Scielo RSS <![CDATA[Acta zoológica mexicana]]> http://www.scielo.org.mx/rss.php?pid=0065-173720030003&lang=es vol. num. 90 lang. es <![CDATA[SciELO Logo]]> http://www.scielo.org.mx/img/en/fbpelogp.gif http://www.scielo.org.mx <![CDATA[<b>Diseño de un programa de seguimiento de poblaciones de cánidos silvestres en ambientes esteparios de la Patagonia, Argentina</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0065-17372003000300001&lng=es&nrm=iso&tlng=es La gestión de la fauna silvestre debe basarse en sólida información de base. Ello incluye el seguimiento de poblaciones para ayudar a mantenerlas en tamaños próximos a aquellos previamente fijados. El desarrollo de programas de seguimiento requiere de una considerable planificación y evaluación estadística antes de su implementación. El objetivo de nuestro trabajo fue desarrollar un programa de seguimiento para dos especies de cánidos silvestres en Patagonia: el zorro colorado (Pseudalopex culpaeus) y el zorro gris (P. griseus). Tratamos de averiguar, utilizando el programa MONITOR, cual debería ser el esfuerzo de muestreo anual para detectar una disminución del 50% de la población actual en los próximos 5 años (esto es una tasa anual de -12,94%), o en los próximos 10 años (una tasa anual de -6.70%), satisfaciendo una potencia mínima del 80%. El trabajo de campo se realizó en el área protegida "Monumento Natural Bosques Petrificados", Provincia de Santa Cruz, Argentina. Como estimador de la abundancia de los zorros se utilizaron las visitas a líneas de estaciones de cebado. El costo ambiental de cometer un error de Tipo II es mayor que el de cometer uno de Tipo I, por lo que utilizamos alternativamente tres niveles de α: 0.05, 0.10 y 0.15. Probamos también un esfuerzo de muestreo (número de líneas de estaciones de cebado) creciente, activándolas una, dos y hasta tres veces por año. Como valores iniciales para alimentar el programa MONITOR utilizamos la media y desviación estándar del índice de visita a cada una de las 20 líneas que se instalaron en el área de estudio. Para detectar una disminución del 50% en cinco años cualquier programa de seguimiento poblacional deberá basarse al menos en dos repeticiones anuales de las estaciones de cebado. Un programa de seguimiento accesible a las disponibilidades del área protegida sería aquel diseñado para detectar una disminución del 50% en diez años (-6.7% anual), con un α de 0.10 y un esfuerzo de 16 líneas, activadas una vez por año y revisadas durante dos o tres noches consecutivas. Se proponen alternativas para utilizar solo la primer noche de muestreo, de forma que los resultados sean luego comparables con los de experiencias de estaciones de olor en otras regiones de la Patagonia. La puesta en marcha de programas como el aquí presentado servirán para la toma de decisiones a organizaciones encargadas de la gestión de la fauna silvestre, autorizando o prohibiendo extracciones destinadas al mercado peletero. Servirían también para conocer a tiempo incrementos poblacionales, permitiendo así tomar medidas preventivas tendentes a disminuir conflictos con la actividad ganadera.<hr/>Wildlife management decisions should be based on solid baseline information, with monitoring populations as a necessary activity whenever the management objective is maintaining abundance at a previously stated level. Developing a monitoring program requires careful experimental and statistical considerations in order to get confidence about its capability in detecting predefined trends. Our objective was to develop a monitoring program for two canid species (the Grey Fox Pseudalopex griseus and the Culpeo Fox P. culpaeus), based on visitation indices to bait stations. Using MONITOR software we estimated the sampling effort necessary to detect a 50% decrease in their populations during the next 5 years (annual rate of -12,94%) and during the next 10 years (annual rate of -6,70%), with a minimum power of 80%. We assume that the environmental cost of making a Type II error (failing to detect a real population trend) is greater than that of making a Type I error (sounding a false alarm) and used three alpha levels 0.05, 0.10 and 0.15. We also tested an increasing sampling effort (number of bait stations lines), and activating them during one, two and up to three times in a single year. We fed the MONITOR program with the mean visitation index to the 20 transects activated on several occasions during the previous year in the study area. In order to detect a 50% decrease over the next 5 years, any monitoring program should be based on at least two annual replicates of the bait stations. A monitoring program accessible to the protected area manpower and financial resources and considering the conservation status of the target species would be one developed to detect a 50% decrease over the next 10 years, activating 16 lines once a year, during two or three consecutive nights and an alpha of 0.10. We also discuss alternatives to use only the first nigh of visit in order to assimilate bait stations to scent stations and make these results comparable with other studies in Patagoniqa, Argentina. Monitoring programs like the one presented here would be valuable to help managers when deciding about harvest quotas for the fur trade, or anticipating conflicts and solutions with sheep rangers by detecting increasing trends in Culpeo populations. <![CDATA[<b>Análisis panbiogeográfico de las especies de <i>Heterolinus</i> y <i>Homalolinus</i> (Coleoptera: Staphylinidae: Xantholinini)</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0065-17372003000300002&lng=es&nrm=iso&tlng=es Se llevó a cabo un análisis panbiogeográfico de la distribución de las especies de Heterolinus Sharp y Homalolinus Sharp con el fin de contribuir al estudio de las relaciones biogeográficas de Mesoamérica. Las tres especies de Heterolinus se distribuyen principalmente en el noroeste de América del Sur, solo H. basiniger Márquez se ha registrado además en Costa Rica. Las especies de Homalolinus se distribuyen en México, América Central, y solo tres se registran para América del Sur, una de ellas endémica de Ecuador. México es el país con el mayor número de especies de Homalolinus (16), seguido por Costa Rica (12), Guatemala (8) y Panamá (7). Mediante el análisis de trazos, se obtuvieron seis trazos generalizados: Eje Volcánico Transmexicano, Sierra Madre Oriental, Sierra Madre del Sur, Mesoamericano septentrional, Mesoamericano meridional y Sudamericano del noroeste. Se identificó un nodo en la confluencia de los cuatro primeros trazos generalizados en el área de la Sierra de Juárez, Oaxaca. Las barreras propuestas por Halffter (1987), como el Istmo de Tehuantepec, las tierras bajas de Nicaragua y el Istmo de Panamá, se identificaron como posibles eventos de vicarianza. La distribución de los taxones estudiados apoya la propuesta de trazos generalizados de Morrone y Márquez (2001).<hr/>A panbiogeographic analysis was carried out to analyze the geographical distribution of Heterolinus Sharp and Homalolinus Sharp species, in order to contribute to the study of the biogeographical relationships of Mesoamerica. The three Heterolinus species are distributed mainly in northwestern South America, but H. basiniger Márquez is also recorded from Costa Rica. Homalolinus species are ranged mainly in Mexico and Central America, with only three species found in South America, one of them endemic to Ecuador. Mexico is the country with the highest number of Homalolinus species (16), followed by Costa Rica (12), Guatemala (8), and Panama (7). Based on a track analysis, six generalized tracks were recognized: Transmexican Volcanic Belt, Sierra Madre Oriental, Sierra Madre del Sur, northern Mesoamerican, southern Mesoamerican, and northwestern South American. A node was found in the Sierra de Juárez, Oaxaca, based on the confluence of the four former generalized tracks. The barriers proposed by Halffter (1987), namely, the Isthmus of Tehuantepec, the lowlands of Nicaragua, and the Isthmus of Panama, were identified as probable vicariance events. The distributions of the studied species agree with the generalized tracks proposed by Morrone and Márquez (2001). <![CDATA[<b>Gamma diversity</b>: <b>derived from and a determinant of Alpha diversity and Beta diversity. An analysis of three tropical landscapes</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0065-17372003000300003&lng=es&nrm=iso&tlng=es Utilizando tres grupos taxonómicos en este trabajo examinamos como las diversidades alfa y beta influyen en la riqueza de especies de un paisaje (diversidad gamma), así como el fenómeno recíproco. Es decir, como la riqueza en especies de un paisaje (un fenómeno histórico-biogeográfico) contribuye a determinar los valores de la diversidad alfa por sitio, por comunidad, la riqueza acumulada de especies por comunidad y la intensidad del recambio entre comunidades. Los grupos utilizados son dos subfamilias de Scarabaeoidea: Scarabaeinae y Geotrupinae, y la familia Silphidae. En todos los análisis los tres grupos taxonómicos son manejados como un grupo indicador: los escarabajos copronecrófagos. De una manera lateral se incluye información sobre la subfamilia Aphodiinae (Scarabaeoidea), escarabajos coprófagos no incorporados al manejo del grupo indicador. Los paisajes estudiados son tres (tropical, de transición y de montaña), situados en un gradiente altitudinal en la parte central del estado de Veracruz. Partimos de las premisas siguientes. La diversidad alfa de un grupo indicador refleja el número de especies que utiliza un mismo ambiente o recurso en un lugar o comunidad. La diversidad beta espacial se relaciona con la respuesta de los organismos a la heterogeneidad del espacio. La diversidad gamma depende fundamentalmente de los procesos histórico-geográficos que actúan a nivel de mesoescala y está también condicionada por las diversidades alfa y beta. Es a nivel de paisaje o mesoescala donde las acciones humanas como cambio y fragmentación de comunidades, tienen sus efectos más importantes, efectos que en muchas ocasiones escapan al análisis ecológico puntual. En el conjunto de los tres paisajes se realizaron muestreos regulares en 67 sitios, más muestreos complementarios en 69 lugares más. Se estudiaron 26 tipos de comunidades vegetales. Se capturó un total de 16,152 ejemplares de 60 especies, 52 especies de Scarabaeinae, 4 de Geotrupinae y 4 de Silphidae. En el paisaje tropical la comunidad más rica en especies es la selva baja caducifolia; en el paisaje de transición es el bosque mesófilo. Ambas, son las comunidades naturales más importantes de sus pisos altitudinales. Por el contrario, en el paisaje de montaña la mayor riqueza se encuentra en praderas y potreros, un tipo de comunidad favorecido o incluso creado por la intervención humana. Esto se explica por la expansión a estos lugares de especies heliófilas del Altiplano mexicano. En el paisaje tropical los potreros presentan una riqueza en especies próxima a la de las selvas, pero una composición parcialmente diferente, caracterizada por la dominancia de especies heliófilas y coprófagas, a las que se suman las especies más ubicuistas compartidas con la selva. En el paisaje de transición se puso en relieve la importancia para la conservación de la fauna del bosque mesófilo, de los cafetales de sombra poliespecífica. Estos cafetales, el tipo de comunidad con cubierta arbórea que ocupa la mayor superficie en este paisaje, permiten a los grupos estudiados la intercomunicación entre los fragmentos remanentes de bosque mesófilo. Para los escarabajos que constituyen el grupo indicador, a nivel de paisaje (no puntualmente) la fragmentación de las comunidades naturales no parece haber ocasionado pérdidas en el número de especies. Aparentemente, la perturbación humana ha sido superada por razones distintas en cada paisaje. En el tropical porque existe una fauna heliófila característica de los potreros, fauna que incluso ha aumentado con dos especies invasoras recientes. En el paisaje de transición por el efecto de los cafetales de sombra poliespecífica que crean una matriz de intercomunicación. En el de montaña porque la expansión de las praderas ha ampliado las condiciones favorables para las especies heliófilas. Estos resultados no tienen forzosamente que repetirse con otros grupos de organismos.<hr/>Using three taxonomic groups of beetles we examine how alpha and beta diversity influence the species richness of a landscape (gamma diversity), and vice versa. That is, how the species richness of a landscape - which is a historical and biogeographical phenomenon - contributes to the values of alpha diversity (1) at a given site, (2) in a community, (3) in terms of cumulative species richness by community, and also contributes to (4) the intensity of species exchange between communities. To explore this question, we used two subfamilies of Scarabaeoidea: Scarabaeinae and Geotrupinae, and the family Silphidae. In all analyses these three taxonomic groups are considered as a single indicator group: the copronecrophagous beetles. Information is also included on the subfamily Aphodiinae (Scarabaeoidea), coprophagous beetles not included in the indicator group. Several types of vegetation located in three landscapes (tropical, transition and mountain) were studied, and these are located along an altitudinal gradient in the central part of the state of Veracruz, Mexico. We base this study on the following concepts. The alpha diversity of an indicator group reflects the number of species that use a given environment or resource in a given place or community. Spacial beta diversity is related to the response of organisms to spatial heterogeneity. Gamma diversity depends primarily on the historical and geographic processes that operate on the mesoscale level and is also affected by alpha and beta diversity. It is on this scale of landscape that human actions, such as the modification and fragmentation of vegetation, have their most important effects. These are, however, often beyond the scope of ecological analyses carried out on a local scale. In the three landscapes, sampling was carried out regularly at 67 sites, with complementary sampling at another 69 sites. Twenty-six types of vegetation communities were studied. A total of 16,152 specimens representing 60 species were captured (52 species of Scarabaeinae, 4 Geotrupinae and 4 Silphidae). In the tropical landscape the community richest in species was low deciduous forest. In the transition landscape, cloud forest was the richest. Each of these communities is the most representative of their respective altitudinal bands. In contrast, the greatest species richness in the mountain landscape occurred in the mountain grasslands and pastures; types of community favoured by or even created by human intervention. This is explained by the expansion of heliophilous species from the Mexican High Plateau into these areas. In the tropical landscape the species richness of the pastures is similar to that of its forests, but with a partially different composition which is characterized by the dominance of heliophilous and coprophagous species; the latter, in addition to the more ubiquitous species that are shared with the tropical forest. In the transition landscape the cloud forest and the coffee plantations with polyspecific shade are important in the context of conserving the fauna. This type of community offers arboreal cover and occupies the majority of this landscape, allowing the groups of insects studied to move between remnant fragments of cloud forest. On the landscape scale but not locally, the fragmentation of natural communities does not appear to have reduced the number of species for the beetles of the indicator group. In each landscape disturbance by human activity appears to have been overcome for distinct reasons. In the tropical landscape we find the heliophilous beetle fauna characteristic of pastures, and this has increased by two species of recent invaders. In the transition landscape, the coffee plantations with polyspecific shade create a communication matrix, while in the mountain landscape the expansion of the mountain pastures has made conditions more favourable for heliophilous species. These results are not necessarily expected for other groups of organisms. <![CDATA[<b>Área de actividad, movimiento y organización social de <i>Heteromys gaumeri</i> Allen y Chapman, 1897 (Rodentia: Heteromyidae) en una selva mediana subcaducifolia de Yucatán, México</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0065-17372003000300004&lng=es&nrm=iso&tlng=es Se documentó la dinámica del Área de Actividad (AA) y el comportamiento social de Heteromys gaumeri en una selva mediana subcaducifolia al sur de Yucatán. Se usó el método de captura-recaptura durante cuatro noches por mes de enero de 2000 a diciembre de 2001. El 34% (n=174) de la población total fue residente, 49% fueron machos y 51% hembras. Las hembras presentaron mayor permanencia que los machos (p<0.05). En ambos sexos las AA y las distancias máximas recorridas (DMR) de los adultos fueron mayores que las de los inmaduros (p<0.05) y la estacionalidad no las afectó. Las hembras reproductivas (gestantes y postlactantes) presentaron menores AA y DMR que las no reproductivas (p<0.05), mostrando un comportamiento territorial. La sobreposición de las AA fue baja para ambos sexos y estados reproductivos. En lluvias los machos adultos tuvieron una mayor sobreposición que las hembras (p<0.05). Los resultados obtenidos sugieren que H. gaumeri es una especie social, con un sistema de parejas promiscuo.<hr/>The purpouse of this study was to examinate the dynamics of Home Range (HR) and the social behaviour of Heteromy sgaumeri in the semidesiduos tropical forest of the south of Yucatan. We used the mark-and-release technique during four nights per month, from January 2000 to December 2001. Thirty four percent (n=174) of the total population was resident being 49% males and 51% females. The females had longer residence than the males (p<0.05). For both sexes home range (HR) and maximum distance moved (MDM) (p<0.05) were higher for adults than for yuongs, seasonality did not affect them (p&gt;0.05). Reproductive females were territorial and had lower HR and MDM than no reproductive females (p<0.05). Males and females had similar HR (p&gt;0.05), males did not show territoriality. The total overlapping of HR was low for both sexes and both reproductive conditions. In the rain season reproductive males had a higher overlapping percentage than that of reproductive females (p<0.05). The results suggest that H. gaumeri is a social species with a promiscuous mate system. <![CDATA[<b>Descripción de dos nuevas especies de <i>Trialeurodes</i> (Cockerell) (Homoptera: Aleyrodidae) y clave para las especies de México</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0065-17372003000300005&lng=es&nrm=iso&tlng=es En el presente estudio se describen dos especies de mosca blanca del género Trialeurodes, con base en las características de sus cubiertas pupales en preparaciones en portaobjetos para microscopia óptica. Una de las especies corresponde a Trialeurodes amealcensis sp. nov., colectada en Quercus en los estados de Querétaro y Tlaxcala. La especie de Trialeurodes ipomoeae sp. nov. se encontró en Ipomoea arborescens (Humb. & Bonpl.) G. Don. en los estados de Morelos y Puebla. Se incluye una clave para la identificación de especies del género Trialeurodes de México y se proporcionan figuras de las especies descritas.<hr/>Two new species of the whitefly genus Trialeurodes are described based on pupal case characteristics of specimens that were mounted on slides for microscopic examination. Trialeurodes amealcensis sp. nov. was collected on Quercus in the states of Querétaro and Tlaxcala, the other species, Trialeurodes ipomoeae sp. nov. was found on Ipomoea arborescens (Humb. & Bonpl.) G. Don in the states of Morelos and Puebla. A key to the Mexican species of Trialeurodes and figures of described species are included. <![CDATA[<b>An annotated list of the species-group names applied to the lizard genus <i>Sceloporus</i></b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0065-17372003000300006&lng=es&nrm=iso&tlng=es Se presenta una lista alfabética de todos los nombres (196) de especies y subespecies aplicados o que han sido propuestos para las lagartijas del género Sceloporus. Esta lista incluye: la cita original, persona que propuso el nombre, localidad tipo, el nombre común en inglés, estado actual, prioridad de la combinación, grupo al que se asigna y etimología. Se han admitido como válidos 23 grupos de especies, 91 especies (66 monotípicas) y 153 especies y subespecies.<hr/>An alphabetically-arranged list of all (196) species-group names ever proposed or used in the genus Sceloporus is presented, with citations of the original proposal, onomatophore, type locality, English standard names, current status, combination priority, group assignment, and etymology. Twenty-three species groups, 91 species (66 monotypic) and 153 species- group names are recognized as valid. <![CDATA[<b>Análisis histórico de la clasificación de los coleoptera Scarabaeoidea o Lamellicornia</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0065-17372003000300007&lng=es&nrm=iso&tlng=es Se presenta una revisión histórica del proceso de clasificación y el desarrollo de la sistemática de los Lamellicornia o Scarabaeoidea (Insecta: Coleoptera), dividida en tres períodos. El análisis comprende un estudio histórico-comparativo sobre el desarrollo del tipo y número de caracteres, así como el número y características de los géneros y agrupamientos en taxones supragenéricos. El primer período abarca 14 autores en diferentes fechas, iniciando en 1735 con Linné y terminando en 1856 con Lacordaire. En este período se abordan trabajos anteriores a la publicación del "Origen de las Especies", por lo cual las ideas evolucionistas darwinianas no tuvieron influencia sobre la sistemática del grupo. En el segundo período se presenta una comparación de las propuestas de clasificación de los Coleoptera Scarabaeoidea, publicadas entre 1869 y 1955 por 17 autores de trabajos faunísticos y taxonómicos regionales o en catálogos mundiales. Se destacan los principales caracteres morfológicos utilizados para la separación supragenérica y las inovaciones introducidas por cada uno de ellos, señalando en su caso, la posible influencia de las teorías de Darwin. Se concluye que el esquema general de clasificación durante este período no cambió substancialmente con respecto al de Burmeister o Lacordaire, y que las ideas evolucionistas tuvieron poca repercusión en estas clasificaciones, las cuales son más complejas que las del primer período, sobre todo por la adición de más de 11,000 especies nuevas obtenidas durante 80 años de exploraciones mundiales. En el tercer período se resumen y analizan las propuestas de clasificación publicadas entre 1957 y 2001 por 28 autores de monografías, estudios faunísticos y claves regionales, artículos sobre morfología comparativa, y trabajos expresamente enfocados al esclarecimiento de las relaciones filéticas y los procesos evolutivos de los Scarabaeoidea en conjunto, o por grupos supragenéricos particulares de esta superfamilia. En la mayor parte de estos estudios es evidente la influencia de las teorías sobre la evolución orgánica, y se observa como progresivamente se busca que las clasificaciones reflejen las relaciones entre sus elementos, principalmente a través de enfoques feneticistas y cladistas.<hr/>This study presents an historic analysis of the classification process of the Scarabaeoidea (Insecta: Coleoptera). The analysis is divided in three periods including 59 authors, beginning with Linné in 1735, and finishing in 2001 with Pretorius and Scholtz. The first period (1735-1856) was chosen, since it encompasses a time period prior to the publication of Darwin's "The Origin of Species", and is therefore a classification process arguably free of any Darwinian evolutionary influences. There was a very quick development, in a relatively short period of time (1735-1796), in the number and type of characters used for classification purposes. On some occasions, certain authors reverted to the pre-Linnean tradition of using ecological characters. Likewise, the hierarchic structure of classifications developed rapidly into systems that any modern taxonomist can relate to. Authors like Linné, Fabricius and Latreille, who worked for long periods of time developing classificatory systems, always revolutionized systematics in their very first study. Later on, they remained conservative and made improvements only to the details of systematics. By 1856, the classification of the scarab beetles looks very akin to any present-day system. It is obvious that classifications similar to modern ones can be approximated without having to rely on Darwinian evolutionary principles. The second period (1869-1955) includes a comparative synthesis on the classification of the Coleoptera Lamellicornia based on faunistic and taxonomic works dealing with species from Central America, Europe, India and Indochina, as well as classic world wide checklists, that are representatives of the taxonomical criteria of 17 authors; the possible influence of Darwin's theories is discussed for each classification. Apparently, the main structure of the classification of scarab beetles during this time does not show substantial changes in relation with the proposals of Burmeister or Lacordaire. A large number of new morphological characters were added to the traditional ones, but the family level characters and their use were nearly the same as in the middle of the XIX century. Male genital capsules, internal organs and structures of the immature stages were cited for the first time as useful taxonomic characters, but as accesories of the traditional adult characters. Relations between the groups were eventually exposed as dendrogrames by Sharp and Muir (1912), Paulian (1948) and Crowson (1955), but without clear references to evolutionary theories. These classifications were more complex than the preceding ones, because of the addition of nearly 11,000 new species discovered along 80 years of world exploration. The third period (1957-2001) resumes and analyzes the classification proposals undertaken by 28 authors, based on monographs, faunal studies, keys for regional fauna, papers on comparative morphology, and studies specifically devoted to the understanding of phyletic relationships and evolutionary processes in Scarabaeoidea, for the whole group or for suprageneric groupings of this superfamily. One can detect the patent influence of organic evolution theories on these studies, as well as a progressive reflection of relationships in the proposed classifications, mainly through the use of cladistic and pheneticist approaches. Lately, molecular approaches have also been recruited; but even with all this technology, the main problem remains that most studies do not consider all the diversity of the Scarabaeoidea in one single analysis. Mention must be made of Endrödi's study (1966), who is the first to consider the whole group in analytic and comparative style, proposing to subdivide the Lamellicornia into five families: Scarabaeidae, Melolonthidae, Trogidae, Passalidae and Lucanidae. This proposal has been supported by Martínez (1970-1990), Machatschke (1972-1974), and Morón (1976-2002). So far, no one has refuted this proposal by doing an equivalent or more modern analysis of his grouping. Medvedev (1976) and Iablokoff-Khnzorian (1977) have also made comparative studies, which, like Endrödi's proposal, have not been accepted by English speaking authors. Paulian's (1948-1988) and Balthasar's (1963) proposals were based mainly on the action of elevating subfamilies to the family status, so they do not really represent a new proposal. Using different points of view Lawrence and Newton (1982, 1995) and Scholtz (1990-1995) have supported Crowson's (1955-1981) proposals of 6-10 families of Scarabaeoidea. Historical, economic and sociopolitical factors have been influencing the development of the schools of systematics during the XX century. American authors have supported most of the time classificatory schemes that go against dividing the Scarabaeoidea, although lately they have started to adopt the 12 families scheme of Lawrence and Newton. On the other hand, European authors have tended to favor groupings with as many as 25 families, as proposed by Paulian and Balthasar. Although the studies undertaken by the South African school show a stronger methodological basis, the proposal of 15 families has not been accepted by Lawrence and Newton, although they have incorporated a great part of its structure. This last proposal shows still several problems to be solved in the family that includes the Scarabaeinae, Aphodiinae, Melolonthinae, Dynastinae, Rutelinae, and Cetoniinae; but it is shown by Jameson and Ratcliffe (2002) as the contemporary option to frame the study of the Scarabaeoidea. <![CDATA[<b><i>Proculus</i>, giant Latin-American passalids</b>: <b>revision, Phylogeny and Biogeography</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0065-17372003000300008&lng=es&nrm=iso&tlng=es El género Proculus y sus cinco especies conocidas son redescritas, además se describe Proculus jicaquei sp. nov. Son sinonimizados: P. beckeri Zang, 1905 (syn. nov.) y P. densipennis Casey, 1914 (syn. nov.) con P. opacipennis (Thompson, 1857); P. mandibularis Casey, 1914 (syn. nov.) con P. burmeisteri Kuwert, 1891; y P. kraatzi Kuwert, 1898 (syn. nov.) y P. magister Casey, 1897 (syn. nov.) con P. mniszechi Kaup, 1868. Se incluyen claves de los adultos y las larvas, e información biogeográfica sobre cada especie. El género se distribuye desde México hasta Colombia. Proculus mniszechi es parapátrica con P. burmeisteri, aunque son parcialmente simpátridas, en la Sierra de las Minas, Sierra de Santa Cruz y Sierra de los Cuchumatanes de Guatemala, P. mniszechi se encuentra en un tipo de bosque mesófilo por arriba de los 1500 m y P. opacipennis se encuentra en otro tipo de bosque mesófilo por abajo de los 1500 m. Proculus opacipennis tiene una relación similar con P. opacus en la Sierra de los Cuchumatanes, donde P. opacus aparentemente reemplaza a P. mniszechi. Proculus goryi (Melly, 1833) se encuentra en la cadena de volcanes de la costa pacífica de Guatemala y Chiapas, México. Proculus jicaquei sp. nov. unicamente es conocida de una localidad de las montañas al noroeste de Yoro, Honduras. La hipótesis filogenética muestra que P. jicaquei está más relacionada con P. goryi, estas dos especies forman el clado hermano de todas las otras especies de Proculus. En tanto que P. mniszechi y P. burmeisteri son taxa hermanos, como por su parte lo son P. opacus y P. opacipennis.<hr/>The genus and its five known species are redescribed and P. jicaquei sp. nov. is described. Synonymies include P. beckeri Zang, 1905 with P. opacipennis (Thompson, 1857) (new synonymy), P. mandibularis Casey, 1914 with P. burmeisteri Kuwert, 1891 (new synonymy), P. magister Casey, 1897 with P. mniszechi Kaup, 1868 (new synonymy), P. densipennis Casey, 1914 with P. opacipennis (Thompson, 1857) (new synonymy), and P. kraatzi Kuwert, 1898 with P. mniszechi Kaup, 1868 (new synonymy). We include a phylogenetic analysis, keys for larvae and adults, and biogeographic information for each species. The genus occurs from Mexico to Colombia. Proculus mniszechi is parapatric with P. burmeisteri and partially sympatric with P. opacipennis in Sierra de las Minas, Sierra de Santa Cruz and Cuchumatan Mountains; P. mniszechi occurs in a type of cloud forest above 1500 m altitude, whereas P. opacipennis occurs in another cloud forest type below 1500 m. Proculus opacipennis has a similar relation with P. opacus Kuwert 1891 in the Cuchumatan Mountains, where P. opacus apparently replaces P. mniszechi. Proculus goryi (Melly, 1833) occurs in the volcanic chain of the Pacific coast of Guatemala and Chiapas, Mexico. Proculus jicaquei sp. nov. is known only from the mountains northwest of Yoro, Honduras. Phylogenetic hypothesis shows that P. jicaquei is most closely to P. goryi, these two taxa form a sister clade to all other Proculus species. Proculus mniszechi and P. burmeisteri are sister taxa, as are P. opacus and P. opacipennis. <![CDATA[<b>Selección de hábitat y comportamiento sexual de <i>Sulcophanaeus velutinus</i> (Murray 1856) (Coleoptera: Scarabaeidae: Scarabaeinae) en un bosque de montaña en Colombia</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0065-17372003000300009&lng=es&nrm=iso&tlng=es El género Proculus y sus cinco especies conocidas son redescritas, además se describe Proculus jicaquei sp. nov. Son sinonimizados: P. beckeri Zang, 1905 (syn. nov.) y P. densipennis Casey, 1914 (syn. nov.) con P. opacipennis (Thompson, 1857); P. mandibularis Casey, 1914 (syn. nov.) con P. burmeisteri Kuwert, 1891; y P. kraatzi Kuwert, 1898 (syn. nov.) y P. magister Casey, 1897 (syn. nov.) con P. mniszechi Kaup, 1868. Se incluyen claves de los adultos y las larvas, e información biogeográfica sobre cada especie. El género se distribuye desde México hasta Colombia. Proculus mniszechi es parapátrica con P. burmeisteri, aunque son parcialmente simpátridas, en la Sierra de las Minas, Sierra de Santa Cruz y Sierra de los Cuchumatanes de Guatemala, P. mniszechi se encuentra en un tipo de bosque mesófilo por arriba de los 1500 m y P. opacipennis se encuentra en otro tipo de bosque mesófilo por abajo de los 1500 m. Proculus opacipennis tiene una relación similar con P. opacus en la Sierra de los Cuchumatanes, donde P. opacus aparentemente reemplaza a P. mniszechi. Proculus goryi (Melly, 1833) se encuentra en la cadena de volcanes de la costa pacífica de Guatemala y Chiapas, México. Proculus jicaquei sp. nov. unicamente es conocida de una localidad de las montañas al noroeste de Yoro, Honduras. La hipótesis filogenética muestra que P. jicaquei está más relacionada con P. goryi, estas dos especies forman el clado hermano de todas las otras especies de Proculus. En tanto que P. mniszechi y P. burmeisteri son taxa hermanos, como por su parte lo son P. opacus y P. opacipennis.<hr/>The genus and its five known species are redescribed and P. jicaquei sp. nov. is described. Synonymies include P. beckeri Zang, 1905 with P. opacipennis (Thompson, 1857) (new synonymy), P. mandibularis Casey, 1914 with P. burmeisteri Kuwert, 1891 (new synonymy), P. magister Casey, 1897 with P. mniszechi Kaup, 1868 (new synonymy), P. densipennis Casey, 1914 with P. opacipennis (Thompson, 1857) (new synonymy), and P. kraatzi Kuwert, 1898 with P. mniszechi Kaup, 1868 (new synonymy). We include a phylogenetic analysis, keys for larvae and adults, and biogeographic information for each species. The genus occurs from Mexico to Colombia. Proculus mniszechi is parapatric with P. burmeisteri and partially sympatric with P. opacipennis in Sierra de las Minas, Sierra de Santa Cruz and Cuchumatan Mountains; P. mniszechi occurs in a type of cloud forest above 1500 m altitude, whereas P. opacipennis occurs in another cloud forest type below 1500 m. Proculus opacipennis has a similar relation with P. opacus Kuwert 1891 in the Cuchumatan Mountains, where P. opacus apparently replaces P. mniszechi. Proculus goryi (Melly, 1833) occurs in the volcanic chain of the Pacific coast of Guatemala and Chiapas, Mexico. Proculus jicaquei sp. nov. is known only from the mountains northwest of Yoro, Honduras. Phylogenetic hypothesis shows that P. jicaquei is most closely to P. goryi, these two taxa form a sister clade to all other Proculus species. Proculus mniszechi and P. burmeisteri are sister taxa, as are P. opacus and P. opacipennis. <![CDATA[<b>Biogeografía</b>: <b>La Dimensión espacial de la evolución</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0065-17372003000300010&lng=es&nrm=iso&tlng=es El género Proculus y sus cinco especies conocidas son redescritas, además se describe Proculus jicaquei sp. nov. Son sinonimizados: P. beckeri Zang, 1905 (syn. nov.) y P. densipennis Casey, 1914 (syn. nov.) con P. opacipennis (Thompson, 1857); P. mandibularis Casey, 1914 (syn. nov.) con P. burmeisteri Kuwert, 1891; y P. kraatzi Kuwert, 1898 (syn. nov.) y P. magister Casey, 1897 (syn. nov.) con P. mniszechi Kaup, 1868. Se incluyen claves de los adultos y las larvas, e información biogeográfica sobre cada especie. El género se distribuye desde México hasta Colombia. Proculus mniszechi es parapátrica con P. burmeisteri, aunque son parcialmente simpátridas, en la Sierra de las Minas, Sierra de Santa Cruz y Sierra de los Cuchumatanes de Guatemala, P. mniszechi se encuentra en un tipo de bosque mesófilo por arriba de los 1500 m y P. opacipennis se encuentra en otro tipo de bosque mesófilo por abajo de los 1500 m. Proculus opacipennis tiene una relación similar con P. opacus en la Sierra de los Cuchumatanes, donde P. opacus aparentemente reemplaza a P. mniszechi. Proculus goryi (Melly, 1833) se encuentra en la cadena de volcanes de la costa pacífica de Guatemala y Chiapas, México. Proculus jicaquei sp. nov. unicamente es conocida de una localidad de las montañas al noroeste de Yoro, Honduras. La hipótesis filogenética muestra que P. jicaquei está más relacionada con P. goryi, estas dos especies forman el clado hermano de todas las otras especies de Proculus. En tanto que P. mniszechi y P. burmeisteri son taxa hermanos, como por su parte lo son P. opacus y P. opacipennis.<hr/>The genus and its five known species are redescribed and P. jicaquei sp. nov. is described. Synonymies include P. beckeri Zang, 1905 with P. opacipennis (Thompson, 1857) (new synonymy), P. mandibularis Casey, 1914 with P. burmeisteri Kuwert, 1891 (new synonymy), P. magister Casey, 1897 with P. mniszechi Kaup, 1868 (new synonymy), P. densipennis Casey, 1914 with P. opacipennis (Thompson, 1857) (new synonymy), and P. kraatzi Kuwert, 1898 with P. mniszechi Kaup, 1868 (new synonymy). We include a phylogenetic analysis, keys for larvae and adults, and biogeographic information for each species. The genus occurs from Mexico to Colombia. Proculus mniszechi is parapatric with P. burmeisteri and partially sympatric with P. opacipennis in Sierra de las Minas, Sierra de Santa Cruz and Cuchumatan Mountains; P. mniszechi occurs in a type of cloud forest above 1500 m altitude, whereas P. opacipennis occurs in another cloud forest type below 1500 m. Proculus opacipennis has a similar relation with P. opacus Kuwert 1891 in the Cuchumatan Mountains, where P. opacus apparently replaces P. mniszechi. Proculus goryi (Melly, 1833) occurs in the volcanic chain of the Pacific coast of Guatemala and Chiapas, Mexico. Proculus jicaquei sp. nov. is known only from the mountains northwest of Yoro, Honduras. Phylogenetic hypothesis shows that P. jicaquei is most closely to P. goryi, these two taxa form a sister clade to all other Proculus species. Proculus mniszechi and P. burmeisteri are sister taxa, as are P. opacus and P. opacipennis. <![CDATA[<b>Una perspectiva latinoamericana de la Biogeografía</b>: <b>Las prensas de ciencias</b>]]> http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0065-17372003000300011&lng=es&nrm=iso&tlng=es El género Proculus y sus cinco especies conocidas son redescritas, además se describe Proculus jicaquei sp. nov. Son sinonimizados: P. beckeri Zang, 1905 (syn. nov.) y P. densipennis Casey, 1914 (syn. nov.) con P. opacipennis (Thompson, 1857); P. mandibularis Casey, 1914 (syn. nov.) con P. burmeisteri Kuwert, 1891; y P. kraatzi Kuwert, 1898 (syn. nov.) y P. magister Casey, 1897 (syn. nov.) con P. mniszechi Kaup, 1868. Se incluyen claves de los adultos y las larvas, e información biogeográfica sobre cada especie. El género se distribuye desde México hasta Colombia. Proculus mniszechi es parapátrica con P. burmeisteri, aunque son parcialmente simpátridas, en la Sierra de las Minas, Sierra de Santa Cruz y Sierra de los Cuchumatanes de Guatemala, P. mniszechi se encuentra en un tipo de bosque mesófilo por arriba de los 1500 m y P. opacipennis se encuentra en otro tipo de bosque mesófilo por abajo de los 1500 m. Proculus opacipennis tiene una relación similar con P. opacus en la Sierra de los Cuchumatanes, donde P. opacus aparentemente reemplaza a P. mniszechi. Proculus goryi (Melly, 1833) se encuentra en la cadena de volcanes de la costa pacífica de Guatemala y Chiapas, México. Proculus jicaquei sp. nov. unicamente es conocida de una localidad de las montañas al noroeste de Yoro, Honduras. La hipótesis filogenética muestra que P. jicaquei está más relacionada con P. goryi, estas dos especies forman el clado hermano de todas las otras especies de Proculus. En tanto que P. mniszechi y P. burmeisteri son taxa hermanos, como por su parte lo son P. opacus y P. opacipennis.<hr/>The genus and its five known species are redescribed and P. jicaquei sp. nov. is described. Synonymies include P. beckeri Zang, 1905 with P. opacipennis (Thompson, 1857) (new synonymy), P. mandibularis Casey, 1914 with P. burmeisteri Kuwert, 1891 (new synonymy), P. magister Casey, 1897 with P. mniszechi Kaup, 1868 (new synonymy), P. densipennis Casey, 1914 with P. opacipennis (Thompson, 1857) (new synonymy), and P. kraatzi Kuwert, 1898 with P. mniszechi Kaup, 1868 (new synonymy). We include a phylogenetic analysis, keys for larvae and adults, and biogeographic information for each species. The genus occurs from Mexico to Colombia. Proculus mniszechi is parapatric with P. burmeisteri and partially sympatric with P. opacipennis in Sierra de las Minas, Sierra de Santa Cruz and Cuchumatan Mountains; P. mniszechi occurs in a type of cloud forest above 1500 m altitude, whereas P. opacipennis occurs in another cloud forest type below 1500 m. Proculus opacipennis has a similar relation with P. opacus Kuwert 1891 in the Cuchumatan Mountains, where P. opacus apparently replaces P. mniszechi. Proculus goryi (Melly, 1833) occurs in the volcanic chain of the Pacific coast of Guatemala and Chiapas, Mexico. Proculus jicaquei sp. nov. is known only from the mountains northwest of Yoro, Honduras. Phylogenetic hypothesis shows that P. jicaquei is most closely to P. goryi, these two taxa form a sister clade to all other Proculus species. Proculus mniszechi and P. burmeisteri are sister taxa, as are P. opacus and P. opacipennis.