Scielo RSS <![CDATA[Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas]]> http://www.scielo.org.mx/rss.php?pid=0185-127620070001&lang= vol. 29 num. 90 lang. <![CDATA[SciELO Logo]]> http://www.scielo.org.mx/img/en/fbpelogp.gif http://www.scielo.org.mx <![CDATA[<b>La máscara de "rayos X"</b>: <b>Historia de un artilugio iconográfico en el arte maya</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100001&lng=&nrm=iso&tlng= Este artículo estudia de forma cronológica y sistemática un diseño de la imaginería maya conocido como la máscara de "rayos X". La mayor parte de los ejemplos de esta máscara se encuentran en vasos y monumentos mayas del siglo VIII d. C., aunque existe un enigmático antecedente en las pinturas olmecas de la cueva de Oxtotitlan, así como un par de ejemplos en los murales de Cacaxtla. En las escenas de los vasos esta máscara se asocia con rituales o danzas de transformación, pero su empleo en los monumentos oficiales resalta condiciones específicas de acción o tensión psicológica que tienen que ver con la revitalización de antiguos símbolos teotihuacanos en contextos de fuego y guerra.<hr/>This article presents a chronological and systematic study of a design known in the context of Maya imagery as the "X ray" mask. Most instances of this mask can be found on Maya vases and monuments from the VIII Century AD, although there is an intriguing precedent to them in the Olmec paintings found in the Oxtotitlan cave, as well as a couple of examples in the murals of Cacaxtla. In scenes painted on vases, this mask is associated with transformation rituals or dances, but its use on official monuments underlines specific action conditions or psychological tension related to the revitalization of ancient Teotihuacan symbols in fire and war contexts. <![CDATA[<b>Rodrigo de la Piedra y su familia</b>: <b>Noticias preliminares acerca de un pintor del siglo XVII</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100002&lng=&nrm=iso&tlng= Se estudia a Rodrigo de la Piedra, artista gaditano, que se asentó en la ciudad de Puebla en el primer tercio del siglo XVII y formó parte de un grupo de pintores que forjaron los cimientos de lo que algunos han considerado una tradición pictórica poblana. No se les había prestado la debida importancia a estos artífices en los estudios recientes sobre pintura poblana virreinal, por ello es importante el estudio de Rodrigo de la Piedra, por su relevancia artística y debido a que se conoce poco sobre su vida, trayectoria y obras realizadas, pero también para aclarar algunas confusiones.<hr/>Rodrigo de la Piedra came to Puebla from Cadiz in the first third of the seventeenth century, joining a group of painters who laid the foundations of what is now regarded as a tradition specific to this Mexican city. Recent studies of painting in Puebla during the Viceroyalty have paid little attention to these artists. Rodrigo de la Piedra in particular was an important figure about whom very little is known - the details of his life, career and works being very much subject to confusion. This study, which sets out to shed a first light on the artist and clarify some confusions, is thus long overdue. <![CDATA[<b>Los inicios de la litografía en México</b>: <b>el periodo oscuro (1827-1837)</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100003&lng=&nrm=iso&tlng= A partir de una revisión acuciosa en archivos, colecciones públicas y particulares que conservan litografías, periódicos y otras fuentes primarias, el autor redescubre el panorama de los primeros años de la litografía en México, que van, según el mismo autor, de 1827 (año en que salió Claudio Linati del país), hasta 1837, cuando empieza el primer auge de esta técnica con la aparición de diversas publicaciones que demandan el trabajo de los litógrafos como el Mosaico Mexicano, editado por Ignacio Cumplido. Contradiciendo la tradicional idea de que en este periodo no se hizo nada, o casi nada en litografía, Arturo Aguilar repasa los primeros trabajos para los litógrafos mexicanos en este llamado "periodo oscuro". Es a través de talleres como los de Rocha y Fournier, donde los artistas mexicanos empezaron a descubrir sus capacidades en esta nueva técnica.<hr/>Through painstaking research involving lithographic prints, newspapers and other primary sources in archives and public and private collections, Arturo Aguilar brings to light the panorama of the first years of the lithograph in Mexico which, in this author's definition, extends from 1827 (the year in which Claudio Linati left the country) until 1837, when the technique came into its first flowering with the appearance of publications, such as Mosaico Mexicano, edited by Ignacio Cumplido, that made ample use of the work of lithographers. Dissenting from the traditionally held notion that during this period nothing, or next to nothing, was achieved in the field of lithography, Arturo Aguilar reviews the first works by Mexican artists during this so-called "dark age". It was in workshops like those of Rocha and Fournier that Mexican artists began to discover their potential in this new technique. <![CDATA[<b>Un espacio entre la religión y la diversión</b>: <b>el Paseo de las Cadenas (1840-1860)</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100004&lng=&nrm=iso&tlng= En este trabajo se estudia el Paseo de las Cadenas como ejemplo representativo de cómo el espacio residual entre la plaza y el atrio de la Catedral se utilizó como un elemento integrador entre dos espacios: el público y el privado. Se considera que estos espacios residuales se convierten en espacios públicos por el uso colectivo y la apropiación progresiva que hace de ellos la gente en sus usos cotidianos para transformarlos en lugar de encuentro, en sitio de expresión colectiva y de diversidad social y cultural. Este uso colectivo transformó entre 1840 y 1860 un espacio residual en un paseo público donde no sólo se materializaron las relaciones entre los habitantes de la ciudad, sino también, en el aspecto histórico-político, entre el poder civil y el religioso. Conocer la historia de este paseo permitirá entender la historia de la ciudad.<hr/>This article studies the Paseo de las Cadenas in Mexico City as a representative example of the way in which residual spaces become public. The space lying between the main square and the Cathedral atrium was one such space that linked two other spaces, one public and one private. Residual spaces become public as a result of their collective use and progressive appropriation by people in their everyday lives which transform them into meeting places and sites of collective expression and social and cultural diversity. Between 1840 and 1860 such collective use transformed a residual space into a public promenade where not only relations between the inhabitants of the city but also, at the politico-historical level, those between the civil and religious powers were instantiated. The history of this paseo may serve as a key to unlocking that of the city as a whole. <![CDATA[<b>Una estampa apocalíptica de los tiempos de la guerra cristera</b>: <b><i>El triunfo de Cristo Rey</i></b><b> de Gonzalo Carrasco Espinosa SJ</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100005&lng=&nrm=iso&tlng= Una pintura inédita de Gonzalo Carrasco, realizada en los últimos años de su vida, ofrece interesante material de reflexión sobre la iconografía de este pintor relacionada con el tema de la guerra cristera. En este boceto incorporó, a manera de citas, tanto imágenes representadas en otras obras suyas, como obras reconocidas y elementos del fotoperiodismo contemporáneo, poniendo todo ello al servicio de una "meditación al modo ignaciano", a manera de homilía pintada. Su forma de componer sus pinturas, refractaria a la incorporación de elementos plásticos de vanguardia, se vio fuertemente influenciada, en las últimas décadas de su vida, por elementos compositivos propios de la prensa ilustrada de su época, así como por una paleta más colorida y libre que la utilizada en sus tiempos de estudiante.<hr/>An unpublished painting by Gonzalo Carrasco, executed in the last years of his life, offers interesting material for reflection on this painter's iconography related with the subject of the Cristero war. In this sketch he incorporated, by way of quotations, images found in other works of his own, and also in well-known works and elements of contemporary photo-journalism, placing all this at the service of a "meditation in Ignatian mode", a sort of homily in painting. The composition of his paintings, although resisting the influences of the vanguard, showed a tendency, in the final decades of his life, to absorb elements characteristic of the illustrated press of his period, and to deploy a freer and more colorful palette than that used in his student period. <![CDATA[<b>Silvestre Revueltas</b>: <b>Periodo de las cuerdas (1929-1932)</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100006&lng=&nrm=iso&tlng= Silvestre Revueltas se encierra durante casi tres años -1929 a 1932- para realizar un ensayo importante, vital, fundar su estilo, empresa del asceta que se limita a la herramienta más exigente en música, la escritura para el cuarteto de cuerdas. A lo largo de ese tiempo su obra se mece entre dos polos: va de la abstracción al canto popular. O también, del tono íntimo al social. Este proceso le lleva a estudiarse con paciencia y celo, como si tratase de pintar una serie de autorretratos desde ángulos distintos. Aquí se gesta la semilla de la música revueltiana, el perfil y los rasgos del rostro cuya autenticidad va a escapar a un encierro parco y sin reto, el nacionalismo mexicano.<hr/>Silvestre Revueltas went into seclusion for almost three years (1929 to 1932) in order to devote himself to an important, vital enterprise, that of establishing his own style; this ascetic enterprise revolved around the most demanding task in music, the writing of string quartets. Throughout this period, his work moves between two poles: abstraction and popular song. Or, in other words, between the intimate and the social tonalities. This process led him to a patient and zealous study of himself, as if he were engaged in painting a series of self-portraits from different angles. Here, the seed of Revueltas' music was gestated, the profile and the features of the face whose authenticity lay in its escape from the unchallenging and sterile prison of Mexican nationalism. <![CDATA[<b>¿Una visión frustrada? Un lienzo de Miguel Cabrera y la residencia jesuita en la Maracaibo colonial</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100007&lng=&nrm=iso&tlng= Silvestre Revueltas se encierra durante casi tres años -1929 a 1932- para realizar un ensayo importante, vital, fundar su estilo, empresa del asceta que se limita a la herramienta más exigente en música, la escritura para el cuarteto de cuerdas. A lo largo de ese tiempo su obra se mece entre dos polos: va de la abstracción al canto popular. O también, del tono íntimo al social. Este proceso le lleva a estudiarse con paciencia y celo, como si tratase de pintar una serie de autorretratos desde ángulos distintos. Aquí se gesta la semilla de la música revueltiana, el perfil y los rasgos del rostro cuya autenticidad va a escapar a un encierro parco y sin reto, el nacionalismo mexicano.<hr/>Silvestre Revueltas went into seclusion for almost three years (1929 to 1932) in order to devote himself to an important, vital enterprise, that of establishing his own style; this ascetic enterprise revolved around the most demanding task in music, the writing of string quartets. Throughout this period, his work moves between two poles: abstraction and popular song. Or, in other words, between the intimate and the social tonalities. This process led him to a patient and zealous study of himself, as if he were engaged in painting a series of self-portraits from different angles. Here, the seed of Revueltas' music was gestated, the profile and the features of the face whose authenticity lay in its escape from the unchallenging and sterile prison of Mexican nationalism. <![CDATA[<b>Las 15 pinturas de Károly Markó en México</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100008&lng=&nrm=iso&tlng= Silvestre Revueltas se encierra durante casi tres años -1929 a 1932- para realizar un ensayo importante, vital, fundar su estilo, empresa del asceta que se limita a la herramienta más exigente en música, la escritura para el cuarteto de cuerdas. A lo largo de ese tiempo su obra se mece entre dos polos: va de la abstracción al canto popular. O también, del tono íntimo al social. Este proceso le lleva a estudiarse con paciencia y celo, como si tratase de pintar una serie de autorretratos desde ángulos distintos. Aquí se gesta la semilla de la música revueltiana, el perfil y los rasgos del rostro cuya autenticidad va a escapar a un encierro parco y sin reto, el nacionalismo mexicano.<hr/>Silvestre Revueltas went into seclusion for almost three years (1929 to 1932) in order to devote himself to an important, vital enterprise, that of establishing his own style; this ascetic enterprise revolved around the most demanding task in music, the writing of string quartets. Throughout this period, his work moves between two poles: abstraction and popular song. Or, in other words, between the intimate and the social tonalities. This process led him to a patient and zealous study of himself, as if he were engaged in painting a series of self-portraits from different angles. Here, the seed of Revueltas' music was gestated, the profile and the features of the face whose authenticity lay in its escape from the unchallenging and sterile prison of Mexican nationalism. <![CDATA[<b>Corrección e inspiración</b>: <b>Reflexiones en torno a una monografía sobre el fotógrafo Guillermo Kahlo</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100009&lng=&nrm=iso&tlng= Silvestre Revueltas se encierra durante casi tres años -1929 a 1932- para realizar un ensayo importante, vital, fundar su estilo, empresa del asceta que se limita a la herramienta más exigente en música, la escritura para el cuarteto de cuerdas. A lo largo de ese tiempo su obra se mece entre dos polos: va de la abstracción al canto popular. O también, del tono íntimo al social. Este proceso le lleva a estudiarse con paciencia y celo, como si tratase de pintar una serie de autorretratos desde ángulos distintos. Aquí se gesta la semilla de la música revueltiana, el perfil y los rasgos del rostro cuya autenticidad va a escapar a un encierro parco y sin reto, el nacionalismo mexicano.<hr/>Silvestre Revueltas went into seclusion for almost three years (1929 to 1932) in order to devote himself to an important, vital enterprise, that of establishing his own style; this ascetic enterprise revolved around the most demanding task in music, the writing of string quartets. Throughout this period, his work moves between two poles: abstraction and popular song. Or, in other words, between the intimate and the social tonalities. This process led him to a patient and zealous study of himself, as if he were engaged in painting a series of self-portraits from different angles. Here, the seed of Revueltas' music was gestated, the profile and the features of the face whose authenticity lay in its escape from the unchallenging and sterile prison of Mexican nationalism. <![CDATA[<b><i>In memoriam</i></b>: <b>Juana Gutiérrez Haces (1948-2007)</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100010&lng=&nrm=iso&tlng= Silvestre Revueltas se encierra durante casi tres años -1929 a 1932- para realizar un ensayo importante, vital, fundar su estilo, empresa del asceta que se limita a la herramienta más exigente en música, la escritura para el cuarteto de cuerdas. A lo largo de ese tiempo su obra se mece entre dos polos: va de la abstracción al canto popular. O también, del tono íntimo al social. Este proceso le lleva a estudiarse con paciencia y celo, como si tratase de pintar una serie de autorretratos desde ángulos distintos. Aquí se gesta la semilla de la música revueltiana, el perfil y los rasgos del rostro cuya autenticidad va a escapar a un encierro parco y sin reto, el nacionalismo mexicano.<hr/>Silvestre Revueltas went into seclusion for almost three years (1929 to 1932) in order to devote himself to an important, vital enterprise, that of establishing his own style; this ascetic enterprise revolved around the most demanding task in music, the writing of string quartets. Throughout this period, his work moves between two poles: abstraction and popular song. Or, in other words, between the intimate and the social tonalities. This process led him to a patient and zealous study of himself, as if he were engaged in painting a series of self-portraits from different angles. Here, the seed of Revueltas' music was gestated, the profile and the features of the face whose authenticity lay in its escape from the unchallenging and sterile prison of Mexican nationalism. <![CDATA[<b>György Ligeti (1923-2006)</b>: <b>Creatividad rebelde</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100011&lng=&nrm=iso&tlng= Silvestre Revueltas se encierra durante casi tres años -1929 a 1932- para realizar un ensayo importante, vital, fundar su estilo, empresa del asceta que se limita a la herramienta más exigente en música, la escritura para el cuarteto de cuerdas. A lo largo de ese tiempo su obra se mece entre dos polos: va de la abstracción al canto popular. O también, del tono íntimo al social. Este proceso le lleva a estudiarse con paciencia y celo, como si tratase de pintar una serie de autorretratos desde ángulos distintos. Aquí se gesta la semilla de la música revueltiana, el perfil y los rasgos del rostro cuya autenticidad va a escapar a un encierro parco y sin reto, el nacionalismo mexicano.<hr/>Silvestre Revueltas went into seclusion for almost three years (1929 to 1932) in order to devote himself to an important, vital enterprise, that of establishing his own style; this ascetic enterprise revolved around the most demanding task in music, the writing of string quartets. Throughout this period, his work moves between two poles: abstraction and popular song. Or, in other words, between the intimate and the social tonalities. This process led him to a patient and zealous study of himself, as if he were engaged in painting a series of self-portraits from different angles. Here, the seed of Revueltas' music was gestated, the profile and the features of the face whose authenticity lay in its escape from the unchallenging and sterile prison of Mexican nationalism. <![CDATA[<b>Nam June Paik</b>: <b>La muerte del maestro de los monitores</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100012&lng=&nrm=iso&tlng= Silvestre Revueltas se encierra durante casi tres años -1929 a 1932- para realizar un ensayo importante, vital, fundar su estilo, empresa del asceta que se limita a la herramienta más exigente en música, la escritura para el cuarteto de cuerdas. A lo largo de ese tiempo su obra se mece entre dos polos: va de la abstracción al canto popular. O también, del tono íntimo al social. Este proceso le lleva a estudiarse con paciencia y celo, como si tratase de pintar una serie de autorretratos desde ángulos distintos. Aquí se gesta la semilla de la música revueltiana, el perfil y los rasgos del rostro cuya autenticidad va a escapar a un encierro parco y sin reto, el nacionalismo mexicano.<hr/>Silvestre Revueltas went into seclusion for almost three years (1929 to 1932) in order to devote himself to an important, vital enterprise, that of establishing his own style; this ascetic enterprise revolved around the most demanding task in music, the writing of string quartets. Throughout this period, his work moves between two poles: abstraction and popular song. Or, in other words, between the intimate and the social tonalities. This process led him to a patient and zealous study of himself, as if he were engaged in painting a series of self-portraits from different angles. Here, the seed of Revueltas' music was gestated, the profile and the features of the face whose authenticity lay in its escape from the unchallenging and sterile prison of Mexican nationalism. <![CDATA[<b>Ulrich Müther (1934-2007)</b>: <b>El maestro constructor de la provincia de Rügen</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100013&lng=&nrm=iso&tlng= Silvestre Revueltas se encierra durante casi tres años -1929 a 1932- para realizar un ensayo importante, vital, fundar su estilo, empresa del asceta que se limita a la herramienta más exigente en música, la escritura para el cuarteto de cuerdas. A lo largo de ese tiempo su obra se mece entre dos polos: va de la abstracción al canto popular. O también, del tono íntimo al social. Este proceso le lleva a estudiarse con paciencia y celo, como si tratase de pintar una serie de autorretratos desde ángulos distintos. Aquí se gesta la semilla de la música revueltiana, el perfil y los rasgos del rostro cuya autenticidad va a escapar a un encierro parco y sin reto, el nacionalismo mexicano.<hr/>Silvestre Revueltas went into seclusion for almost three years (1929 to 1932) in order to devote himself to an important, vital enterprise, that of establishing his own style; this ascetic enterprise revolved around the most demanding task in music, the writing of string quartets. Throughout this period, his work moves between two poles: abstraction and popular song. Or, in other words, between the intimate and the social tonalities. This process led him to a patient and zealous study of himself, as if he were engaged in painting a series of self-portraits from different angles. Here, the seed of Revueltas' music was gestated, the profile and the features of the face whose authenticity lay in its escape from the unchallenging and sterile prison of Mexican nationalism. <![CDATA[<b><i>The Great Gallery of Sculpture</i></b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100014&lng=&nrm=iso&tlng= Silvestre Revueltas se encierra durante casi tres años -1929 a 1932- para realizar un ensayo importante, vital, fundar su estilo, empresa del asceta que se limita a la herramienta más exigente en música, la escritura para el cuarteto de cuerdas. A lo largo de ese tiempo su obra se mece entre dos polos: va de la abstracción al canto popular. O también, del tono íntimo al social. Este proceso le lleva a estudiarse con paciencia y celo, como si tratase de pintar una serie de autorretratos desde ángulos distintos. Aquí se gesta la semilla de la música revueltiana, el perfil y los rasgos del rostro cuya autenticidad va a escapar a un encierro parco y sin reto, el nacionalismo mexicano.<hr/>Silvestre Revueltas went into seclusion for almost three years (1929 to 1932) in order to devote himself to an important, vital enterprise, that of establishing his own style; this ascetic enterprise revolved around the most demanding task in music, the writing of string quartets. Throughout this period, his work moves between two poles: abstraction and popular song. Or, in other words, between the intimate and the social tonalities. This process led him to a patient and zealous study of himself, as if he were engaged in painting a series of self-portraits from different angles. Here, the seed of Revueltas' music was gestated, the profile and the features of the face whose authenticity lay in its escape from the unchallenging and sterile prison of Mexican nationalism. <![CDATA[<b><i>La memoria compartida</i></b>: <b><i>España y la Argentina en la construcción de un imaginario cultural (1898-1950)</i></b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100015&lng=&nrm=iso&tlng= Silvestre Revueltas se encierra durante casi tres años -1929 a 1932- para realizar un ensayo importante, vital, fundar su estilo, empresa del asceta que se limita a la herramienta más exigente en música, la escritura para el cuarteto de cuerdas. A lo largo de ese tiempo su obra se mece entre dos polos: va de la abstracción al canto popular. O también, del tono íntimo al social. Este proceso le lleva a estudiarse con paciencia y celo, como si tratase de pintar una serie de autorretratos desde ángulos distintos. Aquí se gesta la semilla de la música revueltiana, el perfil y los rasgos del rostro cuya autenticidad va a escapar a un encierro parco y sin reto, el nacionalismo mexicano.<hr/>Silvestre Revueltas went into seclusion for almost three years (1929 to 1932) in order to devote himself to an important, vital enterprise, that of establishing his own style; this ascetic enterprise revolved around the most demanding task in music, the writing of string quartets. Throughout this period, his work moves between two poles: abstraction and popular song. Or, in other words, between the intimate and the social tonalities. This process led him to a patient and zealous study of himself, as if he were engaged in painting a series of self-portraits from different angles. Here, the seed of Revueltas' music was gestated, the profile and the features of the face whose authenticity lay in its escape from the unchallenging and sterile prison of Mexican nationalism. <![CDATA[<b><i>Architecture</i></b>: <b><i>Sculpture</i></b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762007000100016&lng=&nrm=iso&tlng= Silvestre Revueltas se encierra durante casi tres años -1929 a 1932- para realizar un ensayo importante, vital, fundar su estilo, empresa del asceta que se limita a la herramienta más exigente en música, la escritura para el cuarteto de cuerdas. A lo largo de ese tiempo su obra se mece entre dos polos: va de la abstracción al canto popular. O también, del tono íntimo al social. Este proceso le lleva a estudiarse con paciencia y celo, como si tratase de pintar una serie de autorretratos desde ángulos distintos. Aquí se gesta la semilla de la música revueltiana, el perfil y los rasgos del rostro cuya autenticidad va a escapar a un encierro parco y sin reto, el nacionalismo mexicano.<hr/>Silvestre Revueltas went into seclusion for almost three years (1929 to 1932) in order to devote himself to an important, vital enterprise, that of establishing his own style; this ascetic enterprise revolved around the most demanding task in music, the writing of string quartets. Throughout this period, his work moves between two poles: abstraction and popular song. Or, in other words, between the intimate and the social tonalities. This process led him to a patient and zealous study of himself, as if he were engaged in painting a series of self-portraits from different angles. Here, the seed of Revueltas' music was gestated, the profile and the features of the face whose authenticity lay in its escape from the unchallenging and sterile prison of Mexican nationalism.