg) boundary deposits are widely distributed in western and central Cuba. Most deposits belong to type 1, with an original volume of circa 4000 km3 (Peñalver, Cacarajícara and Amaro formations), and contain in its lower part thick gravity flow deposits. Above the coarse clastics rests a monotonous, mainly massive calcarenite to calcilutite section (homogenite), settled from a hyperdense suspension. The Cacarajícara and Amaro formations accumulated in the southern border of the North American Mesozoic paleomargin, whereas the Peñalver Formation deposited in a southern basin, developed on the extinct Cuban Cretaceous volcanic arc. Type 1 deposits are similar to the "clastic carbonate unit" of Yucatán. Type 2 deposits (Deep Sea Drilling Project, DSDP, leg 77 sites 536, 540 and the "chaotic clastic complex" interbedded in the middle part of the Santa Clara Formation), are local, have thinner basal gravity flow accumulations, and, instead of homogenite, contain ejecta rich deposits. Type 3 deposits (Moncada Formation) are mainly built by reworked ejecta, accumulated during the pass of megatsunami waves, which also affected the upper levels of Type 1 and 2 deposits. We carefully searched for data on the sedimentology and geological setting of each deposit, in order to obtain a detailed picture of its paleogeographic framework. Our research shows that, in an area proximal to Chicxulub crater, the regional relief was a main factor controlling sediment features and distribution of the Mesozoic-Cenozoic boundary sections.<hr/>Tres tipos de capas del límite Cretácico-Paleógeno (K/Pg) están ampliamente distribuidas en Cuba occidental y central. El grueso pertenece a los depósitos del tipo 1 (originalmente unos 4000 km3; formaciones Peñalver, Cacarajícara y Amaro), que contienen en su porción inferior potentes depósitos de flujos gravitacionales. Encima descansa una sección mayormente masiva, calcarenítica a calcilutítica (homogenita), depositada a partir de suspensiones hiperdensas. Las formaciones Cacarajícara y Amaro se acumularon en el borde meridional del margen continental mesozoico norteamericano, mientras que la Formación Peñalver se depositó en una cuenca meridional, desarrollada sobre el extinto arco volcánico cretácico cubano. Los depósitos del tipo 1 son muy similares a la "unidad clástica carbonatada" de Yucatán. Los depósitos del tipo 2 (DSDP 536, 540 y el "complejo clástico caótico" intercalado en la Formación Santa Clara) son locales, con flujos gravitacionales basales menos potentes y, en lugar de la homogenita, sedimentos ricos en eyecta. Los depósitos del tipo 3 (Formación Moncada) están en gran parte constituidos de eyecta redepositada por olas de megatsunamis, las cuales afectaron también los niveles superiores de los tipos 1 y 2. Los autores revisamos cuidadosamente la información sedimentológica y el entorno geológico de cada depósito para lograr una imagen detallada de la paleogeografía regional. Nuestra investigación muestra que, en un área no lejana al cráter de Chicxulub, el relieve fue un factor fundamental en el control de los rasgos y distribución de los depósitos de la catástrofe en el tránsito Mesozoico/Cenozoico.